5 claves para saber si tu hijo te tiene miedo o respeto

Como madre debes impartir disciplina y establecer límites. Pero, ¿infundes miedo o generas respeto para conseguirlo? Te ayudamos a responder a esta pregunta.
5 claves para saber si tu hijo te tiene miedo o respeto
Elena Sanz Martín

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín.

Última actualización: 02 julio, 2022

Una cierta jerarquía siempre ha sido necesaria para la educación de los más pequeños. En el pasado, porque las relaciones eran verticales y esa era la forma de imponer disciplina; en el presente, porque aunque los lazos familiares sean más democráticos, es necesario que los roles de los padres y los hijos estén claramente diferenciados. Ahora bien, ¿tienes claro si tu hijo te tiene miedo o respeto? En realidad, estos términos son muy diferentes, así como las consecuencias que derivan de ellos.

El respeto inspira, surge desde el amor y la admiración y crea vínculos sanos y sólidos. El miedo, en cambio, paraliza o genera reacciones desafiantes, inestables, problemáticas y causa sufrimiento. La línea que separa a ambos conceptos es fina y difusa, por lo que muchos padres sienten que deben ser autoritarios para que sus hijos los respeten. Sin embargo, el respeto se gana, no se impone; se trata de un trabajo diario que comienza desde que los hijos son pequeños.

¿Quieres saber si tu hijo te tiene miedo o respeto? Fíjate en las claves que te ofrecemos a continuación.

Cómo saber si tu hijo te tiene miedo o respeto

Para responder a esta pregunta puedes fijarte en la forma en que tratas a tus hijos: si les escuchas, si les tratas con consideración, si eres flexible y empático… Sin embargo, normalmente es difícil detectar nuestros propios fallos. Por esto, una mejor manera de determinar lo que está ocurriendo es observar el comportamiento de los propios niños. Conoce 5 claves a tener en cuenta para saber si tu hijo te tiene miedo o respeto a continuación:

1. El grado de confianza

Este es, sin duda, el punto clave que puede ayudarte a saber si tus hijos te temen o te respetan. Ante algún dilema, un conflicto o una duda en su vida, ¿eres la primera persona a la que busca para contárselo y obtener un consejo? O, por el contrario, hace todo lo posible para que no te enteres.

En el primer caso, esos niños saben que, incluso si han cometido un error, tú serás capaz de apoyarles y guiarles. Te respetan como persona y buscan tu consejo y orientación. En el segundo, tienen claro que solo recibirán críticas y reproches. Sienten que tu objetivo no es enseñarles y acompañarles en el aprendizaje, sino castigar sus fallos, por lo que evitarán hacerte partícipe de sus dificultades.

Debes lograr cercanía con tus hijos para que ellos puedan confiar en ti y abrirse a contar sus emociones y lo que les pasa.

2. La expresión emocional

¿Tus hijos son capaces de expresar sus emociones contigo?, ¿se sienten libres de enfadarse, entristecerse o mostrar su frustración en tu presencia? Esto es un signo de respeto, una señal de que saben que tú validarás sus emociones, les permitirás ser y les ayudarás a gestionarlas.

Un hijo que teme a sus padres buscará reprimirse emocionalmente para no sufrir las consecuencias. En las familias autoritarias no se permite expresar ira o desacuerdo, pues únicamente se debe obedecer sin rechistar. En estos casos la tristeza se señala como signo de debilidad. Por esto, si los niños ocultan o tapan sus emociones en presencia de sus padres, es probable que les teman.

3. La calidad del vínculo

Como decíamos, el respeto genera relaciones cálidas y afectuosas en forma mutua. Si tus hijos te respetan, seguramente estéis emocionalmente unidos, gocéis de complicidad y disfrutéis pasando tiempo juntos. Aunque a veces surjan conflictos y discrepancias, generalmente vuestra relación es sana y armoniosa.

Por el contrario, cuando los hijos temen a sus padres, desarrollan ante ellos actitudes frías o ambivalentes. Por ejemplo, pueden mostrarse ariscos, lejanos e indiferentes; pero también pueden sentir rencor y rechazo hacia sus padres pese a mostrarse emocionalmente dependientes de ellos.

4. El pensamiento crítico

¿Tu hijo es capaz de discutir las normas de casa, de negociar o de proponer acuerdos? Si se siente cómodo dando su opinión e incluso te contradice, esta es una excelente señal de que te respeta. No se trata de que rebata continuamente tu autoridad o se salte los límites acordados, sino de que sienta que es posible dialogar contigo y exponer también su punto de vista. Sabe que será escuchado y esto le permitirá desarrollar un pensamiento crítico y expresarlo.

Cuando los niños temen a sus padres, suelen limitarse a obedecer, pese a que no comprendan las normas o no estén de acuerdo con ellas. Incluso, aunque no aprendan nada de los castigos o de las consecuencias, igual se someten. Es probable que, en cierto momento, esta sumisión se convierta en rebeldía y se generen actitudes desafiantes que busquen directamente discutir o desobedecer.

En este caso, el hijo siente que no tiene voz ni voto en su hogar, que no es posible dialogar ni llegar a acuerdos. Así, puede optar por someterse o por rebelarse, pero no pensará en negociar en forma calma con sus padres.

Cuando los niños solo se limitan a obedecer, es una señal de que temen a sus padres. Esto suele generar sumisión o rebeldía en el futuro.

5. La autonomía

Para saber si tu hijo te tiene miedo o respeto, puedes fijarte también en su nivel de autonomía. ¿Toma la iniciativa a la hora de aprender cosas nuevas o de asumir nuevos retos? Si es así, es porque se siente seguro y confiado, sabe que comprenderás sus errores y le ayudarás a mejorar. Con esta seguridad, puede pedirte ayuda con sus deberes escolares, solicitar que le enseñes una nueva habilidad artística o deportiva, o que le muestres cómo preparar una receta.

Cuando los padres infunden miedo en sus hijos, estos desarrollan un enorme temor a fallar. Por ese motivo, evitan asumir nuevos retos y desafíos. Tratarán de sacar buenas calificaciones y cumplir con sus obligaciones, pero no se animarán a probar nada nuevo, ni dentro ni fuera del hogar. Esto implicaría cometer fallos hasta aprender, pero el miedo a las consecuencias hace que prefieran no intentarlo.

Saber si tu hijo te tiene miedo o respeto te ayudará a guiar la crianza

Ahora que has podido determinar si tu hijo te tiene miedo o respeto, es hora de tomar decisiones. Si crees que eres excesivamente autoritario, es momento de realizar algunos cambios. El niño que crece en el miedo no logra desarrollar todo su potencial, se acostumbra a temer, a obedecer y a depender de otros; no confía en sí mismo y suele albergar dolor y resentimiento hacia sus padres.

Para cambiar esta realidad, comienza por ser más empático, flexible y amoroso en la crianza. Escucha a tu hijo y permítele fallar, decidir y expresarse. Esto no te restará autoridad, sino todo lo contrario, te convertirá en un mejor ejemplo para él.

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