Soy la feliz abuela de un niño adoptado al que quiero con locura

Soy la abuela de un niño adoptado al que quiero con locura

abuela con su nieto

Cuando se habla de las adopciones, rara vez se hace referencia al papel del abuelo y de la abuela. De hecho, más allá de lo que podamos creer, su figura también es clave. También ellos son esenciales para conformar ese entorno seguro y afectuoso que el niño necesita en su integración en el nuevo hogar.

En la actualidad, las adopciones siguen siendo una opción muy demandada para esos padres y esas madres que no han podido cumplir sus sueño de tener descendencia. También es común en las familias monoparentales e incluso en esas parejas que teniendo ya uno o varios hijos propios, ansían dar el paso y ofrecer una oportunidad a un niño necesitado.

Llámalo clan, llámalo red, llámalo tribu, llámalo familia: llámalo como quieras, pero un niño siempre necesitará una familia

-Jane Howard-

Estos procesos son largos, complejos y a menudo se ponen en juego múltiples emociones que los padres viven con angustia. Los papeleos, los permisos y las concesiones parecen complicarse cada vez más. Hay países que cierran sus puertas, mientras que otros ponen muchos tipos de facilidades.

Sea como sea, hay un dato del que no siempre se habla y es que, ¿cómo viven estas situaciones las familias que rodean a la pareja adoptante?

Los abuelos son muy conscientes del sufrimiento de sus hijos

abuelo con su nieta

Tanto la abuela como el abuelo son parte de todo el proceso. Forman parte de cada decepción, de cada sueño, de cada anhelo e intento frustrado. Cuando algunas parejas dan el paso a la adopción, cuentan tras sus espaldas con todo tipo de situaciones donde a menudo, es común haber pasado por las clínicas de fertilidad. Más allá del desembolso económico que ello supone, en muchos casos existe la herida profunda de no haber podido concebir.

La familia más cercana, como es el caso de los hermanos o los padres, son ese punto de apoyo incomparable. Esos que tanto les han ayudado y que tan esenciales se han vuelto. Es probable, además, que sean los que incluso sugieran la idea de la adopción.

La llegada del niño adoptado y el proceso de adaptación

Algo que sin lugar a dudas sabrán todos los padres que han adoptado es que el proceso de adaptación del niño no es fácil. No solo es difícil para él, también lo es para todo el círculo familiar por muy diversas razones.

Los niños adoptados suelen haber pasado por situaciones difíciles que muchas veces desconocemos. Esos miedos, esas dudas y el no saber qué llevan en sus mentes suele impactar al principio en todos los miembros. Algo que se percibe es que muchos de ellos, además de sufrir carencias físicas, sufren muchas veces vacíos afectivos y trastornos del vínculo.

Las abuelas y los abuelos, agentes emocionales con los que conectan al instante

Mientras los padres están llenos de miedos y dudas, los abuelos tienen la capacidad de centrarse en el presente. Lo que importa es el aquí y ahora, lo esencial es crear un entorno seguro, afectuoso y comprensivo.

Los hijos adoptados no solo van a tener la oportunidad de tener padre y madre, si no que además, y casi sin esperarlo, van a conocer a un conjunto de personas fabulosas dispuestas a darles amor.

Ellos siempre tienen una sonrisa; un detalle; un regalo; un dulce; una mano que les acaricia y que les lleva a pasear. Son esa voz al principio desconocida, pero a la que se van acostumbrando poco a poco.

abuela cocinando con su nieta

De arrrumacos y achuchones las abuelas saben a montones

El papel de los abrazos, los besos y las caricias son esenciales para construir un vínculo fuerte y seguro. Ese lenguaje universal es el que va a crear mayores puentes.

No podemos olvidar que también ellas estaban ansiosas de la llegada de ese nuevo miembro de la familia. Por fin pueden recibir  el título de “abuela” gracias a ese recién llegado, así que a partir de ese momento su identidad y su autoestima van a verse reforzadas.

Es un lazo que aguardaban con infinitas ganas y que cuidarán hasta el punto de convertirse en un referente. Así pues, no descuidemos nunca el papel que tiene la familia que rodea a los padres que adoptan, porque también ellos dan el paso.