¿Cómo actuar si mi hijo se ha roto un diente tras un golpe?

Adrianazul · 25 septiembre, 2017

Aunque ningún padre lo desee, es común que los odontólogos reciban visitas de padres angustiados porque su hijo se ha roto un diente después de darse un golpe jugando o aprendiendo a caminar.

Esta escena, además de recurrente, es muchas veces inevitable, pues la naturaleza de la primera infancia consiste descubrir el mundo. Es habitual que un niño pequeño se aventure a explorar lo que le rodea sin mucha precaución o miedo de lo que le pueda ocurrir, lo cual muchas veces puede terminar con un golpe o algún daño en los dientes.

Por eso, es bueno que sepas cómo actuar en caso de accidente. Lo primero de todo y más importante, si un día tu hijo se te acerca con un diente en la mano y la boca llena de sangre, trata de mantener la calma para no asustarlo aún más. 

Llama a tu odontólogo de confianza

Debes saber que la boca tiene un abundante suministro de sangre, siendo esta la razón por la cual a menudo darse un golpe en la boca luce peor de lo que realmente es. Respecto a esto, se puede resaltar la buena noticia de que gracias a esa gran cantidad de sangre, un diente sana rápidamente a la hora de sufrir cualquier accidente.

Si esto pasa, ten en cuenta que a la primera persona a la que debes consultar inmediatamente después de que tu hijo se dé un golpe en el diente es tu odontólogo, quien te dará la orientación adecuada. Revisa que no tenga ninguna otra herida y llama al dentista para solicitarle el asesoramiento pertinente. Él se cerciorará de que no haya ningún daño que pueda no ser visible a la vista de quien no es experto.

Es bueno acudir inmediatamente al dentista si tu hijo se da un golpe en un diente

Si el golpe afecta a un diente de leche…

Si se trata de un diente de leche, lo más probable es que el dentista decida que lo mejor es esperar a que el nuevo diente crezca y no re-insertarlo. Hacerlo es algo que posiblemente afectase al crecimiento posterior de los dientes permanentes.

Si el niño se ha golpeado pero no siente dolores y no hay sangrado o lesiones en las encías, probablemente no haya de qué preocuparse, solo habrá que esperar a que se le caiga y el nuevo diente crezca.

Pero si notas que se le ha aflojado un diente, llévalo al odontólogo ya que se puede haber dañado el nervio. Si en la visita el dentista determina que el diente está inestable, tal vez decida extraerlo para que no se convierta en un riesgo para el niño, quien sin quererlo, por ejemplo, podría tragárselo de dormido.

Si las encías comienzan a sangrar, aplica presión con una gasa humedecida en agua limpia hasta que se detenga el sangrado. Si tu hijo está llorando mucho, trata de distraerlo con un juego sencillo para disipar un poco el dolor y sacarlo de la mente del niño.

Ten en cuenta que los dientes de los niños se dañan con mayor facilidad que los de los adultos. Esto ocurre porque la corona es mucho más larga que la raíz, lo que los hace más inestables que los de un adulto.

Cuidado con la caída de un diente permanente

Para el caso de los niños ya mayores que han perdido un diente permanente, la forma de actuar es diferente. Aquí es más importante tomar acción directa e inmediata.

Si tu hijo se da un golpe en un diente lo primero que debes hacer es ver si se mueve y las encías sangran

Debes encontrar el diente y cogerlo por la parte de arriba, es decir, por la corona, nunca por la raíz. Luego, sin lavar el diente, colócalo en leche para mantenerlo húmedo.

La Asociación Dental Americana sugiere a los padres que deben tratar de colocar el diente permanente nuevamente en su sitio, sin tocar la raízSi puedes lograr eso, haz que tu niño mastique una gasa mientras tú haces los arreglos para ir al dentista. Si no puedes, lleva al niño junto con el diente sumergido en leche inmediatamente al odontólogo.

Para minimizar la posibilidad de que tu hijo se dañe los dientes, es recomendable preparar la casa para hacerla más segura. Cubrir las esquinas filosas puede ayudar a disminuir la probabilidad de una visita de emergencia al odontólogo. Además, también puedes colocar tapetes de goma o alfombras en los pisos duros a manera de precaución adicional.