Por qué un bebé duerme todo el día

Pedro · 11 octubre, 2016

Tal vez seas de esas mamás a las que les encantaría que su niño estuviese despierto a todas horas para jugar y reír. Pero no es así. Un bebé duerme todo el día prácticamente. Ahora bien, ¿te has preguntado alguna vez por qué sucede? Te lo vamos a contar a continuación.

Un bebé duerme todo el día

Un bebé duerme todo el día por simple necesidad fisiológica. Aunque en realidad, son unas 16 a 18 horas en los primeros meses de su vida. Esto se debe al gran número de beneficios que el sueño reparador reporta para nuestro niño recién llegado al mundo:

  • Seguro que te gustará ver a tu niño desarrollarse adecuadamente según se haga mayor. Para que esto suceda, es imperativo que duerma las horas requeridas conforme a su edad. En los primeros meses son 16 o 18 horas aproximadamente, como hemos dicho. Así ahorra las energías necesarias para enfocarlas en su evolución.
  • Durante el sueño, nuestros bebés están fortaleciendo y madurando sus sistemas inmunitarios y todos sus órganos. De esta forma se desarrollan de forma adecuada para ser menos vulnerables a cualquier tipo de infección o enfermedad.
  • Durante el sueño, nuestro bebé está segregando hormona del crecimiento. Esta es imprescindible para que tenga un desarrollo físico adecuado y que este no se detenga. Así que mientras duerme, en realidad está creciendo, por lo que es tan importante como una alimentación sana y equilibrada.
  • Y por si fuera poco, el sueño reparador sirve para que se abra el apetito de nuestro amado bebé. No son pocas las veces que se despierta con un llanto atronador pidiendo alimento, ¿verdad, mamá? Es algo normal, pues está en pleno desarrollo en sus primeras fases.
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El bebé duerme todo el día porque es básico para él

Como podemos comprobar, dormir es una función básica en la vida de nuestro bebé. Pero no solo en sus primeros meses. Durante todo el tiempo que se esté desarrollando el niño, será imprescindible que descanse las horas necesarias:

  • En sus primeros meses, nuestro niño necesita de 16 a 18 horas de sueño al día.
  • Según se desarrolle, en sus primeros años, las horas de sueño al día se reducen a unas 11 o 12. Es aconsejable que pueda hacer la mayor parte durante la noche y se completen con una buena siesta tras la comida.
  • En la adolescencia, el joven reduce sus horas de sueño necesarias a unas 9. Es básico que las descanse para que su desarrollo físico, en la última etapa, se complete adecuadamente.
  • Y tú, mamá, también necesitas dormir al menos 8 horas diarias para que todas las funciones físicas y cognoscitivas estén alerta y puedas cuidar de tu bebé como él se merece. Sabemos que no siempre es fácil. Muchas trabajáis, os encargáis de la casa, de los niños… Es necesario encontrar la colaboración, ya sea del papá principalmente, o de los abuelos, amigos y familiares en otros casos… Cualquier ayuda, por pequeña que sea, será bienvenida.
  • Los abuelos, con unas 6 o 7 horas de sueño, ya tendrán su cuerpo reparado y perfecto para afrontar la jornada.
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El bebé duerme placenteramente

Recuerda que es aconsejable que el bebé duerma de forma placentera. El pequeño se quedará dormido en cualquier lugar. No obstante, es importante que durante la noche lo haga en su dormitorio, con cierta claridad, pero sin exposición a luz excesiva ni ruidos del hogar. De esta forma diferencia sueño diurno del nocturno.

Recuerda que la temperatura adecuada para un sueño reparador es de unos 22ºC. De esta forma encontrará un clima placentero para que tenga un descanso maravilloso y le sirva para un desarrollo adecuado.

Es importante recordar también que el niño ha de dormir boca arriba para evitar la temida muerte súbita. Asegúrate de que eructa antes de ir a la cuna. Pero si notas que regurgita, acuéstalo semiincorporado con un almohadón debajo en la zona del cabecero y la cara ladeada, así no se atragantará.

Un bebé duerme todo el día, pero comprobamos que es totalmente necesario. Dale las horas de descanso que necesita y verás cómo tu hijo crece sano, fuerte y feliz. El sueño es puro placer para el pequeño, y también para nosotras, así que vamos a disfrutarlo como se merece.