¿Qué son las metodologías activas?

03 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
El sistema educativo debe renovarse metodológicamente. Para ello, pueden aplicarse metodologías activas. ¿Sabes en qué consisten? ¡En este artículo te lo contamos!
 

Para crear escuelas adaptadas a los nuevos tiempos, es necesario implementar metodologías activas en el aula. Estas permiten que los estudiantes sean los principales protagonistas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, de manera que el alumnado construye su propio conocimiento, adquiriendo competencias útiles para la vida diaria.

Por tanto, se puede afirmar que este tipo de metodologías sirve para potenciar el aprendizaje significativo y por descubrimiento.

“Cuando un niño puede relacionar lo que aprende con sus propias experiencias, su interés vital se despierta, su memoria se activa y lo aprendido se vuelve suyo”.

-Rudolf Steiner-

¿Qué son las metodologías activas?

Según Mª José Labrador y Mª Ángeles Andreu, las metodologías activas se pueden definir como:

“Aquellos métodos, técnicas y estrategias que utiliza el docente para convertir el proceso de enseñanza en actividades que fomenten la participación activa del estudiante y lleven al aprendizaje”.

-Mª José Labrador y Mª Ángeles Andreu-

Niños aprendiendo en clase mediante el uso de Apps en la tablet como parte de una de las metodologías activas.
Dichos métodos, técnicas y estrategias deben favorecer la motivación escolar, con la finalidad de conseguir despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes por adquirir:

  •  Conocimientos.
 
  • Destrezas.
  • Actitudes.
  • Habilidades.
  • Valores.

Para ello, las metodologías que se implementen en el aula tienen que reunir las siguientes características:

  1. Estar centradas en el alumnado, siendo el protagonista y el sujeto activo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por lo que se presta atención a la diversidad y se respetan los distintos ritmos y necesidades de cada uno de los estudiantes.
  2. Entender el aprendizaje como un proceso constructivo y no como una recepción y acumulación de información. De modo que los conocimientos se relacionan entre sí, formando una amplia red de ideas útiles para resolver problemas y reconocer situaciones.
  3. Promover el aprendizaje autodirigido. En él, los docentes actúan como guías u orientadores y los estudiantes toman la iniciativa y responsabilidad del propio aprendizaje, desarrollando las habilidades metacognitivas, conciencia reflexiva, el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de autorregulación, etc.
  4. Fomentar la enseñanza contextualizada y aplicada al mundo real. Esto permite enfrentarse a problemas reales y prácticos, generando aprendizajes transferibles, duraderos y comprensibles.

Elementos básicos de las metodologías activas

En definitiva, se puede decir que los elementos básicos de las metodologías activas son:

  • Un escenario que define el contexto para el problema, caso, situación o proyecto.
  • El aprendizaje basado en el mundo real.
  • La creación de grupos y equipo, favoreciendo el trabajo cooperativo.
 
  • La solución de problema complejos que necesitan razonamiento, esfuerzo e indagación para ser resueltos.
  • La importancia de los conocimientos previos y el descubrimiento de otros nuevos.

“Dad al alumnado algo que hacer, no algo que aprender, el hacer tiene tal potencia que exige pensar y reflexionar”.

-John Dewey-

ABP: una pedagogía en la que el alumno es el protagonista de su aprendizaje, es decir, una de las metodologías activas propuestas.

Algunos ejemplos de este tipo de metodologías

Algunos ejemplos de metodologías activas que se pueden poner en práctica en el aula para facilitar la participación e implicación del alumnado de los estudiantes son:

  • Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP o PBL, Project-based learning).
  • Método de centros de interés de Decroly.
  • Estudio de casos.
  • Contrato de aprendizaje.
  • Técnica expositiva.
  • Lección magistral participativa.
  • Técnica de dramatización, simulación o juego de roles.

En este sentido, todas estas metodologías activas deben apoyarse en una estructura y un clima de aula en el que prime la cooperación, la colaboración y la participación. De forma que los estudiantes conozcan las diferentes estrategias utilizadas por sus compañeros y puedan aplicarlas a situaciones similares.

Además, en este tipo de metodologías se entiende el proceso de enseñanza-aprendizaje como algo bidireccional, donde el profesor aprende a ajustar la intervención educativa según las demandas y las necesidades del alumnado, mientras que los niños ajustan su aprendizaje según los resultados obtenidos.

 

“La cooperación es la convicción plena de que nadie puede llegar a la meta si no llegan todos”.

-Virginia Burden-

  • Baro-Cálciz, A. (2011). Metodologías activas y aprendizaje por descubrimiento. Revista digital innovación y experiencias educativas7.
  • Johnson, D. W., Johnson, R. T. y Smith, K. A. (1991). Active learning cooperation in the college classroom. Edina, MN Interaction Book Company.
  • Labrador, J. y Andreu, M.Á. (2008). Libro Metodologías Activas. España: Editorial Universidad Politécnica de Valencia.
  • Quintero-Ruiz, L. D. (s.f.). Metodología. Gobierno de Canarias: Dirección General de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa. Consejería de Educación y Universidades.