Cómo combinar el trabajo con la maternidad

Indira Ramírez · 1 diciembre, 2015

Si has llegado a este post es porque te sientes identificada con el título y quieres conocer si es posible combinar el trabajo con la maternidad sin sacrificar ninguno de los dos roles más importantes de tu vida, el de mujer profesional y el de madre.Nosotras creemos que podemos y merecemos tenerlo todo y, sí podemos lograr el éxito profesional y disfrutar de las mieles de la maternidad sin remordimientos, culpas ni sacrificios.

Sin embargo, debes tener en cuenta lo siguiente: no importa la cantidad, sino la calidad del tiempo que dediques, sobre todo a la familia. Las demostraciones de amor a tu hijo serán siempre prioridad.

La organización también es otra de las claves para mantener a raya el estrés causado por la sobre demanda de tareas y la necesidad de cumplirlas todas a cabalidad. Mantén el estrés a raya para que no te juegue una mala pasada y te afecte emocional o físicamente.

Ser profesional y madre al mismo tiempo para muchas personas es considerado un error, una equivocación. En muchas culturas se ve a la mujer solo en función de su participación en el hogar, lo que las obliga a dejar de lado una fructífera carrera.

No obstante, se tata de conquistas de la humanidad. Las mujeres han luchado para ocupar el puesto que les corresponde por justicia en las universidades, las empresas, los gobiernos y el hogar. Por eso, hay que además de todo, ser unas grandes equilibristas para -a pulso- mantener lo conquistado.

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Cómo combinar el trabajo con la maternidad

Rutinas diferenciadas

Mantén un esquema de horario claro entre las tareas de la oficina y las del hogar. No lleves trabajo a la casa, a no ser que sea estrictamente necesario. Los fines de semana desconéctate de la oficina y dedícalos a tus hijos y pareja. Se trata de mantener todo en su correcto lugar para que a posterior no se generen crisis derivadas de no saber poner límites sanos.

Evalúa la conveniencia del trabajo

Ahora eres madre, un trabajo que demanda de ti 100% y que no tiene vacaciones. Es también un período que querrás vivir al máximo sin perderte los momentos determinantes en la vida de tu hijo como: el primer día de escuela, sus juegos deportivos, fiestas infantiles, etc.

Recomendamos que evalúes si vale la pena distribuirte entre ser madre y un trabajo tradicional o te conviene lanzarte a probar con el emprendimiento o trabajos a destajo (freelance). Haz un balance de los ingresos económicos y las recompensas o gratificaciones laborales y si el resultado da números rojos o no te convence, quizá sea momento de moverte a otro lugar de mayor independencia o dedicar un tiempo solo a las labores del hogar por el momento.

Organízate

Mantén una agenda donde puedas distribuir tus tareas, ordenar tus compromisos profesionales y familiares: las reuniones en el colegio, las visitas al médico, etc. También trata de planificar con tiempo las vacaciones familiares y mantener un orden en la casa que te facilite las cosas. Si requieres ayuda, contrata a alguien que sirva de niñera el tiempo en que tú no estés.

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Evita que la maternidad solape tus aspiraciones

En Japón, de acuerdo a un estudio, 60% de las mujeres dejan su carrera profesional luego de ser madres. Esto se debe a la cultura japonesa de excelencia y alta competitividad. Las mujeres deben a su vez abandonar sus carreras al tener que enfrentar problemas como no conseguir una guardería donde cuiden a sus hijos mientras trabajan.

Por lo anterior, exhortamos a iniciar la búsqueda de una guardería con tiempo y a planificarte en función de que tus aspiraciones profesionales no se vean solapadas por la llegada del bebé. Una mujer feliz y realizada será por mucho una mejor madre a una mujer frustrada, obligada a escoger entre su carrera y la maternidad.