6 trucos para mantener tu piel hidratada y en perfecto estado

Mervis Romero · 5 diciembre, 2018
La piel necesita de cuidados y protección para mantenerla sana y bonita, especialmente en momentos como el embarazo y después del parto. Aunque parezca un reto, es muy sencillo con los trucos que te presentamos. 

Los cambios de clima, los trastornos hormonales, la contaminación, el sol, los malos hábitos… Son muchos los factores que pueden evitar tener la piel hidratada. La buena noticia es que estas señales pueden desaparecer con algunos trucos que la mantendrán saludable. Descubre todo lo que debes hacer y la forma en la que debes estructurar tu rutina diaria para tener una tez perfecta.

6 trucos para mantener tu piel hidratada y radiante

Mantener una piel tersa, hermosa y radiante no tiene por qué ser un reto. Existen algunas rutinas muy sencillas que puedes llevar a cabo para impedir que las altas temperaturas, el embarazo y los factores medio ambientales arruinen el cutis. Apunta estos tips:

Bebe mucha agua

La hidratación de la piel comienza desde dentro y para lograrla debes consumir al menos 8 vasos de agua al día. El agua ayuda a la eliminación de toxinas del organismo que pueden perjudicar la lozanía de la piel. Además, se estima que entre un 15 y 20% del agua que ingieres va a la piel.

Durante la fase folicular hay que mantenerse hidratado.

Exfolia tu piel

El segundo de los trucos para mantener una piel hidratada es la exfoliación, al menos una vez por semana. ¿Por qué es necesario? La contaminación, las partículas de polvo, maquillaje e impurezas se alojan en la superficie de la piel. Y entonces incrementa el aspecto de la deshidratación. Por ello, para limpiar en profundidad la piel se recomienda la exfoliación, es decir, una eliminación de las células muertas retenidas en la epidermis.

La puedes hacer con productos específicos para tu tipo de piel o con elementos naturales. Recuerda hacerlo solo lo necesario, pues de lo contrario podrías causar irritación y complicar la condición. La piel del cutis debe ser limpiada de forma suave diariamente.

Hidrata y protege

La hidratación con lociones y cremas debe ser a diaria, sobre todo en las áreas más expuestas como los brazos, rodillas y codos. El mejor momento para hacerlo es después de la ducha, cuando la piel se encuentra húmeda y reteniene mejor el agua. Las hidratantes deben ser acordes al tipo de piel y puedes complementar con tratamientos naturales en casos de afecciones como el acné.

En lo que respecta a la protección, no debes olvidar aplicar productos que impidan el contacto de los rayos UBV y UVA con la piel. Asegúrate de escoger el que se adapte a tu tipo de piel y que al menos cuente con un factor de protección 50 (sí, aunque sea invierno el sol sigue ahí).

Descansa y relájate

El descanso es uno de los trucos para la salud de la piel más olvidados. Al dormir bien y descansar se activa el modo reparación que ayuda a la renovación de las células muertas y el tejido. En caso de que no lo hagas, tu piel entra en fase de deshidratación y acelera el proceso de envejecimiento.

Música para dormir mejor durante el embarazo.

Aliméntate de forma sana y equilibrada

La alimentación también juega un papel importante en la hidratación de la piel. La reproducción de nuevas células va a depender de las proteínas, vitaminas y minerales que ingieras. Un consumo de grasas y carbohidratos inadecuado lleva a tu cuerpo al extremo para poder digerirlo y este esfuerzo extra se nota en tu piel. Lo ideal es consumir vegetales por su alto contenido en fibra, que favorece la digestión y expulsión del material de desecho.

No olvides las vitaminas

Existen vitaminas que influyen directamente en la salud de la piel. Estas se pueden consumir en forma de píldoras o aplicarse en productos a base de ellas. Por ejemplo, la vitamina C, sirve como antioxidante y estimula la producción de colágeno para una piel tersa y flexible.  Las vitaminas del complejo B fomentan la producción de fibroblastos, células que reparan la piel e incluso el cabello. La vitamina A, por su parte, estimula la cicatrización.

En conclusión, estos trucos para mantener la piel hidratada son muy sencillos y fáciles de llevar a cabo con algunos pequeños cambios en tu rutina. Recuerda conocer tu piel y adquirir los productos adecuados.