Aspectos legales sobre las vacunas

Francisco María García · 15 julio, 2019
A su importante papel para prevenir enfermedades se pueden contraponer muchas dudas y controversias que generan en diferentes sectores sociales y profesionales. ¿Cuáles son los aspectos legales sobre las vacunas?

Las vacunas han sido uno de los grandes avances de la medicina. Han cambiado la historia de la humanidad al reducir y erradicar enfermedades. Actualmente, son una de las mejores herramientas para prevenir y promover la buena salud. Se trata de uno de los instrumentos más eficaces de las políticas de salud pública.

Sin embargo, existen controversias sobre los riesgos de la vacunación y sobre el carácter voluntario u obligatorio de la misma. Actualmente, se ha generado un activo debate social sobre la conveniencia o no de la vacunación.

En este debate están involucrados varios conceptos legales como el de voluntariedad u obligatoriedad, frente a la necesidad de proteger el derecho fundamental a la salud. A continuación, veremos algunos elementos para conocer mejor los aspectos legales sobre las vacunas.

Marco legal de las vacunas: información

Dentro del marco legal de las vacunas como prestación sanitaria, uno de los aspectos más importantes es la información. Con este propósito se ha creado el prospecto de vacunas, que es un instrumento válido para que los pacientes, o sus padres, en el caso de menores de edad, estén informados antes de la vacunación.Aspectos legales sobre las vacunas.

Sin embargo, en la práctica, son los profesionales médicos y enfermeras de los centros sanitarios quienes informan a los pacientes o a los padres sobre los riesgos y beneficios de las vacunas. Estos equipos tienen la obligación de garantizar una información adecuada, en especial a los padres que tienen dudas o sienten cierta desconfianza. 

El objetivo es alcanzar una cobertura de vacunación máxima. Para ello, los profesionales deben entregar a los padres información completa y fácil de entender sobre todas las vacunas que pueden recibir sus hijos. Esto incluye todas las vacunas autorizadas, financiadas o no por el SNS, y el calendario recomendado para su aplicación.

El consentimiento de los padres

En el caso de los menores entre 0 y 16 años de edad, son los padres quienes dan su consentimiento. En función de su madurez, los mayores de 12 años también deberán ser informados. Entre los 16 y los 18 años, los menores deben dar su consentimiento para la vacunación, salvo en situaciones de riesgo en las que lo hacen sus padres o representantes, en su presencia.

En función de la patria potestad, los dos progenitores, o uno de ellos, tienen la atribución del consentimiento, aunque estén separados. Si los dos padres consienten, no hay ningún problema.

En el caso de las vacunas oficiales, si solo acude a la consulta uno de ellos, se presume que lo hace de ‘buena fe’, con la conformidad del otro. La situación es diferente si el otro progenitor ha manifestado su discrepancia, en cuyo caso se debe esperar la decisión del Juez.

Si se trata de vacunas que no están previstas en el calendario oficial, la vacunación entra en la categoría legal de ‘tratamiento médico no banal’. En este caso, el consentimiento de los dos progenitores será necesario.

¿Deben ser obligatorias las vacunas?

El tema de la obligatoriedad o no de las vacunas puede ser considerado un tema de derechos individuales contra derechos colectivos. La legislación es diferente en cada país y en algunos países europeos ciertas vacunas son obligatorias. En España, actualmente, existe un consenso no favorable a la obligatoriedad de las vacunas. Por lo tanto, la vacunación es voluntaria.Aspectos legales sobre las vacunas.

Existen muchos aspectos ético-legales que deben considerarse y se ha generado un debate muy activo en torno a este asunto. El éxito que han tenido las vacunas y la eliminación de enfermedades infecciosas graves que han producido ha cambiado la percepción de riesgo que tienen los padres.

Las tasas de vacunación

En efecto, las enfermedades que antes asolaron a la población infantil parecen muy lejanas. Por ello, muchos padres no consideran el riesgo de no vacunar a sus hijos y, al contrario, sienten temor por los riesgos asociados a la vacunación.

Esta controversia social ha sido reflejada en la legislación, en términos de voluntariedad u obligatoriedad de la vacunación. El debate se centra en la necesidad de proteger derechos fundamentales, como el derecho a la salud frente a la libertad personal.

En España, sin embargo, las tasas de vacunación siguen siendo elevadas en comparación con otros países como Francia o Italia. En estos dos países se tuvo que establecer la obligatoriedad debido a un alarmante descenso de la vacunación.