Claves para gestionar las discusiones familiares

01 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Marián Carrero Puerto
¿Vives en un núcleo familiar en el que predominan las discusiones? Si es así, ¿sabes cómo gestionar estas discusiones familiares para crear un ambiente idóneo?

Los gritos, los malos modos, las caras largas, algún que otro portazo… Estos son algunos ejemplos que aparecen durante las discusiones familiares. Vivir a menudo situaciones conflictivas con los seres queridos se convierte en algo estresante para cada uno de sus miembros. ¿Existen claves para regular las discusiones familiares? ¿Cómo se pueden gestionar las discusiones familiares? A continuación, respondemos a estas preguntas.

Con respecto a la primera pregunta traemos una gran noticia: sí existen claves pare regular las discusiones familiares. En cuanto a la segunda, en el transcurso del artículo ofreceremos algunas claves para gestionar las discusiones familiares que aparecen en los distintos núcleos familiares.

“Muchos gritan y discuten hasta que el otro calla. Creen que le han convencido. Y se equivocan siempre”.

-Noel Clarasó-

¿Peleamos o negociamos?

Son varias las formas en las que podemos gestionar las discusiones familiares. La manera por la que optemos va a determinar el futuro inmediato de los miembros de la familia. Pongamos un ejemplo de situación familiar: a uno de los hijos se le cae un plato y se rompe. Los padres pueden optar por regañarle o reírse. La primera acción generaría llanto por parte del niño, la segunda, en cambio, provocaría la misma risa que en sus progenitores.

Madre con su hijo hablando y aprendiendo a gestionar las discusiones familiares.

Como podemos observar en el ejemplo anterior, las consecuencias de una misma conducta pueden ser totalmente distintas y dar un vuelco a la situación; todo dependerá de la acción por la que optemos y por la intencionalidad inicial de la primera acción.

Así, a la hora de gestionar las discusiones familiares, podemos optar por seguir peleando, lo que llevaría a estar en un núcleo familiar estresante continuo, o negociar y mantener una comunicación asertiva en la que todos los miembros de la familia puedan dar su opinión y compartir sus puntos de vista hasta llegar a un posible acuerdo entre todos.

Discusiones familiares: la comunicación bajo estrés

La psicoterapeuta norteamericana Virginia Satir entrevistó a miles de familias y de su trabajo extrajo interesantes teorías acerca de cómo las familias se comunicaban. Estudió cómo los padres se dirigían a sus hijos y cómo los educaban. Tras sus investigaciones, describe cuatro modos de comunicación bajo estrés durante las discusiones familiares y los define atendiendo a su comunicación verbal y no verbal:

  • El acusador. Busca al culpable fuera para demostrar su fortaleza. Corporalmente es invasivo y tiene el objetivo de defender su territorio y hacerse bien visible como el que manda. Tiene la voz tensa y su vocabulario es directo. No se extiende mucho en explicaciones, simplemente acusa el error, al culpable y manifiesta la sentencia. Interiormente se vive vulnerable y solitario.
  • El conciliadorDa la razón para evitar el conflicto. Corporalmente está agachado, con el objetivo de mostrar su reconocimiento al otro. Se expresa en un tono de voz agradable y conciliador. Utiliza un vocabulario claro y sencillo para que quede bien claro que está de acuerdo. Interiormente se siente sin valor y busca su autoestima en la aprobación del otro.
  • El calculador. Calcula la amenaza, la fortaleza, las debilidades y las oportunidades, y decide qué hacer en función del resultado final. Intelectualiza el peligro y lo despoja de emoción. Corporalmente aparenta frialdad y control de la situación. Se expresa de manera académica, con frases complejas argumentadas en datos y hechos comprobables. Interiormente se siente indefenso y expuesto.
    Pareja discutiendo en la cama.
  • El distractor. Ignora el peligro para evitar su existencia. Corporalmente es dinámico y ágil, rápido de movimientos y en su manera de hablar. Es su manera de esquivar la amenaza presente.  Suele tener un discurso esquívo con relación a su presente, con el objetivo de mantener la atención en la novedad frente a la inseguridad. Interiormente siente que no tiene espacio en el sistema.

“La familia es una de las obras maestras de la naturaleza”.

-George Santayana-

Cómo gestionar las discusiones familiares

La comunicación ideal es aquella que es flexible y que permite transitar por los cuatro modos de comunicación, así lo requiera la situación presente. Todas las personas tenemos la capacidad de ser acusadoras, conciliadoras, calculadoras y distractoras. La adaptación al sistema familiar nos hace adoptar la actitud idónea para mantener el equilibrio y garantizar la subsistencia, aunque esa técnica deja de funcionar en cuanto desaparece nuestro núcleo familiar.

Virginia Satir afirma que una de las bases de la comunicación está en el binomioatender y responder. Esto incluye la escucha activa y la asertividad, la atención plena y la empatía, el aquí y el ahora.

Así, atendiendo al presente, aumentamos las probabilidades de distinguir entre peligro real y el imaginado. De esta manera, en un entorno estable, podremos aumentar nuestras respuestas frente a las reacciones. Son habilidades que se pueden entrenar. ¿A qué esperas para ponerlas en práctica?

  • Goméz Sanchez, N. Y. (2017). Formación y acompañamiento en la implementación de estrategias efectivas para el restablecimiento de la autoridad y acuerdos en normas dentro del hogar, a los cincos grupos familiares habitantes del barrio las floridas del municipio de Uribia La Guajira.