Cómo ayudar a tu hijo a estudiar

Adrianazul · 13 octubre, 2017

Todos aprendemos de manera diferente, por eso las técnicas de estudio de tu hijo deben estimular, en la medida de lo posible, varios de sus sentidos. Hacer los deberes escolares con él te permitirá ayudar a tu hijo a estudiar y a descubrir al mismo tiempo de qué manera aprende mejor y qué técnica de estudio le resulta más eficaz.

Estudiar es un hábito que se cultiva todos los días de distintas formas, incluso por medio del juego. Para ayudar a tu hijo a estudiar y que se enamore de este hábito, es crucial pensar en todo, desde el ambiente hasta las herramientas de estudio que necesita.

Hoy te explicamos algunas estrategias para ayudar a tu hijo a estudiar más y mejor.

Estrategias para estudiar correctamente

  1. Espacio para estudiar. Es muy importante que el niño cuente con un espacio apto para estudiar. Así, es fundamental que tenga una mesa y buena iluminación donde pueda realizar sus tareas con tiempo.
  2. Ayúdalo a concentrarse mejor. También es imprescindible que a la hora de estudiar el niño se encuentre en un entorno tranquilo y que en los ratos de estudio esté lejos de objetos que puedan ser una importante fuente de distracción, como por ejemplo la televisión y los videojuegos.
  3. Regula el tiempo de estudio. El tiempo de estudio de un niño menor de 7 años de edad debe ser de 45 a 50 minutos ininterrumpidos. A esa edad, les puede resultar difícil concentrarse, por lo que es bueno estimular su aprendizaje con diferentes actividades o estrategias como dibujar mapas conceptuales o usar aplicaciones móviles para conseguir que hagan la tarea. A partir de los 7 años de edad es bueno que dedique una o dos horas de estudio diarias.

El tiempo de estudio diario debe aumentarse en la etapa de la adolescencia y en la universidad; no obstante, a esas alturas se espera que el hábito ya esté creado

Los padres deben ayudar a los niños a prepararse para la vuelta al colegio y lo que ello implica.

Técnicas para ayudar a tu hijo a estudiar

Leer junto a él

Enseñar a tu hijo a amar la lectura desde pequeño le aportará numerosos beneficios. Cuando esté en el periodo de la educación infantil, es recomendable que seas tú la que le lea los cuentos con el objetivo de que se familiarice con los libros. Una vez que empiece primaria y sepa leer correctamente, podrás ayudarlo a desarrollar la técnica de la lectura comprensiva, priorizando más la memorización de lo leído que la mera comprensión.

La lectura puede ir acompañada de actividades como buscar en el diccionario las palabras que no entienda, subrayarlas o realizar un resumen con los datos más importantes.

Hacer resúmenes

Después de leer bien un tema y de comprenderlo, es preciso sintetizar las ideas y ordenarlas. Una buena manera de organizar los conceptos fundamentales en nuestra mente y aprender a expresarlos es la utilización de la técnica de los resúmenes. Muchos especialistas coinciden en que los resúmenes nos ayudan a discriminar aquello que es realmente importante y a aprender a sintetizarlo en pocas palabras.

Enseñar a tu hijo a hacer buenos resúmenes es dotarlo de una herramienta que podrá utilizar durante todas sus etapas académicas.

La técnica del subrayado

Si tu hijo es de los que toma apuntes en clase o de los que prefiere resumir las ideas con sus propias palabras antes de estudiar, es imprescindible que aprenda a subrayar correctamente. Aprender a destacar las ideas principales de un texto no siempre es tarea fácil, por eso en un principio deberás ser tú quien le ayude a distinguir entre lo que es relevante y aquello de lo que se puede prescindir.

Recuerda, de nada servirá que tu hijo subraye sus apuntes si no ha adquirido la técnica.

Leer ayuda a los niños a desarrollarse como personas y adquirir una cultura.

Tomar apuntes

Anotar las ideas principales de un tema requiere que el niño ejercite su atención y ponga en práctica su capacidad de síntesis. Releer sus propios apuntes le ayudará a recordar las lecciones y a memorizas los puntos más importantes de cada tema.

Además, tomar los apuntes en un cuaderno permite que el niño desarrolle su imaginación y pueda elaborar listados de palabras, titular los epígrafes o clasificar los temas de acuerdo a unos criterios propios con el fin de favorecer su memorización. Todo esto hará que estudiar le resulte una tarea sencilla y digerible.

Prepararse para un examen

Cuando tu hijo te anuncie que tiene un examen, evita que lo estudie a última hora. Es bueno que hables con el profesor y te informes del tipo de evaluación que llevará a cabo, así podrás ayudar a tu hijo prepararse de la mejor manera.

Si estudia todos los días un poquito y refuerza sus conocimientos unos días antes del examen, se sentirá seguro de sus conocimientos.

Para terminar, es importante que le recuerdes que cuando haga un examen lo primero que debe hacer es leer y entender bien las preguntas. Una vez que haya hecho esto, debe empezar por contestar aquellas que le resulten más fáciles y de las que esté más seguro. Por último, es fundamental que relea su examen y lo revise antes de entregarlo.