¿Cuáles son los beneficios de que mi hijo aprenda a gatear? - Eres Mamá

¿Cuáles son los beneficios de que mi hijo aprenda a gatear?

Cuando comenzamos a ver que nuestro bebé gana independencia y confianza, que tiene fuerza en sus movimientos y parece que quiere lanzarse al suelo, esperamos que en cualquier momento aprenda a gatear. Sin embargo, a algunos padres les toca esperar más de la cuenta porque su pequeño parece no querer gatear.

El gateo es una parte esencial del desarrollo motor del bebé, muy necesario para que adquiera la confianza y fortaleza necesarias para aprender a andar. Pese a ello, no existe una fecha estándar para que el bebé aprenda a gatear. Es decir, todos los niños son diferentes y aprenden a su ritmo.

Existen diversas razones por las cuales hay bebés que no gatean. La etapa para comenzar a gatear se sitúa entre los 7 y los 9 meses de vida del bebé. Sin embargo, no todos los bebés pasan necesariamente por la etapa del gateo. Es posible que algunos niños no gateen hasta después de haber aprendido a caminar.

En este sentido, no te preocupes si tu bebé no gatea todavía. No obstante, es preciso observar en qué condiciones se ha producido este hecho. Por ejemplo, si además de no gatear parecer tener otros problemas en las piernas o en la coordinación motora en general, será recomendable que visites al pediatra.

Importancia del estímulo para que aprenda a gatear

Como hemos dicho, salvo que exista algún problema de salud, es normal que algunos bebés no gateen en el momento esperado. Los especialistas señalan que el estímulo de los padres influye de manera notoria en el gateo del bebé durante esta etapa.

Enseñar a gatear a nuestro niño le ayudará después a aprender a caminar

La mayoría de los niños cuando cumplen seis meses ya dan muestras de su independencia. Se vuelven más inquietos, se levantan, saltan y parecen estar más activos. Es en esta etapa cuando se produce el gateo porque su sistema motor comienza a estar preparado para movilizarse.

Los bebés gatean porque desean moverse pero no saben cómo caminar. Surge de su propia necesidad de querer trasladarse hacia un lugar que resulta interesante para ellos.

Sin embargo, un bebé que no recibe estimulación para gatear podría no hacerlo nunca. Pese a que la mayor parte del tiempo los pequeños gatean por su propia voluntad, algunos pueden necesitar ayuda. Para que el niño gatee, principalmente necesita sentirse seguro sobre una superficie firme.

En este sentido, el gateo es su primera opción para moverse sin ayuda de los adultos. Pero no siempre los adultos a su cargo les damos la oportunidad de intentar desplazarse a su gusto. Es decir, la falta de estímulo y de condiciones óptimas para practicar pueden impedir que el bebé aprenda a gatear. En otras ocasiones, los padres incitan a los niños a caminar sin pasar por el gateo, ofreciéndoles las manos y ayudándoles en un primer momento a dar pequeños pasitos.

Gatear antes de caminar

A pesar de que es común que algunos bebés caminen sin haber gateado nunca, el gateo ofrece múltiples beneficios.

La posición para movilizarse gateando le brinda más rapidez, además de confianza y determinación. De igual manera, gatear es parte del proceso evolutivo humano porque requiere de la activación de sus dos hemisferios cerebrales. Cuando el bebé gatea aprende a coordinar sus movimientos de un lado y otro de su cerebro. Otros beneficios de este proceso son los siguientes:

  • Fomenta la elasticidad en manos y tobillos.
  • Estimula el sentido del tacto.

El sentido del tacto fomenta el desarrollo sensorial del bebé

  • Promueve el cambio de nivel, que es útil para fundar el equilibrio.
  • Provoca el fortalecimiento del aparato digestivo.
  • Beneficia el campo visual.
  • Genera fortaleza en la estructura musculo-esquelética de la columna.
  • Fortalece el sistema motor necesario para cuando aprenda a caminar.
  • Estimula la resistencia del sistema cardiovascular.

Todos los bebés son diferentes y aprenden a su ritmo, por eso no debes preocuparte si se retrasa la etapa del gateo.

En todo caso, si notas que le hace falta, te invitamos a estimularlo. Dirígelo hacia algún juguete, haz que te siga y colócalo en posición de gatear. También puedes hacer que te imite, enseñándole tú mismo cómo se gatea. Déjalo avanzar hacia el lugar que quiera, siempre y cuando esté seguro y vigilado. No te preocupes demasiado, si tu bebé está sano él aprenderá y se desarrollará a su manera, solo debes proporcionarle las herramientas que necesita.