7 claves para trabajar desde casa con niños

Fernando Clementin · 6 mayo, 2018
Si trabajas desde casa, puede que se te vuelva algo difícil separar la vida familiar de la laboral. Paciencia: aquí te presentamos algunas recomendaciones para hacer este camino un poco más llevadero y productivo.

Conciliar trabajo y maternidad no suele ser una tarea fácil. Un caso particular es el de las mujeres que trabajan desde su casa; esta combinación puede tenerlas de niñeras y empleadas al mismo tiempo, sin dejar lugar para dedicarse a una actividad plenamente. Te presentamos algunos consejos para trabajar desde casa con niños.

Tener la posibilidad de trabajar desde casa tiene sus innegables beneficios, pero también algunos contras. Cuando uno ya ejerce la maternidad, puede volverse algo complicado combinar el oficio de mamá con el de trabajadora.

Muchas veces sucede que las exigencias se entrecruzan, los horarios no alcanzan y el agotamiento mental se hace notar. En esos casos, es mejor seguir algunas recomendaciones para trabajar desde casa con niños y no morir en el intento.

Claves para trabajar desde casa con niños

1. Contrata una niñera

De ninguna manera creas que porque ‘estas en casa todo el día’ podrás ocuparte de tu pequeño tú sola. Si bien puede haber excepciones, generalmente necesitarás de tu mente despejada para dedicarte a tus obligaciones. De lo contrario, harás todo a medias.

Por lo tanto, buscar la asistencia de tu pareja o de una niñera no está para nada mal. Al fin y al cabo, trabajar desde casa es lo mismo que hacerlo en una oficina, con la ventaja de que estarás ahí para cuando sea verdaderamente necesario.

Muchas madres y directivas llevan trabajo a casa para poder compartir con sus bebés.

2. Organización y determinación

Puede que estés trabajando y se te ocurra que debes hacer alguna compra o una tarea en el hogar. Para evitar estas distracciones, procura establecer una agenda con horarios fijos y determinados para el trabajo.

Ahora bien, una vez que la tengas, procura cumplirla. De lo contrario, trabajaras presionada todo el tiempo, estarás abierta a que cualquier cosa te saque de foco y, lo que es peor, podrías no cumplir tus objetivos laborales como te lo habías propuesto.

3. Elige un lugar de trabajo

Al igual que el tiempo, el espacio cumple un rol clave en todo ámbito de trabajo. Entonces, si tienes la posibilidad de adaptar un espacio de tu casa para el trabajo, no dudes en hacerlo.

Es importante que todos los miembros de la familia sepan respetar tu privacidad cuando te encuentras allí. Además, piensa en añadir una línea telefónica exclusiva para tu oficina, de modo que siempre estés disponible para tus clientes.

“Cuando uno ya ejerce la maternidad, puede volverse algo complicado combinar el oficio de mamá con el de trabajadora”

4. Usa las actividades extraescolares a tu favor

Una vez que los niños ingresan a la edad escolar, las cosas se simplifican bastante. Durante el turno escolar —sea mañana o tarde— ya tendrán las horas ocupadas; en el contraturno, puedes anotarlos en alguna actividad deportiva o artística. Por supuesto, ellos tienen que decidir a cuáles asistir.

A esta gran herramienta, puedes agregar, por ejemplo, una visita a casa de los abuelos en la semana o incluso planificar tardes libres con tu pareja para alternarse en el cuidado de los pequeños. Entonces, la niñera quedará solo para momentos específicos y podrás ahorrar algo de dinero.

5. Sé inteligente y flexible

Se trata, justamente, de una de las mayores ventajas de trabajar desde casa. No hay horarios; por lo tanto, si una noche te desvelas o si tienes que permanecer despierta para cuidar a alguno de tus hijos, puedes adelantar trabajo.

Claro, no debe volverse una constante, ya que trabajar en exceso de ningún modo se justifica. Sin embargo, puede ser útil cuando sabes que no podrás dormirte inmediatamente y, por consecuencia, estarás cansada la mañana siguiente.

6. Aprovecha los ‘tiempos extra’

Parecido al punto anterior, también puedes aprovechar algunos ratos en los que sabes que los pequeños no demandarán tu atención. Por ejemplo, si están mirando televisión o jugando con los videojuegos, es probable que no necesiten de tu ayuda. Es más: quizás ni siquiera noten si te has ido.

En esos momentos, puedes tomar esos minutos para terminar algo pendiente o adelantar detalles. Cuidado, no es aconsejable enfocarte en los trabajos principales, sino simplemente tomarlos como ‘tiempo extra’.

Trabajar desde casa con niños requiere de organización y, sobre todo, ayuda.

7. Encuentra el equilibrio

Si bien la mayoría de las recomendaciones anteriores apuntan a que maximices el tiempo disponible, esto no quiere decir que debes apartar a los niños lo más que puedas. Muchísimo menos significa que debes considerarlos una molestia a evitar.

Tanto ellos como tú misma van a necesitar momentos juntos, por lo que no estés siempre cerrada a que ‘no molesten en horario laboral’. Permanece abierta y receptiva a sus requerimientos. Incluso hasta podrías asignarles tareas sencillas —como apilar papeles, por ejemplo— para pasar tiempo juntos y que se sientan útiles.

Te lo advertimos desde el principio: no será tarea fácil. Sin embargo, con organización y voluntad —y también paciencia— lo sacarás adelante perfectamente. Trabajar desde casa con niños no solamente es viable: es también una gran ventaja que muchos quisieran disfrutar.