¿Cómo afectan las vacaciones el desarrollo de los niños?

Naí Botello · 22 julio, 2018
¿Sabías que el tomar vacaciones junto a tus hijos los ayuda a mejorar su coeficiente intelectual, su creatividad y además refuerza los lazos familiares? Hablaremos sobre estos beneficios y más.

¿Cómo afectan las vacaciones el desarrollo de los niños? ¿Influyen positiva o negativamente? A diferencia de lo que se suele pensar, las vacaciones no suponen una ‘suspensión del aprendizaje’ ni mucho menos.

Al contrario, suponen otra forma de estimular a los niños para que puedan absorber los conocimientos escolares futuros. También suponen la oportunidad de poner en práctica lo que ya saben. Entonces, las vacaciones no son una interferencia ni un capricho, son necesarias y oportunas.

Lo que dicen los expertos

Los especialistas en educación infantil y juvenil, han determinado una serie de beneficios vinculados a las vacaciones que potencian el aprendizaje en sus múltiples facetas, e incluso ayudan a reforzar los vínculos afectivos familiares. Existen muchosbeneficios de las vacaciones y a continuación revisaremos algunos de los más importantes.

El hecho de tomar vacaciones, y en general, disfrutar de períodos de descanso, otorgan tanto a niños como adultos la oportunidad de liberarse del estrés acumulado por el cumplimiento de sus obligaciones. Y si bien nuestros hijos pasarán unas semanas alejados de los libros y las tareas escolares, los estímulos que recibirá durante las vacaciones favorecerán su disposición para aprender a la vuelta escolar.

Psicólogos y sociólogos indican que es necesario dejar que los niños descansen, jueguen, e incluso se aburran, para romper con la monotonía y así evitar la saturación.

Practicar actividades al aire libre en familia ayuda a afianzar aprendizajes varios.

¿Cómo afectan las vacaciones al desarrollo de los niños?

Según los especialistas en aprendizaje cognitivo son cinco áreas específicas las que resultan beneficiadas durante los períodos de descanso, ocio y esparcimiento, y son las siguientes:

  • El coeficiente intelectual.
  • La capacidad de concentración.
  • La consolidación del carácter.
  • La capacidad de liberarse del estrés.
  • La capacidad de crear lazos afectivos hacia personas y lugares.

Esto ocurre porque los niños en el tiempo libre que tienen en las vacaciones para jugar, liberan neuroquímicos que los estimulan a buscar la emoción por medio de la experimentación y el contacto con el medio ambiente, lo que se traduce luego como un mejor desarrollo de las neuronas y las conexiones cerebrales. 

A continuación desglosaremos algunas de las experiencias que vive tu hijo durante las vacaciones y a qué vinculo cognitivo se relacionan en concreto. Comprobarás que tras muchas actividades aparentemente recreativas y sencillas, hay varios beneficios subyacentes que vale la pena promover.

Experiencias y vínculo cognitivo

  • Recordar lugares visitados = Memoria.
  • Sentimientos de cercanía = Creación de lazos afectivos.
  • Juegos en espacios abiertos = Capacidad de concentración.
  • Risas y emociones positivas = Capacidad de liberarse del estés.
  • La espera y planificación del viaje ayuda a combatir el déficit de atención y la hiperactividad = Capacidad de concentración.
  • Estímulo del lóbulo frontal = Coeficiente intelectual.
  • Interacción con otros niños = Desarrollo social. 

Ahora bien, para que esos estímulos se liberen y se activen las capacidades cognitivas en tu hijo, durante las vacaciones, es necesario que se propicien actividades recreativas que los mantengan motivados.

El objetivo no es solamente viajar o estar de vacaciones, sino qué hacer en el tiempo destinado al descanso.

Actividades que estimulan el desarrollo de los niños

Los juegos al aire libre son excelentes para estimular a los niños. En especial, el escondite, la lleva y otros por el estilo. Asimismo,  realizar obras de teatro o bailes con sus hermanos, primos o amigos; practicar juegos de mesa o competencias de videojuegos resulta muy positivo para ellos, además de divertido, claro está.

Los paseos por la naturaleza, y las visitas a los zoológicos en familia también son estimulantes muy positivos para su desarrollo, en especial, a temprana edad. Por otra parte, los espectáculos de magia, los conciertos, las obras de teatro y las visitas a los museos para niños son una buena forma de entretenerlos y ‘despertar’ su interés por el mundo que rodea sus sentidos.

Por supuesto, las actividades deportivas también resultan muy beneficiosas. Tales como: la natación, el fútbol, el tenis o cualquiera que le llame la atención a tu hijo. Por supuesto, no solo se trata de que los niños practiquen estas actividades, sino que puedan compartirlas con la familia o amigos.

Recordemos que las vacaciones son el momento perfecto para reforzar el afecto y cultivarles su autoestima. Es importante que se sientan importantes y que son partícipes en la unidad que simboliza la familia, ya que esto les ayudará a tener interacciones sanas en la escuela.