Cómo dar a los alumnos más control sobre su educación

7 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
Dar a los alumnos más control sobre su educación es algo posible que se ha comprobado, además de que cada vez es más necesario.

Dar a los alumnos más control sobre su educación es darles autonomía en el aprendizaje. Al hablar de autonomía nos referimos a la capacidad del alumno para ocuparse de su proceso de aprendizaje.

La autonomía en el aprendizaje es algo consciente que se hace de forma intencional. Con esta autonomía, el estudiante decide por sí mismo tomar decisiones sobre aprender, participar y toma el control de su educación. Trabajando con el docente desarrolla ciertas capacidades:

  • Elección de contenidos.
  • Secuenciación de materias.
  • Capacidad de planificar clases.
  • Autoevaluación.

Al dar a los alumnos más control sobre su educación, el alumno ya no es un mero receptor de contenidos, sino que es una parte activa más del proceso de enseñanza-aprendizaje. Permitir que los estudiantes se involucren y controlen ciertas facetas de su educación les aporta herramientas para alcanzar el éxito.

Para un docente, pensar en dar control a los alumnos puede parecer algo arriesgado, pero en realidad es algo que hace que estos se conviertan en actores más receptivos. Estarán más motivados para aceptar retos. Vamos a ver algunas cosas en las que podemos dar a los alumnos más control sobre su educación.Alumnos evaluando positivamente a su profesor para dar más control sobre su educación.

Controlar la comprensión de diversas formas para dar a los alumnos más control sobre su educación

La evaluación es una zona de la educación que se lleva a estudio continuamente. Cada vez más los resultados nos indican que no hay que seguir la forma tradicional de evaluación con los alumnos. Es conveniente ir transformando los métodos.

Por ejemplo, se recomiendan las preguntas con opciones múltiples de respuesta e, incluso, dar a elegir a los alumnos entre dos o más preguntas en un examen. Cambiar la forma de evaluar a los alumnos hace que la comprensión de las materias sea mejor y más cómodas para ellos.

Crear tareas más flexibles

El debate sobre los deberes en los alumnos continúa. El quejarse de tener demasiados deberes suele ser algo habitual en alumnos de toda las edades. Si les damos a elegir entre varias tareas posibles que realizar, ellos elegirán lo que quieren hacer, serán más autónomos y las quejas desaparecerán.

Podemos dar, por ejemplo, una hoja con ejercicios de lengua a los alumnos y poner 15 ejercicios de los que ellos elegirán para hacer solo 10. En un tema de historia, podemos dejarlos también elegir varios subtemas para escribir una redacción. En matemáticas, ídem, escoger la mitad de los ejercicios entregados. Hacer esto puede cambiar la actitud de los alumnos hacia las tareas por completo.

Materiales y contenidos personalizados para dar a los alumnos más control sobre su educación

Si queremos que los alumnos, para desarrollar un contenido concreto, lean algún libro, una buena opción es proponerles una lista con libros interesantes relacionados y dejar que ellos elijan el que quieran leer. Se trata de crear contenidos personalizados por ellos mismos y potenciar su autonomía también de esta forma.Maestra dando más control a los alumnos sobre su educación proponiéndoles varias lecturas durante el curso.

Metas propias

Es algo que debe hacerse al empezar el curso. Haremos una reunión con los alumnos e investigaremos con ellos cuáles son sus objetivos y metas para este curso, y qué esperan de él. Veremos metas de todo tipo, más sencillas y más complejas, y siempre encontraremos varios alumnos que quieren aprender de verdad. Otros hablan de lo que quieren ser cuando acaben los estudios y otros de nota media.

Todo es interesante y tendremos todo ello en cuenta a la hora de crear nuestras sesiones y exponer las materias, crear tareas y buscar los contenidos. Los haremos responsables de sus logros.

Evaluar al profesor

Como docentes, siempre estamos evaluando a los alumnos. Para darles más control sobre su aprendizaje, vamos a animarlos a que ellos, cada cierto tiempo y de una forma que establezcamos entre todos, nos evalúen a nosotros. Se sentirán escuchados y sabrán que tienen opinión y formas de expresarse respecto a su aprendizaje.

Con un trabajo constante buscando que los alumnos tengan cada vez más control sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje estaremos creando un método de lo más útil para los alumnos y para los docentes.

Se trata, en definitiva, de una forma de cambiar el punto de vista que, al principio, puede parecer no apetecible pero que, con el tiempo, demostrará ser de lo más provechoso para todos.

  • Kaufman, David. (2003). Applying educational theory in practice.
  • Sanchez, William, and Jane Fried. (1997). Giving voice to students' narratives: Cultural criticism and education in the helping/service professions. College Teaching.