8 enseñanzas de Momo para adolescentes

Francisco María García 30 diciembre, 2017
Influencia de personajes: las enseñanzas de Momo

Momo es una maravillosa novela de Michael Ende dedicada a los niños. En ella, hace gala de gran imaginación y una enorme capacidad pedagógica. Por esta razón, las enseñanzas que aporta tienen un gran valor.

Lo que resulta muy atractivo para los lectores, sin importar la generación a la cual pertenezcan, es que las enseñanzas se transmiten de una forma creativa, interesante y divertida a través de la historia de una pequeña niña llamada Momo.

El libro bien podría catalogarse como una obra que invita a toda persona a la reflexión. Por otra parte, también se puede catalogar como un texto con una crítica contundente a la sociedad.

La novela trata básicamente sobre una niña pequeña quien, de pronto, se tiene que enfrentar a unos extraños hombres. Ellos visten de gris y llevan sombreros y portafolios. Su misión consiste en convencer a las personas de invertir su tiempo en una especie de banco del tiempo.

Michael Ende, el autor de Momo

El tiempo es la vida

Momo hace una fuerte crítica a cómo se malgasta el tiempo. En las sociedades contemporáneas el tiempo se convirtió en un bien que se compra y se vende. El tiempo se convirtió en un elemento mercantil más.

Este libro expone cómo el tiempo puede convertirse en un elemento mercantil más y por qué es necesario no dejar que el dinero determine cómo lo empleamos.

En otras palabras, el libro insta a las personas a ir más allá y emplear el tiempo en aquello que nos llena y nos aporta beneficios no materiales.

Saber escuchar, una de las enseñanzas de Momo

Las enseñanzas de Momo se imparten a través de ejemplos. En el caso de de la importancia de saber escuchar, la historia presenta a un personaje que realmente sabe cómo hacerlo puesto que atiende a las personas, sin interrumpirlas, y permite que sus interlocutores se expresen libremente.

Un buen oyente no tiene prisa y busca, sobre todo, darle apoyo a los demás con su escucha. En un mundo en donde todos quieren hablar, pero pocos escuchar, Momo es un gran ejemplo.

La solidaridad es un valor esencial

Momo es una niña que vive en una comunidad con escasos recursos. Por eso todos se ayudan mutuamente y comparten lo que tienen con otros.

La misma Momo es la primera beneficiaria de esa ayuda: no tiene hogar y la comunidad se lo provee. No tiene bienes y los demás intervienen para que los adquiera. Ella, a su vez, se convierte en la luz que guía a los demás.

La creatividad y la imaginación

Una de las enseñanzas de Momo más interesantes es la del valor de la imaginación. Con esta y la creatividad, lo ordinario puede convertirse en algo especial. No se necesita de cosas para sentirse bien y divertirse. Lo que marca la diferencia es la capacidad de imaginar.

Es una lección que muchos niños y jóvenes de hoy deberían aprender.

Actualmente, por desgracia, muchos piensan que la diversión está en lo material y no en las experiencias. Se cree que con poseer un objeto se tiene garantizada la diversión. Momo demuestra que no es así.

El utilitarismo no es la mejor opción

Muchas de las enseñanzas de Momo se orientan a rescatar lo más genuino del ser humano. Buena parte de ello se encuentra por fuera de los circuitos de “lo útil”.

No todo en la vida se debe hacer para sacar un provecho o una utilidad, hay actos gratuitos como imaginar y reír. No todo tiene que estar enfocado al beneficio monetario.

Momo

La satisfacción no está en el consumo

Todo el engranaje de la sociedad actual se enfoca a hacer posible el consumo. Se ha extendido la idea de que la mayor satisfacción está en comprar, y en tener dinero para hacerlo.

Por eso se ha perdido el interés por las actividades que no giren en torno a esa lógica; sin embargo, Momo demuestra que ese es, más bien, un camino hacia la infelicidad.

La felicidad está en las pequeñas cosas

Cada día está lleno de pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Esto es así porque la gente se centra solamente en lo que llaman “asuntos importantes”.

Al final, nada les satisface. Se construye una dinámica en la que cada vez se necesita más y más. Al mismo tiempo, se pierde la capacidad para ver la magia de las pequeñas cosas, y en ellas está la dicha.

La mentira daña

En varias oportunidades, Momo se refiere al daño que causan las mentiras. Dice en la novela que “en su opinión, todas las desgracias del mundo nacían de las muchas mentiras, las dichas a propósito, pero también las involuntarias, causadas por la prisa o la imprecisión”. Enseña que el efecto más negativo de mentir es la destrucción de la confianza.

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