7 beneficios de la natación durante el embarazo

Adrianazul 10 julio, 2017

La natación durante el embarazo es una de las prácticas más recomendadas, sobre todo por la capacidad que tiene el agua de amortiguar todo el peso del cuerpo. Justamente esta propiedad permite que las mujeres embarazadas hagan fácilmente movimientos que fuera del agua les resultan difíciles. Esa misma presión impide que realices movimientos bruscos, lo cual a su vez disminuye en gran medida el riesgo por lesiones.

El agua también contribuye a que además de ligera -aun el peso de la barriga- te sientas relajada, lo que te ayuda a liberar la tensión que todas las embarazadas sienten en la espalda. Al mismo tiempo una sesión de natación suave mejora el tono muscular de las piernas, pelvis y glúteos, los cuales son vitales durante el trabajo de parto.

Nadar estimula el sistema circulatorio, el cual se ve favorecido por la posición horizontal que adquieres cuando practicas natación, un ejercicio que previene las varices, la hinchazón y los calambres de las piernas, al tiempo que aumentas la resistencia de tus pulmones sin que ello se traduzca en fatiga física.

 

Antes de comenzar tus clases de natación durante el embarazo ve al médico

natación durante el embarazo

Aunque ciertamente la natación es uno de los ejercicios más recomendados para las mujeres embarazadas, lo ideal es que antes de apuntarte a clases consultes a tu médico para que valore tus condiciones físicas, tus antecedentes familiares y las condiciones de tu embarazo. Todo esto te ayudará a determinar las condiciones de la actividad física que realizarás debajo del agua.

La natación es normal para mí. Estoy relajado. Estoy cómodo, y sé lo que me rodea. Es mi casa

-Michael Phelps-

Hay algunos aspectos que tu ginecólogo debe evaluar antes de que comiences a nadar, pues este ejercicio –aunque noble y completo- está contraindicado para mujeres que tienen un embarazo de alto riesgo y también para aquellas que tienen amenaza de parto prematuro. Tampoco es una actividad beneficiosa cuando la embarazada presenta placenta previa o retardo en el crecimiento uterino, problemas vasculares o dilatación del cuello uterino.

Aunado a ello, el embarazo, según los especialistas de la Fundación Española del Corazón, no es bajo ninguna circunstancia el momento ideal para aprender a nadar ni para retomar las actividades físicas tras largos períodos de sedentarismo. De ahí deriva la importancia de que te realices una valoración física antes de empezar las clases de natación. También es importante que no te agotes durante la actividad física sino que más bien busques mover tu cuerpo de manera suave y relajada.

La natación durante el embarazo te relaja

natación durante el embarazo

Si tu médico de confianza te recomienda hacer algo de ejercicio durante tu embarazo, descubrirás que nadar en una piscina trae muchas ventajas para este período.

Por ejemplo, uno de los beneficios de la natación es que te ayuda a relajar todo tu cuerpo, sobre todo aquellas zonas que se sobrecargan por el peso del bebé, pues te ayuda a redistribuir el peso y también libera las articulaciones.

La natación también mejora el sistema cardiovascular y le da un mejor tono a todos los músculos, al igual que disminuye los edemas circulatorios. El nado también te ayuda a mejorar la flexibilidad de tu cuerpo y a adquirir más resistencia física sin que ello signifique extenuar tu cuerpo.

Otro de los beneficios de la natación durante el embarazo es que esta actividad física te ayuda a mejorar tu estado emocional, pues disminuye el estrés y la tensión nerviosa. Estar en el agua también te ayuda a conocer tu cuerpo y a asimilar de mejor manera los cambios que están ocurriendo en él. Además su práctica, la cual puede ser durante clases de una hora de duración, fomenta las relaciones sociales y contribuye a que te prepares para el tan esperado momento del parto.

Como verás, los beneficios de la natación son muchos, tantos que aún los médicos no se ponen de acuerdo para establecer hasta cuándo es recomendable hacer natación cuando estás embarazada.

Algunos especialistas indican que nadar en bueno hasta el momento del parto, ya que el agua contribuye a mejorar los síntomas que se agudizan durante los últimos meses del embarazo, como los calambres, la existencia de los pies hinchados a causa de la mala circulación sanguínea, el dolor de espalda por el peso de la barriga, entre otros.

No obstante, hay médicos que  recomiendan abandonar las clases de natación durante el octavo mes de embarazo, pues es entonces cuando existe mayor riesgo de perder el tapón mucoso durante el ejercicio, sin que seas consciente de ello. Lo mejor es siempre consultar al médico y seguir las instrucciones que te dé.

 

 

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