Consejos a la hora de visitar a un recién nacido - Eres Mamá

Consejos a la hora de visitar a un recién nacido

recién nacido

A la hora de visitar a un recién nacido lo primero que debes tener en cuenta es que no eres su mamá, su papá o familiar cercano; y así como te comportas con un desconocido: cortés, pero distante, debes hacerlo con él. Si esta consideración te parece demasiado exagerada quédate con nosotras para explicarte porqué.

Tú: la portadora de microbios

Cuando visitas a un recién nacido debes verte como alguien que viene del exterior, de la calle y que, como algo normal, trae consigo una serie de patógenos.

Debes saber que el exterior se encuentra invadido por todo tipo de microorganismos que pueden atacar el sistema inmunológico del pequeño, un sistema que carece de las defensas necesarias para protegerse.

La leche materna, además de los nutrientes, dota al organismo del niño de anticuerpos, pues de esa manera el recién nacido logra defenderse de algunas agresiones. Sin embargo, la leche materna por sí sola no siempre es suficiente.

recién nacido

“La lactancia materna es mucho más que comida. Es una forma de relación física y afectiva, es contacto frente a la soledad, consuelo frente a la tristeza, seguridad para descubrir el mundo, anestesia para el dolor.”

—Julio Basulto—

Durante los primeros días de vida, el niño necesita un ambiente lo más higienizado posible y libre de patógenos, para no enfermarse.

Cuando visites a un recién nacido sonríele, háblale, cántale… pero evita cargarlo, besarlo y pegarte mucho a él.

No toques sus muñecos, ni sus ropitas. Si lo quieres, cuídalo.

Ahora bien, en caso de que decidas obviar esta recomendación, al menos toma las siguientes providencias:

  • Lávate las manos, los brazos hasta el codo, la cara y el cuello
  • No uses perfume ni desodorantes con mucho aroma
  • Si fumaste, evita acerarte inmediatamente. Espera alrededor de 15 minutos

Otros consejos a la hora de visitar a un recién nacido

Además de evitar cargar al bebé existen otros pormenores que debes tener en cuenta cuando decidas visitar a un recién nacido, entre ellos, no podemos dejar de sugerirte:

No seas inoportuna

Existen ciertos horarios cruciales para los padres y la familia del recién nacido que deben ser respetados como momentos íntimos solo de las personas que viven dentro de la casa. Los horarios de sueño tanto del niño como de los adultos, los del baño, la alimentación…

Por eso, si decides ir en la mañana evita llegar demasiado temprano, y si es en la noche no prolongues tu visita hasta altas horas.

Los mediodías son también complicados porque la familia está almorzando, la mamá está lactando a su hijo, el bebé y todos están durmiendo la siesta… precisamente muchos padres esperan ese horario en el que el niño duerme un poco más (si es de esos niños) para descansar después de una noche de desvelo.

Lo mismo sucede con los momentos de las tomas de leche o el tiempo que la familia dedica a hacer las faenas del hogar. Resumiendo: con la intención de no ser inoportuna anuncia tu visita y pegunta cuál es el mejor horario para conocer al recién nacido.

Despliega tus mejores modales

Bebé recién nacido

Una vez que te encuentres visitando a un recién nacido y a sus padres, lleva a la práctica tus mejores modales:

  • Lávate las manos y vete con ropa limpia
  • No prolongues tu estancia más de 20 minutos
  • Evita hablar en voz alta
  • No insistas en asuntos como conocer al bebé si está dormido. Recuerda que su descanso es fundamental. También hay padres a los que no les gusta pasar a todo el mundo a la habitación del niño
  • Jamás vayas a conocer a un bebé cuando te encuentres resfriada o tengas alguna enfermedad contagiosa. Si debes cumplir con la familia porque así es tu cultura o la tradición familiar, discúlpate por teléfono y pospón la visita para más adelante
  • No quieras ser útil y ayudar con algún quehacer que tenga que ver con el recién nacido como doblar sus ropitas y guardarlas en el armario. Espera que sean los padres quienes te pidan ayuda. En cualquier caso, si lo que deseas es ser cortés bríndate mejor para colaborar con las restantes faenas hogareñas como limpiar el suelo, fregar los platos, lavar…
  • Evita dar opiniones, hazlo solo si te las piden; y menos hagas críticas de cualquier cuestión relacionada con el recién nacido y la puérpera
  • Haz la visita sola o acompañada por otra persona. No asistas en tumulto a la casa del recién nacido. Ponte de acuerdo con las demás personas de tu círculo de amigos y familiares que sabes que van a ir y divídanse para hacer las visitas.