2 actividades sensoriales para niños

Agetna 5 mayo, 2017

Las actividades sensoriales son efectivas herramientas educativas que despiertan la creatividad, la imaginación y desarrollan los sentidos. Son ideales para divertir a niños pequeños y estimularles el interés por la exploración y el conocimiento.

En el presente texto te traemos dos de ellas pensadas para niños de uno y dos años.

 

Actividad para el sentido de la vista en el niño de un año

 

Para estimular el desarrollo de tu hijo de un año y, sobre todo, el sentido de la vista, te recomendamos confeccionarle una botella sensorial con bolas brillantes de colores.

Ten presente que los colores vivaces de las esferas van a captarse su atención. Toda vez que las encierres dentro de una botella y tu hijo intente sacarlas, también pondrá en práctica habilidades de la psicomotricidad fina y se adentrará en el aprendizaje de los colores.

Construirle una botella sensorial para estimular su sentido de la vista es sumamente fácil. Basta con reunir:

  • Bolas de diversos colores, todos bien vivos
  • Una botella de plástico transparente
  • Cinta adhesiva
  • Arena o cualquier sustrato fino

 

Modo de fabricación

Echa las bolas dentro del frasco hasta llenar ¼ del mismo. La cantidad de esferas dependerá del tamaño de la botella que tengas.

A continuación, vierte la arena hasta completar casi la botella, pero que el llenado quede tres dedos por debajo de su abertura.

Cierra el recipiente con su tapa y séllalo con bastante cinta adhesiva para evitar que se abra.

Notarás que a medida que mueva la botella sensorial aparecerán nuevas esferas que inmediatamente captarán la atención de tu hijo. Ayúdalo a identificar uno o dos colores, preferiblemente colores primarios: rojo, verde o azul, para que se vaya introduciendo en este aprendizaje.

Dale este juguete mientras está en su redil o en el piso y verás lo mucho que se entretiene con él.

 

Actividad para el sentido del gusto en el niño de 2 años

 

Una divertidísima y sabrosa manera de brindarle a tu hijo de dos años una actividad sensorial que pueda “saborear”, es la de elaborarle una nutritiva y colorida botella sensorial rellena de vegetales.

La receta es sencilla y fácil de hacer como el resto de las ensaladas. Solo basta que elijas entre todas las verduras, aquellas que tengan colores diversos para formar una bonita gama de tonalidades claras y oscuras.

¡Ah!, para que el juguete comestible y quede llamativo deberás intercalar todas las porciones de vegetales dentro del recipiente.

¿Qué necesitas?

Entre todas las verduras te recomendamos elegir:

  • Hojas: acelga, col, espinaca y lechuga
  • Raíces: rábano y zanahoria
  • Frutos: pepino y tomate
  • Tallos: espárrago
  • Bulbos: remolacha
  • Flores: brócoli y coliflor

 

Debes buscar además una botella de plástico transparente que tenga la boca ancha para que puedas introducir, sin problemas los trocitos de vegetales.

Cuando tengas todo listo pon manos a la obra.

Lava las verduras con abundante agua, dos veces como mínimo, y trocéalas en porciones pequeñas para que se te haga más fácil meterlas dentro del recipiente elegido.

A continuación, introduce los pedacitos, con cuidado, dentro de la botella sensorial, poniendo especial atención en intercalarlas, tal y como te dijimos antes, para lograr una interesante diversidad.

Al terminar, tapa el recipiente de forma ligera y no lo selles.

¿Por qué es importante hacerle a mi hijo una botella sensorial de vegetales?

Mamá, para llevar a cabo la actividad anterior debes ayudar a tu hijo a tratar de identificar alguno de los vegetales que ve.

A no ser que se trate de uno que le guste mucho y coma con frecuencia, él no tendrá idea de cuál es el nombre de la verdura que le señalas, pero esa, la de aprender el nombre de algunas verduras y saber identificarlas, será el primer aprendizaje que le brindará la botella sensorial de vegetales.

Otro de los conocimientos que le ayudarás a hacer suyo será el de los colores. La gama de tonalidades de las verduras le servirá para reafirmar o aprender nuevos colores.

Toda vez que tu niño conozca el nombre de un vegetal y su color, deberá abrir la tapa para sacar una de sus porciones y probarla. Así, estará poniendo en práctica el mayor logro de la actividad sensorial: la de degustar el sabor de los vegetales.

Como podrás apreciar este juego te brinda la oportunidad de hacer que tu pequeño coma vegetales casi sin notarlo. Un efectivo método sobre todo para aquellos niños que a la hora de la cena dejan las verduras, intactas, sobre el plato.

Te puede gustar