Los cambios en los pechos durante el embarazo

Corina González · 12 agosto, 2018
Como es bien sabido, el cuerpo de la mujer experimenta todo tipo de cambios durante el embarazo. Ahora bien, en lo que respecta a los pechos, hay varias cosas que comentar. A continuación te revelamos más al respecto.

Más allá del notorio y progresivo aumento del volumen de los pechos durante el embarazo, existen otros signos que indican que la mujer se está preparando para el momento de amamantar a su bebé.  ¿Y a qué se deben estos cambios en los pechos? A la actividad hormonal que se produce en el organismo y al respectivo aumento del flujo sanguíneo en el área de las mamas. Aunque los cambios no se hacen evidentes hasta la semana 4 o 6 del embarazo.

Sin embargo, muchas mujeres manifiestan sentir sus pechos un poco inflamados y con cierta sensación de hormigueo antes de su primera falta menstrual. En algunos casos, pueden sentir incluso un dolor similar al del síndrome premenstrual.

¿Cómo son los cambios en los pechos durante el embarazo?

La preparación para el suministro de leche materna no solo implicará el aumento de volumen de los pechos, sino también algunas molestias, como las que se han mencionado anteriormente. Dichas molestias suelen ser pasajeras y de corta duración, por lo que no impiden las actividades diarias de la mujer.

A continuación te exponemos con detalle los distintos cambios en los pechos durante el embarazo. Comprobarás que la hipersensibilidad por el roce de ciertas telas de ropa pueden llegar a afectar a la mujer.

Los cambios en los pechos durante el embarazo.

Tamaño y volumen

Las mamas comienzan a crecer casi a partir de la primera semana de gestación. Una vez llegada la semana 8 del embarazo, ya habrán alcanzado un tamaño y un volumen evidentes que harán que la mujer tenga un aspecto más redondeado (acorde al crecimiento de caderas y vientre). En algunos casos, el aumento de tamaño y volumen puede llegar a ocasionar dolores de espalda.

En total, se considera que las mamas pueden llegar a alcanzar entre un 25 y un 50 % más con respecto a su tamaño inicial.

Color y tamaño de pezones y aureolas

Además del crecimiento de las mamas, las mujeres embarazadas también experimentan otro tipo de cambios, como el cambio de color en sus pezones. La tonalidad de estos, por lo general, tiende a oscurecerse y puede crear cierta incomodidad.

Entre los cambios hormonales que se producen en el embarazo, el aumento de la melanina ocasiona que el color de la piel de los pezones se oscurezcan considerablemente. Además esto puede provocar, en algunas mujeres, la aparición de pecas o manchas en el rostro, la espalda, los brazos, etcétera.

Por otra parte, el tamaño de los pezones también aumenta, por lo que la aureola se vuelve más ancha de lo habitual y se vuelve más móvil para facilitarle la alimentación al bebé.

La piel de la mama se estira

Al crecer las mamas, la piel se estira, con lo cual, es normal que se visualicen con mayor facilidad las venas del área. De igual manera, esta dilatación de la piel puede llegar al extremo de su capacidad, promoviendo así la aparición de estrías.

Sin embrago, la aparición de estas marcas pueden ser tanto prevenidas como disimuladas mediante la colocación de cremas hidratantes o lociones especiales para las estrías con un buen masaje.

Lubricación de las mamas

Para mantener bien lubricados e hidratados los pezones para el bebé, el organismo engrosa las glándulas de Montgomery, es decir, esos esos bultos pequeños que se distinguen en la aureola y que se cargan de una sustancia aceitosa a la hora de dar pecho a nuestros hijos.

Las mamas empiezan a gotear

Al tercer mes de gestación, hay mujeres que experimentan la secreción del llamado ‘calostro‘. Este goteo podría aumentar durante las últimas semanas de embarazo.  ¿Cómo se evidencia? El calostro viene a ser el rastro de sustancia espesa y amarilla que queda en el sujetador de la mujer.

En caso de presentar la secreción de calostro, se aconseja el uso de almohadillas desechables o lavables. También se desaconseja dejar secar bien los pezones al aire libre tras cada baño para evitar resecarlos en exceso. En su lugar, se recomienda el uso de sujetadores de algodón con soportes reforzados.

En conclusión

Los cambios en los pechos durante el embarazo no suelen impedir el desarrollo de la vida cotidiana de la mujer, no obstante, de ser así, hay que consultar inmediatamente con el médico.

Para aliviar las molestias que ocasionan dichos cambios, se puede recurrir a algunas acciones inocuas, tales como los masajes y la colocación de cremas hidratantes. Por supuesto, es importante utilizar la ropa adecuada y evitar apretar el área con alguna prenda de poca elasticidad.