¿Son las mujeres más propensas a buscar un compromiso?

Francisco María García · 9 febrero, 2019
Desde nuestros orígenes más ancestrales, la mujer ha ocupado un papel que la posicionaba como posesión y hasta como propiedad del hombre. A pesar de ello, se dice que las mujeres son más propensas a buscar el compromiso. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

El cine, las novelas, las series de TV, y hasta los dibujos animados, retratan figuras femeninas que sueñan con el vestido blanco el día de su boda. El ramo de novia, la fiesta donde ser el centro de atención y verse radiante parecen algo intrínseco a la forma de ser de la mujer. ¿Será que realmente son las mujeres más propensas a buscar un compromiso?

Habría que comenzar remontándose un poco a los inicios de las sociedades tal como las conocemos hoy. En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Federico Engels trazó unas pistas desde las que partir para dar con la verdad o falsedad de la díada mujeres-compromiso.

El autor menciona que, cuando las tribus se hicieron sedentarias gracias a la implementación de la agricultura, los pueblos sintieron necesidad de dividir los bienes. Y no sólo los bienes que se tenían en vida, sino también de asegurarse la propiedad de las tierras de manera póstuma.

Pero, ¿quiénes eran los herederos de quién en sociedades donde no se establecían relaciones de paternidad con los niños? La única manera de garantizarse la propia prole era encerrando a una mujer y no permitirle el contacto con el mundo exterior. Con todas estas formas de actuación, cada hijo que esa mujer tuviese sería, indefectiblemente, del dueño de la tierra. Se establece, de esta manera, el patriarcado.

Por otra parte, tal como señalara Karl Marx, toda superestructura de dominación necesita una estructura ideológica que la sostenga. Poco a poco, las mujeres fueron convencidas de que esa vida de encierro y sumisión era aquello para lo que estaban destinadas. Desde las religiones hasta la literatura, todo conspiró para sostener este régimen.

El mito de que son las mujeres más propensas a buscar un compromiso

Parece mentira que una injusticia y desigualdad semejantes se hayan sostenido durante tanto tiempo. Es tan increíble, que muchas mujeres han optado por dejar de cuestionarse la desigualdad entre los sexos. El patriarcado desea que el cuerpo de la mujer siga perteneciendo a los varones.Enfrentamiento entre hombres y mujeres por el compromiso de la igualdad.

De hecho, para una mujer está prohibido en la mayoría de los países del mundo interrumpir un embarazo no deseado. La maternidad no solo es destino, sino que es castigo en estos países. El patriarcado postula una mujer que sea únicamente vagina y útero, cocinera y asistente, secretaria y confidente silenciosa.

El privilegio del varón

Pensar que son las mujeres más propensas a buscar un compromiso deja al hombre en un lugar de absoluto privilegio. A diferencia de las mujeres, el varón es criado en la más espléndida libertad.

Algunos hombres buscan la libertad de elegir el futuro más emocionante. Libertad de seducir a una mujer atractiva que se cruce por su camino y, en el peor de los casos, libertad de apropiarse de una mujer, violarla y hasta matarla.

Todas estas desigualdades están perfectamente naturalizadas en las sociedades patriarcales. La cultura de la violación es aceptada por hombres y mujeres en iguales proporciones. Si un hijo sano del patriarcado viola a una joven, la sociedad se las ingeniará para culpar a la joven, ya sea por su atuendo o su estilo de vida.

Liberación de las mujeres

En los últimos 20 años, el boom de las redes sociales permitió que miles y miles de mujeres accedieran a las ideas feministas. Lo que comenzó con un murmullo, como confesiones temerosas entre contactos de Facebook, acabó estallando en gritos globales. La luz llega a muchos oscuros hogares donde el gran patriarca tiene los pies en el sillón.

Poco a poco, el miedo a la sanción machista, el miedo a la soltería, a no gustarle al varón, a no ser aceptadas… se fue desvaneciendo. Si bien un porcentaje elevado de la población continúa sosteniendo (como puede, a duras penas) que son las mujeres más propensas a buscar un compromiso amoroso, la frase cae por su propio peso.Igualdad entre hombres y mujeres.

En conclusión, los tiempos han cambiado, las nuevas generaciones comienzan a inventar nuevas maneras de relacionarse, nuevas maneras de decir amor. El compromiso también comienza a entenderse bajo nuevos sentidos.

El hecho de aferrarse a estereotipos sobre hombres y mujeres sería sostener un modelo de violencia en donde las mujeres son el penúltimo eslabón y, tras ellas, los niños. La igualdad, en todos los ámbitos de la vida, es la verdadera meta a conseguir.