¿Qué son y para qué sirven las calculadoras de crecimiento?

Mervis Romero 20 abril, 2018
A todos los padres les interesa el desarrollo de sus hijos. Les gusta ver su proceso de crecimiento, no solo intelectual, sino también físico. Es por eso que se han creado las calculadoras de crecimiento: instrumentos para medir dicho proceso y evaluarlo de acuerdo a ciertos estándares.

El peso y la altura de los bebés, aun en su etapa prenatal, resultan una gran preocupación para los padres. Esos datos permiten conocer si se está desarrollando a un ritmo debido; por lo tanto, servirán para anticipar problemas y administrar algún medicamento que lo acerque al estándar deseado al nacer en caso necesario. Es por eso que las calculadoras de crecimiento han llegado a ser una buena herramienta de evaluación.

Cálculos percentiles

Se entiende por percentiles las medidas de posición no definidas que sirven para hacer una comparativa de resultados. Se utiliza mucho en campos estadísticos al momento de evaluar datos. Una vez que se establecen o introducen los datos, el resultado da la variable, que puede estar por debajo del porcentaje aceptado como normal o ser ya estándar.

Este es el método en el que están basadas las calculadoras de crecimiento. Por ejemplo, el peso y la talla de un bebé o niño indican en qué lugar se encuentra con respecto a otros de su mismo sexo y edad.

Entonces, la calculadora de crecimiento es una herramienta o método basado en las condiciones de un niño sano. Valiéndose de los estándares que este presenta, se toma como referencia el ideal para evaluar el desarrollo.

¿Cómo interpretar resultados en las calculadoras de crecimiento?

Los percentiles ayudan a contrastar el desarrollo de un niño, tomando como referencia otros chicos de la misma edad y sexo. Es decir, en caso de que tu hijo marque un percentil 50 de peso, eso indica que, de cada 100 infantes, 50 de ellos tienen un peso menor y 50 un peso mayor. Por eso se dice que la medida no es definida, sino de margen central.

La medida estándar puede abarcar un rango amplio de medidas entre 3, 19, 25, 50, 75, 90 y 97. Ningún percentil debe suponer para los padres o médicos una alarma que los sobresalte. A menos que la diferencia con la media sea menor de 3 o esté por encima de 97.

El control de los profesionales se hace usando una calculadora de crecimiento.

Al final, las calculadoras de crecimiento son solo informativas. Hay muchos otros factores físicos, médicos y hasta sociales que deben tomarse en cuenta al momento de evaluar a un niño.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido el valor práctico de esta calculadora de crecimiento; de hecho, es avalada para el uso médico en las diferentes etapas del desarrollo del niño.

Tablas de una calculadora de crecimiento

En todas las tablas de la calculadora de crecimiento de percentiles aceptadas por la OMS hay dos ejes. El eje horizontal es el que expresa la edad, y en el eje vertical se apunta el peso o la talla del niño. Esto depende de su sexo, ya que la conformación física varía según el género. Las tablas van desde 0-2 años, 0-5, y 5-19 años; esto te permitirá saber en qué rango evaluar al infante.

“Los percentiles ayudan a contrastar el desarrollo de un niño, tomando como referencia otros chicos de la misma edad y sexo”

Por ejemplo: analicemos a un niño de 8 años de edad con una estatura de 1,33 cm de altura y un peso de 33 kilos; según la tabla, el percentil indicará 85 para su edad. Y a su vez, el percentil 85 de peso para un niño de 8 años corresponde a 29,5 kilos; eso deja ver, según la calculadora de crecimiento, que al niño le sobran 3,5 kilos en peso.

Otro ejemplo: la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria considera que un niño que nace a término debe medir al menos 47 centímetros. Asimismo, su peso no debe ser menor a los 2,5 kilos.

Las calculadoras de crecimiento permiten evaluar la salud de un bebé.

Recomendaciones

Recuerda que si a tu hijo le proporcionas una alimentación adecuada, le darás una buena atención en salud y gozará de un entorno saludable, ya que podrá alcanzar la estatura, peso y desarrollo adecuados para su edad.

En todo caso, lo que realmente importa de estos estudios es que los percentiles de talla y peso estén acordes entre sí. Además, es importante controlar que se mantengan en un nivel similar durante los primeros años del bebé.

Este método proactivo permitirá que veas el desarrollo de tu hijo en sus diferentes etapas. Con la ayuda de un profesional de la salud, puede crearse un patrón de vida óptimo; así, se puede corregir cualquier deficiencia que esté impidiendo que alcance las características de un niño sano.

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