Consejos para fomentar el valor del esfuerzo en los niños

Carmen Fetreros 14 mayo, 2017

A los padres nos preocupa en muchas ocasiones que los niños no den ningún valor al esfuerzo. A veces piensan que todo lo van a conseguir sin esforzarse lo más mínimo.Puede que en alguna ocasión suene la flauta, pero en su vida diaria los niños tienen que ir adquiriendo el valor del esfuerzo. Para conseguirlo tienen que tener una motivación, un objetivo.

Esfuerzo y motivación

El esfuerzo para realizar una tarea suele surgir de la motivación. Los niños tienen que tener una meta para hacer cualquier tarea. Ya puede ser aprobar una asignatura o ganar un partido. Necesitan recibir felicitaciones y elogios para mejorar su autoestima y confianza.

Tienen que aprender a esforzarse en cualquier tarea de su vida habitual. También tienen que aprender a volver a intentar las cosas cuando les salen mal una y otra vez. No se tienen que conformar con el fracaso sino que deben ser persistentes.

Los padres tenemos que aprender a felicitarles cuando lo hagan bien. Debemos hacerlo de forma detallada explicando lo que han hecho bien y cómo valoramos su actitud. Si lo hacemos aumentará su autoestima y volverán a esforzarse en otra ocasión.

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No le agobies

No atosigues a tu hijo para que haga las cosas. Los niños necesitan tiempo. Aunque tengas prisa intenta dejarle el tiempo que necesitan. Si se siente presionado, seguro que se agobiará y no querrá volver a hacerlo.

Si ves que tienen mucha dificultad, ayúdale al principio. Seguro que si lo haces explicándole con calma cómo lo tiene que realizar, poco a poco lo hará haciendo él solo. Intenta además que se apasione con la actividad que estáis realizando por muy sencilla que sea.

Tienes que ser paciente con los niños y no exigirles demasiado. Ten cuenta también su edad. Si ves que tienen mucha dificultad para realizar la actividad, ayúdales a terminar. Para la próxima ocasión busca una actividad más fácil.

No le regañes

Si quieres que tus hijos se esfuercen, dales sugerencias para que hagan la tarea o actividad. Dales ideas sobre cómo pueden hacerlo o alternativas que se te ocurran. Pero nunca les des órdenes o les regañes porque será perjudicial. El estilo imperativo les puede bloquear e impedir que se esfuercen.

Sírvele de ejemplo

Intenta servir de ejemplo a tu hijo. Si siempre te está escuchando quejarte del trabajo o de las labores del hogar seguro que lo verá como una obligación. Intenta que tus hijos vean que también se puede disfrutar trabajando y que se pueden obtener recompensas al esfuerzo.

Seguro que si tus hijos ven que te gusta cumplir con tu trabajo comenzarán a valorar el esfuerzo. Intenta que desarrolle sus capacidades en un ambiente familiar seguro y motivador.

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Pequeños consejos para fomentar el esfuerzo

Desde que los niños son pequeños puedes ir dándoles pequeñas tareas o responsabilidades según su edad. Tiene que saber que cada uno tiene una misión en la familia. Además deben aprender a ser cada vez más independientes.

  • Por ejemplo, tienen que aprender a vestirse solos poco a poco según van creciendo. Intenta no ayudarles hasta que se queden bloqueados.
  • También hay que intentar no sobreprotegerlos y que aprendan a equivocarse. Intenta que haga solo los deberes y solo ayúdale cuando ya no sepa que hacer. Tienen que ir poco a poco tomando decisiones en su vida diaria.
  • Intenta que se comprometan con el medio ambiente y que aprendan a reciclar. Es importante que desde pequeños aprendan a reutilizar las cosas y a no tirar lo que todavía puede ser utilizado.
  • Es importante que los niños aprendan a compartir sus cosas con sus hermanos y compañeros. Los niños tienen que dar ejemplo a otros niños que al ver su actitud seguro que sienten alguna motivación.
  • Por último es esencial que desde pequeños los niños aprendan a acabar los ejercicios y las tareas. Intenta que no hagan los deberes deprisa y corriendo para terminar rápido. También que no los dejen a medias y que esperen a completarlos en clase. Deben hacerlos todos los días y además hacerlos bien.

Si los niños van cultivando todos los días el esfuerzo, poco a poco lo verán como una actitud normal ante cualquier tarea u obstáculo. Y comenzarán a disfrutar de sus logros.

 

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