Cómo respetar el ritmo de aprendizaje de nuestros pequeños

Nuestros hijos necesitan tanto respeto y espacio en sus procesos como lo merecemos los padres.
Cómo respetar el ritmo de aprendizaje de nuestros pequeños

Escrito por Génesis Romero, 05 noviembre, 2021

Última actualización: 16 noviembre, 2021

En ocasiones nos dedicamos y entregamos tanto a nuestros hijos que se nos olvida lo importante que es darles espacio para explorar y conocer el mundo a su ritmo. Los niños ya tienen demasiada curiosidad y entusiasmo para experimentar, lo que hace que no siempre sea necesario estar obsesivamente encima de ellos.

Además, vivimos en un mundo apresurado, en el que debemos terminar todo rápido para poder cumplir tareas en simultáneo. Incluso, hasta llegamos a abandonarnos en esa ola de responsabilidades, sin que nada más importe. Pero siempre tenemos la oportunidad de corregir y garantizar, tanto para ellos como para nosotros, una vida más tranquila y sin apuros.

Reflexionemos sobre la importancia de respetar el tiempo que se toman nuestros hijos para vivir cada etapa y la manera en la que podríamos tratar de adoptar ese hábito nosotros, para acompañarlos sanamente en sus propios ritmos.

Niños distintos, ritmos de aprendizaje diferentes

Cada persona es auténtica, con habilidades, destrezas, debilidades y defectos propios. Así nos construimos desde la infancia.

Hay niños que caminan antes de hablar, hay otros que dicen sus primeras palabras dos meses después del tiempo promedio, hay bebés que gatean más temprano que otros. Todo eso puede estar bien y no significa necesariamente que haya un problema.

Lo esencial es respetar sus procesos y no entrar en competencias sobre quiénes actuaron primero que los otros. Y es que en el proceso de aprendizaje lo más importante es que los bebés avancen según sus propias particularidades.

No caigamos en comparaciones

A veces los adultos hacemos comentarios sobre los procesos de crecimiento y desarrollo de los pequeños de la casa y sin querer, planteamos comparaciones que no aportan nada.

No importa si el hijo de tu hermano comenzó a hablar primero que el tuyo, cada uno de ellos es especial y tu tarea es acompañarlos a lo largo de todo este proceso. El momento de tu bebé llegará cuando se sienta preparado.

Además, ten presente que eso no significa que tú has fallado como madre o padre. Se trata de que se viva el proceso con cariño, entrega y atención constante.

Cómo respetar el proceso y el ritmo de aprendizaje de los niños

Cuando caemos en situación de desespero al ver que hay niños que crecen y se desarrollan más rápido que los nuestros, debemos evitar hacer lo siguiente:

  • Recurrir a actividades que refuercen el aprendizaje de tu hijo (a menos de que realmente lo necesite). Ten en cuenta que al llenar a los niños de actividades adicionales, estarán más cansados, menos motivados y quizás se sentirán más presionados por tus altas expectativas.
  • Forzar sus avances naturales. Recuerda que el aprendizaje es un proceso constante y sin fin, no una meta.
  • Enseñarle que la felicidad está en el éxito. Ambos son aspectos positivos de la vida, pero son distintos. Los niños deben ser felices, antes que exitosos y eso es lo más importante.
  • Fomentar la competencia como la única forma de triunfar y de ser un ganador. Hay valores y maneras más sanas de ser buenos en algo y recibir reconocimientos por ello.

Se trata de pequeños gestos que hacen la diferencia y que le cambiarán la vida a tu pequeño.

Ten presente que si no tienen diagnósticos que nos alerten sobre su desarrollo, debemos aprender a brindarles la mejor compañía según su forma de ser y sus maneras de aprender.

¡Abraza a tu hijo y disfruta con él de cada momento! Verás que con el paso del tiempo, lo que menos importa es el ritmo en el que lleva a cabo sus procesos en comparación con los de los demás.

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