Celos entre hermanos: el rey de la casa no está solo

Ester · 22 septiembre, 2017

La llegada de un nuevo hermanito siempre altera el ritmo habitual de la vida familiar. Es importante saber que los celos entre hermanos, y particularmente los que siente el hermano mayor hacia el pequeño, constituyen un sentimiento natural y normal que en principio no debe alarmar a los padres.

Durante la etapa de descubrimiento de los otros tiene lugar el proceso de aceptación. En este momento el niño tiene que integrar los diferentes papeles de los miembros de la familia, fundamentalmente de los padres, pero también de otros posibles componentes que se irán sumando con el tiempo.

¿Por qué surgen los celos entre hermanos?

Los celos fraternales surgen cuando el vínculo emocional y afectivo que hasta entonces unía al hijo con sus padres se ve amenazado por la llegada de un extraño que necesita más atención y cuidados. Además, cuando los niños son pequeños, ni siquiera son conscientes de lo que les ocurre y, en muchos casos, no son capaces de controlarlo.

Los celos entre hermanos aparecen de manera espontánea. Es necesario que los padres tratéis a vuestro hijo con naturalidad, sin sobreprotegerlo demasiado pero sin dejar tampoco de hacerle caso pensando que puede superarlo solo, de manera que los celos no acarreen problemas más graves.

Hacerse pis encima, no comer solo, pedir de nuevo el chupete o el biberón o querer pasar el mayor tiempo posible con los padres son algunos de los comportamientos característicos que desencadenan los celos entre hermanos.

“Yo estaba aquí primero”

El niño percibe que el tiempo que antes los padres solían dedicar a estar únicamente con él se ve ahora reducido. La manera que tiene de intentar recuperarlo es mediante llamadas constantes de atención. Es habitual que en este tiempo los niños vuelvan a poner en práctica conductas regresivas ya superadas que pronto desaparecerán.

Los celos entre hermanos son naturales y surgen de manera espontánea

Para ello, es aconsejable tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • No corregir las llamadas de atención de los hijos. El niño debe darse cuenta solo de que esa actitud no le devuelve a la situación anterior. Cuanto antes comprenda que comportarse como un niño mayor tiene más ventajas que comportarse como un bebé, antes dejará de hacerlo.

Prestar excesiva preocupación por los comportamientos que generan los celos entre hermanos o intentar enmendarlos puede favorecer el alargamiento de este periodo. Recordemos que debemos dar un buen ejemplo a nuestros hijos, transmitirles seguridad y equilibrio.

  • Es bueno dedicar tiempo a hablar y a jugar con él como solíais hacer antes. En la medida de lo posible, los padres deberíais pasar un tiempo a solas todos los días con vuestro hijo mayor; de esta manera comprenderá que él también sigue siendo importante para vosotros.
  • Reconocer las cosas que hace bien para fomentar que las siga haciendo. Su autoestima crecerá si observa que sus buenas cualidades os agradan. Para ello, se deben evitar las comparaciones de cualquier tipo con su hermano pequeño.

El rol de los padres es fundamental para hacer comprender al niño que compartir la figura de apego no significa perderla

El nuevo hermanito viene para quedarse

Es importante demostrar el mismo afecto y cariño por los dos hijos, de modo que el primogénito sepa que aunque el bebé necesite más dedicación, él puede gozar de otras concesiones y licencias por ser el mayor.

El niño puede ser partícipe de los cuidados del bebé: traer el chupete o los pañales o ayudar a acunarlo es una manera de hacerle sentir mayor y útil. El niño creerá que necesitáis de él para que todo funcione bien en casa. Además, es importante dejarle que manifieste su cariño por el recién llegado, que se acerque y le dé un abrazo o enseñe a sus amigos de clase cuál es la novedad de la casa.

Los celos entre hermanos son la respuesta común de los niños ante la llegada de alguien que requiere más atenciones

Llega la hora de aprender a compartir

No solo el tiempo, sino también los juguetes y todo lo que compone la casa. El sentimiento de posesión se verá ahora fuertemente incrementado. Es hora de explicarle con cariño que todo lo que le rodea no le pertenece en exclusiva, y que su nuevo hermanito está en igualdad de condiciones que él. Aprender esto en casa le ayudará también a saber compartir y convivir con el resto de compañeros sobre todo en el colegio.

Tened por seguro que no todos los cambios que traerá consigo la nueva situación serán negativos para vuestro hijo. En poco tiempo los dos conseguirán hacerse inseparables. Podréis explicarle con paciencia al mayor que muy pronto su hermano crecerá y podrán jugar juntos. Su hermano pequeño será con total seguridad su nuevo mejor amigo.