Corresponsabilidad en el cuidado infantil: cómo ponerte de acuerdo con tu pareja

Cuando una pareja tiene hijos, los niños son de ambos. Sin embargo, padres y madres no siempre se involucran por igual en la crianza. Descubre cómo evitar que esto suceda.
Corresponsabilidad en el cuidado infantil: cómo ponerte de acuerdo con tu pareja
Elena Sanz Martín

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín el 18 marzo, 2021.

Última actualización: 18 marzo, 2021

La incorporación de la mujer al mundo laboral cada vez está más generalizada. Son muchas las mujeres que trabajan fuera de casa y contribuyen a la economía familiar. Sin embargo, el reparto de tareas en el hogar no ha avanzado al mismo ritmo y todavía son ellas quienes cargan con el mayor peso. Del mismo modo, la corresponsabilidad en el cuidado infantil todavía no es un hecho y esto perjudica a todos los involucrados.

Para que se produzca un correcto desarrollo emocional en los menores, estos necesitan la presencia y la atención de sus dos progenitores. Pero esto no siempre sucede, o no de una manera equilibrada. Los roles de género tradicionales aún siguen presentes en nuestra sociedad y esto dificulta la implicación de los hombres en el cuidado de los hijos. No obstante, existen ciertas medidas que pueden tomarse para solventar esta situación.

Padres llevando a cabo la corresponsabilidad en el cuidado infantil.

¿Por qué no se produce la corresponsabilidad en el cuidado infantil?

Cuando una pareja tiene hijos, los niños son de ambos. Por lo mismo, cabría esperar que tanto padres como madres tomaran parte activa en su educación y en su vida diaria. Sin embargo, son las mujeres quienes dedican más tiempo, energía y recursos mentales a la crianza. Esto puede tener diversas causas.

Por un lado, a algunas mujeres les resulta difícil delegar en su pareja. Es común sentir que nadie puede ocuparse de los hijos tan bien como una misma, ni siquiera su padre. Muchas madres piensan que solo ellas son capaces de atender a los niños, organizar su día a día y proporcionales el afecto que necesitan de una forma adecuada.

Infravaloran las capacidades de su compañero o consideran que su modo de hacer las cosas no es correcto, por lo que terminan llevando ellas toda la responsabilidad respecto a los niños.

En otras ocasiones son los propios padres quienes no se muestran dispuestos a colaborar. Hay muchos hombres que siguen priorizando el trabajo por encima de la vida familiar o asumen que el cuidado infantil es una tarea intrínsecamente femenina. Así, se mantienen en un segundo plano respecto a la educación de sus hijos.

Esto se ve favorecido por el hecho de que, durante los primeros meses de vida del bebé, la madre tiene un papel más relevante e insustituible. De este modo, se establece una dinámica desequilibrada que se mantiene incluso cuando el niño crece.

¿Por qué es importante la corresponsabilidad en el cuidado infantil?

Es evidente que para la mujer puede resultar agotador y estresante ocuparse casi en exclusiva de todo lo relativo a los niños. Pero esta situación también perjudica a los padres, ya que pierden la oportunidad de establecer vínculos más profundos y significativos con sus hijos. Pero, ante todo, va en detrimento de los menores, que sufren la falta (física o emocional) de una de sus principales figuras de referencia.

¿Cómo ponerte de acuerdo con tu pareja?

Para alcanzar una corresponsabilidad en el cuidado infantil es imprescindible que exista voluntad por ambas partes. Además, pueden seguirse una serie de pautas que facilitarán el logro del objetivo:

  • Establecer una buena dinámica desde el inicio. Es cierto que cuando el bebé es pequeño el papel de la madre es insustituible. Tal vez el padre no puede darle el pecho, pero sí puede participar en otras muchas tareas de cuidado infantil como el baño o el cambio de pañales. Es importante que esta implicación se produzca desde el inicio.
    Padre cambiándole el pañal a su hijo.
  • No todos tenemos las mismas cualidades y resulta muy positivo aprovechar los puntos fuertes de cada miembro de la pareja. Por ejemplo, tal vez uno sea muy bueno organizando y el otro ofreciendo consuelo emocional. Quizá uno disfrute más leyendo un cuento a los niños por la noche y otro jugando con ellos. Habla con tu pareja sobre las virtudes y preferencias que tenéis cada uno, de modo que ambos podáis sentiros más cómodos en vuestro papel de padres.
  • Olvida la crítica y el reproche. Recuerda que no hay un solo modo correcto de hacer las cosas y que tu pareja y tú sois un equipo. Procura no criticar su estilo educativo y, por el contrario, apóyale en sus iniciativas. El diálogo, la comprensión y el refuerzo mutuo son esenciales.

En suma, compartir la responsabilidad del cuidado de los hijos es algo natural y beneficioso para toda la familia. Adaptarse a la paternidad o maternidad no es sencillo y requiere tiempo, prueba y error. Sin embargo, trabajar en equipo será un excelente punto de partida.

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