Anorexia nerviosa en niños: todo lo que necesitas saber

24 noviembre, 2017
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario por el cual la persona tiene una imagen distorsionada de sí misma. Hoy día, cada vez son más los niños que la padecen.

La palabra anorexia generalmente nos trae a la mente la imagen de modelos, actrices o adolescentes superdelgadas. Por lo tanto, asociarla con la infancia no es nada común. Por desgracia, en los últimos años han aumentado el número de casos de anorexia nerviosa en niños.

Se solía creer que esta enfermedad estaba limitada a los adolescentes y adultos jóvenes y, sobre todo, a las mujeres. Sin embargo, el número de casos de niños con anorexia ha roto esa percepción. Por ello, la preocupación por esta situación es cada vez mayor. Ahora hay personas de diferentes rangos de edad y sexo sufriéndola.

La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario que cursa con una distorsión de la imagen corporal propia. Por ello, quien la padece deja de comer porque no aprecia correctamente su imagen real y cree que tiene sobrepeso.

Aunque el origen de este trastorno se desconoce, se considera que hay muchos factores que pueden ser los detonantes; uno de ellos viene a ser la ansiedad.

La anorexia es un trastorno cada vez más común en adolescentes y niños.

¿Cómo reconocer la anorexia nerviosa en niños?

Aunque solo un médico o un psicólogo pueden realizar el diagnóstico, es importante aprender a reconocer algunas señales de alarma, pues podrían indicar que la anorexia nerviosa está en la mesa.

  • El niño niega tener hambre e intenta rechazar lo que se le ofrece. También puede ser que se siente en la mesa y finja comer, cuando en realidad solo está cortando su comida en trozos pequeños, sin llevárselos a la boca.
  • Busca excusas para no comer con la familia, a fin de evitar que se den cuenta de que no come.
  • Suele ponerse irritable cuando se le critican sus hábitos de alimentación.
  • Se preocupa demasiado por lo que come y no disfruta. 
  • En caso de tener una pesa en el hogar, es posible que se pese con demasiada regularidad para comprobar si ha engordado o no.
  • Realiza rituales; es decir, lleva a cabo conductas repetitivas.
  • El niño se muestra fatigado con frecuencia. Juega poco y, en general, no tiene energía.
  • En casos más avanzados (cuando ya la pérdida de peso es extrema), el niño puede presentar pérdida del cabello, resequedad en la piel, uñas débiles, ojeras, etcétera.
  • En un análisis de sangre, se pueden detectar recuentos bajos en los niveles de hierro, entre otros nutrientes.

¿Qué puede llevar a un niño a padecerla?

Aún no se conocen con certeza las causas de la anorexia nerviosa en niños. No obstante, los especialistas han dado un papel importante a los modelos sociales que se han impuesto sobre la imagen corporal. El concepto de delgadez como sinónimo de belleza ha influido en el aumento de casos de anorexia nerviosa.

La familia también es un factor clave. Conversaciones familiares sobre el sobrepeso o críticas al niño sobre su imagen corporal pueden detonar la anorexia. Familias estrictas, rígidas, críticas y sobreprotectoras también pueden ser el entorno ideal para que se presente esta condición.

Factores genéticos y neuroquímicos también pueden explicar la anorexia nerviosa en niños. Si un pariente tiene anorexia, pueden aumentar las posibilidades de que el niño la sufra. Se ha encontrado también que niños con tendencia a la depresión o trastornos de ansiedad tienen más probabilidades de presentar anorexia. No olvidemos que la ansiedad en los niños es tan frecuente como en las personas adultas.

La anorexia en niños tiene tratamiento.

Tratamiento de la anorexia nerviosa en niños

El especialista indicará el tratamiento adecuado, según las condiciones particulares de cada niño. La evaluación para el tratamiento no solo toma en cuenta al niño, sino también su entorno. Los padres son un factor importante en el tratamiento.

Este incluye terapias tanto con el niño como con el grupo familiar. En las terapias individuales se aplican técnicas cognitivas y conductuales. Aunque no es lo común en niños, de ser necesario se recurre al uso de medicamentos, especialmente si sufre depresión.

En casos graves, el médico puede proceder a la hospitalización del niño, a fin de brindarle los cuidados que necesita su organismo de forma inmediata y mantenerle bajo vigilancia.

¿Se puede prevenir?

Un entorno familiar sano, en el que predomine el afecto y la buena comunicación es fundamental para la prevención de todo tipo de trastornos, incluyendo la anorexia nerviosa. Ahora bien, en el caso de esta enfermedad, es conveniente debatir en el hogar acerca de la imagen corporal, aclarar dudas, fortalecer la autoestima y los vínculos de confianza.

En caso de notar algún problema, lo más adecuado es pedir ayuda profesional cuanto antes. No hay que dejar pasar el problema ni mucho menos dejar que el niño lidie solo con él.

  • American Dietetic Association. (2001). Nutrition intervention in the treatment of anorexia nervosa, bulimia nervosa, and eating disorders not otherwise specified (EDNOS). Position Paper. J Am Diet Assoc. 101:810-819.
  • Bryant-Waugh R. (2000). Overview of the eating disorders. En: Lask B, Bryant-Waugh R (eds): Anorexia nervosa and related eating disorders in childhood and adolescence. J Psychology Press. 27-40.
  • Lenoir, M., & Silber, T. J. (2006). Anorexia nerviosa en niños y adolescentes (Parte 1): criterios diagnósticos, historia, epidemiología, etiología, fisiopatología, morbilidad y mortalidad. Archivos argentinos de pediatría, 104 (3), 253-260.
  • Lenoir, M., & Silber, T. J. (2006). Anorexia nerviosa en niños y adolescentes: Parte 2. Archivos argentinos de pediatría, 104 (4), 338-344.