Cómo saber si los niños necesitan clases de refuerzo

12 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el educador infantil Pedro González Núñez
Aprender a identificar la necesidad de un niño de recibir clases de refuerzo escolar requiere que actuemos con cautela. Por eso, en este artículo mostramos pasos que es aconsejable seguir en estos casos.

No siempre es fácil detectar y aceptar ese momento en que los niños pueden necesitar clases de refuerzo. Además, no es por los mismos motivos por los que el pequeño puede requerir ayuda.

Por lo general, nos fijamos en los resultados académicos negativos para decidir llevar a los niños a clases de refuerzo. Hay que pensar en otros factores importantes, como el talento del pequeño, la carga lectiva (a veces excesiva), la cantidad de actividades extra escolares y fuera del ámbito académico, sus obligaciones en casa, etc.

Qué es el refuerzo escolar

Se entiende por refuerzo escolar a aquella actividad complementaria que repasa los conocimientos adquiridos en las aulas para profundizar en las materias concretas que son objeto de estas clases.Niño con su profesora en las clases de refuerzo.

Una clase con menos alumnos siempre es más productiva, pues el profesor se puede centrar mejor en las necesidades de cada uno de ellos. De ahí que esta ayuda extra sirva para que los chicos memoricen e interioricen mejor el temario de estudio, aumentando en el proceso el progreso académico.

No obstante, siempre entendemos el refuerzo escolar como una mejora, una actividad complementaria en aquellas materias en que el niño necesita ayuda para repasar contenidos. Pero también es importante que se use en las que el pequeño destaca, pues es básico que cultive sus talentos y potencial todo cuanto el joven hace bien.

Así pues, el refuerzo sirve para que los chicos resuelvan sus dudas en una materia particular. También ayudan a comprender el temario, a interiorizar técnicas de estudio y a la mejora en su progreso académico.

Cuándo optar por las clases de refuerzo escolar

Vamos a descubrir cuándo es necesario que el pequeño reciba clases de refuerzo escolar, pues no siempre es fácil de detectar. Primero, optamos por las muestras de dificultad que se puedan ver en los chicos.

Una vez el curso escolar va avanzando, como padres y tutores, tenemos que mirar la evolución del niño. Hay que observar que llegue a tiempo a entregar sus tareas, que cumpla con sus deberes, que se concentre en el estudio y que vaya superando todas las pruebas de las diversas asignaturas.

Antes de llegar al punto de que el niño no se sienta a la altura de una materia y pueda verse frustrado o pensar que no tiene capacidad para aprobar, debemos saber que:

  • Recibir clases de refuerzo no tiene edad mínima. Si el niño es muy bueno en una materia o no está a la altura, es necesario que reciba ayuda, desde Primaria hasta los niveles universitarios.
  • El aburrimiento en clase se puede convertir en un problema. El niño puede distraerse con facilidad y no atender a las explicaciones. Por eso, es positivo que reciba clases de refuerzo más personalizadas.
  • Podría no haber trabajado el hábito de estudio. Si no sabe estudiar, no tendrá conocimientos para preparar exámenes, y la presión académica puede ser excesiva y le impide llevar su ritmo propio.Niña en clase de refuerzo con su profesora particular.

Recomendaciones para elegir clases de refuerzo

Llegados a este punto, vamos a ver qué es recomendable si detectamos que nuestros niños necesitan clases de refuerzo. Eso sí, primero, recuerda consultar con un profesional o con su tutor para saber si de verdad conviene que los chicos tengan ayuda de un profesor particular o vayan a una academia.

Una vez somos plenamente conscientes de que el niño necesita refuerzo, sería bueno hablar con los chicos directamente. De esta forma, sabremos qué les pasa, qué sienten y por qué no alcanzan el nivel que se espera de ellos. Tal vez el problema no sea por falta de capacidad, sino de motivación, por problemas personales, por temas que requieren de un psicólogo, etc.

Los padres deben ser siempre los interlocutores entre los profesores de la educación reglada, es decir, del colegio o instituto, y los particulares de las clases de refuerzo. Así, se evitan sobrecargas de tarea y confusiones.

Además, no olvides nunca los factores sociales y personales del niño. Pueden surgir problemas dentro y fuera del aula. De ahí que tengamos que estar muy atentos a cualquier alteración que veamos.

Para finalizar, en caso de que tu niño reciba clases de refuerzo porque destaca en un área, no habrá problema. Pero si es por el caso contrario, no permitas que lo vea como algo negativo, pues podríamos estar provocando el efecto contrario al buscado.