¿Cómo viven los hombres el embarazo?

13 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
A pesar de que los padres suelen ser considerados un mero apoyo en el proceso de embarazo, ellos también lo viven con intensidad y miedos.

Cuando una pareja recibe la noticia de que van a convertirse en padres, casi de forma inmediata, toda la atención se centra en la mujer. Es a ella a quien amigos y familiares preguntan cómo se encuentra física y emocionalmente. Ella recibe apoyo y espacios de comunicación, mientras su compañero, muchas veces, queda relegado. ¿Alguna vez te has preguntado cómo viven los hombres el embarazo?

Pues, en efecto, para ellos esta también supone una transición difícil. Es cierto que los hombres no soportan los cambios y malestares físicos que trae aparejado el proceso de gestación. Sin embargo, su vida también da un giro de 180 grados y pueden experimentar preocupaciones y emociones intensas tal y como lo hace la mujer. Con la diferencia de que ellos han de hacerlo, muchas veces, a solas y con menos recursos.

¿Cómo viven los hombres el embarazo?

Las vivencias internas y, por ende, las reacciones de cada hombre, pueden ser diferentes en función de las circunstancias. No es lo mismo, psicológicamente hablando, un embarazo que llega por sorpresa que otro que se presenta tras muchos intentos fallidos por parte de la pareja. El momento vital y el aspecto económico también pueden jugar un papel relevante en la manera en que la noticia es recibida por el futuro padre.Hombre abrazando la barriga de su mujer durante el embarazo.

Hormonas

Parece que únicamente las mujeres experimentan cambios hormonales con el embarazo. Sin embargo, se ha comprobado que durante este periodo los hombres presentan un aumento de los estrógenos y la prolactina y una disminución de la testosterona.

Incluso, algunos padres pueden sufrir lo que se conoce como síndrome de Couvade, a través del cual se mimetizan y empatizan tanto con el estado de la mujer que pueden llegar a padecer síntomas similares a los de ella, como náuseas, aumento de peso o cambios de humor.

Miedos y preocupaciones

Son muchos los temores que emergen en la mente de un hombre cuando sabe que va a convertirse en padre. Miedo a no estar preparado, a no estar a la altura de su nuevo rol. Miedo a no contar con los suficientes recursos económicos para mantener al bebé, o a que su relación de pareja cambie.

Es frecuente que los hombres piensen que, tras la llegada de su hijo, la mujer centrará toda su atención en el pequeño y el vínculo emocional de la pareja se resentirá.

Igualmente, se preocupan por la salud y el bienestar de su compañera y su futuro bebé. Pueden sentir ansiedad pensando si todo irá bien durante el embarazo y cómo será el momento del parto, si ambos estarán bien. Además, es posible que se sientan inseguros en su papel de padres y relegados del proceso. Pues, indudablemente, la mujer tiene el papel protagonista y el hombre se convierte en un mero apoyo para ella.

Puede suceder que el hombre no sea capaz de conectar emocionalmente con su hijo mientras aún se encuentra en el vientre. Y esto puede generarle preocupación y celos por la relación que ya se está forjando entre el niño y la madre, relación que lo deja a él fuera de la ecuación.Pareja a punto de ser padres debido al embarazo de su mujer.

La falta de recursos que viven los hombres en el embarazo

Pero, sin duda, el mayor problema que viven los hombres en el embarazo es la falta de recursos. En primer lugar, falta de recursos personales para comprender y gestionar adecuadamente las emociones que van apareciendo. Tengamos en cuenta que, desafortunadamente, muchos varones han recibido una educación en la que expresar emociones era considerado un signo de debilidad.

Muchos hombres no han adquirido estrategias para lidiar con sus sentimientos y, ahora que estos se agolpan en su interior, pueden no saber cómo actuar frente a ellos.

Por otro lado, suelen enfrentarse al duro reto de digerir todas sus emociones y miedos en soledad. Pues es probable que no cuenten con redes de apoyo adecuadas o que las que tienen no perciban que el hombre también necesita ser escuchado y apoyado en estos momentos. Muchos pueden sentirse, incluso, incapaces de compartir sus pensamientos con su pareja, con la intención de evitar cargarla con un peso adicional.

Sin embargo, es esencial que ellos puedan llevar a cabo una ventilación emocional. Es importante que encuentren espacios en los que compartir sus vivencias internas. Bien sea con familiares, con su pareja, con amigos de confianza o con un profesional de la salud.