5 consejos para cuidar la espalda de tus hijos

Carmen Fetreros · 27 diciembre, 2016
Cargar con un peso excesivo en la mochila durante la infancia puede ocasionar diversas lesiones en la espalda, con consecuencias tanto a corto como largo plazo.

Cuando los niños tienen que llevar varios materiales escolares a clase es normal que llenen sus mochilas con un peso mucho mayor del que deberían cargar en la espalda. Como padres, es importante prestarle atención desde temprano a la higiene postural y transmitírsela a los niños para que no sufran molestias ni pierdan la postura. 

Muchos padres se preocupan por el modelo de mochila y no le prestan tanta atención a la carga que se deposita en ellas. Sin embargo, los especialistas aclaran que lo más importante viene a ser lo segundo. En este sentido, recomiendan que el peso que carguen los niños en su mochila no supere el 15% de su propio peso para evitar problemas de espalda.

Cargar una gran cantidad de peso en la espalda a diario puede resultar perjudicial para el niño. El peso puede producir una gran tracción y presión sobre la musculatura y las articulaciones del pequeño.

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Las mochilas con ruedas: ¿una solución?

Las mochilas con ruedas (que parecían ser la solución) en realidad no son una panacea. La forma de sujetarlas, colocando el brazo extendido hacia atrás y realizando un movimiento de arrastre hacia adelante puede causar dolores de espalda si se la mochila está muy pesada.

En definitiva, la mejor solución para el problema consiste en, ni más ni menos, que en enseñarles a los niños a no cargar en exceso la mochila, llevar solo lo necesario para esa jornada escolar y no lo de toda la semana, por ejemplo. Por otra parte, si tienen suficiente edad, pueden repartir sus útiles de una forma más equitativa: una parte en la mochila y lo más pesado, en las manos o en un bolso de mano.

Hay que insistir una y otra vez en la importancia de mantener la espalda recta en cualquier postura, incluso durante el reposo, pues así se evitará lesionar la columna vertebral y, por supuesto, los músculos que la sustentan. Corregir a tiempo este tipo de detalles, ayudará a prevenir muchos problemas en el futuro.

Recomendaciones para cuidar la espalda

1. La mochila

Las mejores mochilas para prevenir el dolor de espalda son aquellas que tienen las tiras anchas y tienen un respaldo bien acolchado. En relación a esto es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Enseñar al niño a colocarse la mochila de la forma correcta, es decir, sobre ambos hombros. Debe evitar llevarla colgando de un solo hombro, pues esto solo conlleva a la sobrecarga de un lado del cuerpo.
  • Al colgarse sobre los hombros, la mochila debe quedar suspendida 5 centímetros por encima de la cintura. Con lo cual, no hay que dejar que los niños lleven las tiras estiradas al máximo y que la mochila les cuelgue prácticamente sobre los glúteos.
  • Si el niño debe llevar muchos útiles a la escuela, es conveniente distribuir el peso entre la mochila y, si es necesario, un bolso de mano extra.
  • En caso de que en la escuela se utilicen dispositivos electrónicos (como ordenadores portátiles o tablets) es recomendable buscar aquellas que tengan un formato liviano.
  • Algunas escuelas ofrecen a los niños la posibilidad de dejar sus libros en el salón de clases, bien sea en casilleros o en los mismos pupitres. Vale la pena conversar con la profesora al respecto para asegurarnos de que existe esta opción y, de ser así, aprovecharla.
  • Si en lugar de mochila se opta por un bolso de ruedas, hay que enseñarle al niño a llevarla siempre con la espalda recta, pues si se encorva al arrastrarla, le terminará doliendo la espalda.

2. La postura

Por supuesto, para evitar cualquier molestia en la espalda lo más importante es mantener el tronco erguido, apoyado en el respaldar de la silla y ambos pies haciendo contacto con el suelo, sin cruzar. Esto aplica tanto para el pupitre como para cualquier otro asiento en el hogar, e incluso cuando se viaja en coche o e sienta en el suelo. Cabe destacar que en caso de que la silla sea incómoda, se puede recurrir a un cojín.

Por otra parte, es recomendable cambiar de postura cada cierto tiempo para ofrecerle descanso al cuerpo y, sobre todo, a la musculatura. No es recomendable pasar más de 20 o 30 minutos en una misma postura (sea sentado o de pie).

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3. Los dispositivos electrónicos

En lo que respecta a los dispositivos electrónicos de uso común, es importante saber ubicarlos, de tal forma que no promuevan el encorvamiento o la adopción de posturas incómodas.

La pantalla debe quedar siempre a la altura de los ojos de los niños y a una distancia prudencial (la medida la determina el propio brazo al extenderse).

El deporte como aliado en la prevención

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Además de todo lo dicho, es conveniente que a diario los niños practiquen alguna actividad física o bien un deporte en concreto para fortalecer los músculos de la espalda. Uno de los deportes más recomendables es la natación puesto que ayuda a adquirir una excelente postura para todo. Otras actividades recomendadas son el yoga, el pilates y montar bicicleta.