Aspectos legales a saber antes del divorcio

26 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
En España, el divorcio puede ser solicitado por cualquiera de los dos cónyuges. Según la normativa en vigor, hay algunos aspectos legales que se deben tener en cuenta por parte de los cónyuges.

El divorcio es el proceso legal de disolución del vínculo conyugal y lo pueden solicitar uno o ambos cónyuges. En España, la Constitución permite disolver el matrimonio si uno de los dos cónyuges así lo solicita. Existen diferentes tipos de divorcio según las circunstancias pero, en general, este proceso suele ser difícil de manejar.

La ruptura de la pareja, generalmente, genera tensiones y discusiones, y ponerse de acuerdo en los aspectos prácticos puede resultar muy complicado. Lo mejor es tratar de llegar a un acuerdo, sobre todo cuando la pareja tiene hijos comunes.

De no existir acuerdo, se puede acudir a la justicia para que sea esta quien determine las condiciones de guarda y custodia de los menores, y resuelva los asuntos patrimoniales.

Cuando se decide llevar adelante un proceso de divorcio, suelen surgir muchas dudas sobre lo que se debe hacer. Se trata de una situación complicada desde el punto de vista emocional y, entre la tristeza y el enojo, no siempre sabemos a quién acudir ni cómo actuar.

No hay que olvidar que las decisiones que tomemos en este proceso pueden afectar seriamente nuestra situación financiera, familiar y emocional. A continuación, veremos algunos aspectos legales que se deben tomar en cuenta antes de un divorcio.Niño tapándose los oídos mientras sus padres discuten por el divorcio.

¿Qué se debe hacer ante un divorcio?

En caso de que una pareja haya decidido divorciarse, la primera recomendación es tratar de llevar el divorcio de la mejor manera posible. Esto equivale a tratar de establecer consensos mínimos en cuanto al propio proceso legal de separación. Esto facilitará el proceso, lo hará más ágil y hará que todo sea más fácil para los hijos.

Mientras dura el proceso, es importante que los cónyuges mantengan una comunicación clara, principalmente en los aspectos relacionados con los hijos.

Por ejemplo, es necesario comunicar a la expareja si se va a llevar a los niños de viaje, por cuánto tiempo y dónde estarán. De lo contrario, esta falta de información puede ocasionar una acusación por sustracción de menores y ser muy perjudicial en el proceso de divorcio.

También es recomendable hacer una declaración e inventario de bienes y activos. En efecto, el engaño financiero puede retrasar el proceso e incluso ser la causa de anulación del divorcio. En el derecho civil es importante colaborar con las autoridades y demostrar en todo momento la buena fe de las acciones. Esto generará ventajas y beneficios.

Finalmente, la asesoría de un abogado especialista en el tema será de gran ayuda. Es indispensable tener a nuestro lado a un profesional que se encargue de defender nuestros derechos y velar por nuestro bienestar. Sus consejos evitarán que cometamos locuras en momentos de desesperación.

Lo que no se debe hacer ante un divorcio

Durante un proceso de divorcio, no es recomendable hacer planes para buscar empleo en el extranjero o mudarse a otra ciudad. Estos planes podrían incidir en la resolución del juez, principalmente en cuanto a la custodia de nuestros hijos.

Tampoco es aconsejable donar bienes a familiares o amigos. Esto podría considerarse como una voluntad de ocultar bienes al cónyuge y ser perjudicial en las resoluciones en cuanto a la división patrimonial y pensión de alimentos.Niña abrazando a su padre divorciado de su madre.

De igual manera, el régimen de visitas o de custodia no debe ser violado por ningún motivo. Esto traería problemas para la obtención de los derechos de custodia y de visitas que busca. Finalmente, es importante no tratar de culpabilizar a la otra parte, lo que provocaría la aparición de nuevos conflictos y alargaría el proceso de divorcio.

¿Quién se queda en la vivienda familiar?

A menos que exista un acuerdo entre las partes aprobado por el Juez sobre quién se quedará con el uso de la vivienda familiar después del divorcio, este le corresponde, en primer lugar, a los hijos. Y, por extensión, al cónyuge que se queda con ellos. Esto ocurre incluso cuando la casa es propiedad exclusiva del cónyuge que se marcha.

Si unos hijos se quedan con uno de los cónyuges y otros con el otro, el Juez decidirá lo que estime procedente. Si el Juez determina una custodia compartida, el uso de la vivienda familiar recaerá en el cónyuge que más lo necesite debido a su situación económica o de salud.

Esta intervención judicial tendrá lugar, lógicamente, siempre que no haya un acuerdo entre los padres o cónyuges. En la práctica, el acuerdo entre las partes evita muchos problemas y situaciones indeseadas.