¿Qué hacer si mi niño tiene ectopia testicular?

Gladys 10 marzo, 2016

Si eres madre de un varoncito y has advertido que sus testículos no se notan a simple vista, sino que debes palpar entre la zona baja del abdomen y el escroto para encontrarlos, es posible que presente ectopia testicular. Esto no significa que sufra de un mal que no pueda ser reparado. Presta atención que te diremos qué hacer y a quién debes acudir.
Algunos pequeñines no tienen situados sus testículos dentro de la bolsa, porque se encuentran ocultos en el trayecto que va de la ingle al escroto. Esta irregularidad es denominada ectopia testicular y está asociada a la edad gestacional con la que nacieron, en virtud de que por lo menos 30% de los bebitos prematuros pueden presentarla.

Este porcentaje disminuye en bebés nacidos a término, entre ellos apenas del 3% al 9% puede tener ectopia  testicular. Sin embargo, es preciso aclarar que las causas no han podido ser descubiertas con total certeza. Hay casos que se deben a hernias inguinales, mientras otros están vinculados con problemas de carácter hormonal.

Barriguita-de-bebé

Un factor a tener en cuenta es que mientras más arriba estén escondidos los testículos o más difícil sea acceder a ellos, aumentan las posibilidades de que se trate de una criptorquidia, que sólo podrá ser corregida con una intervención quirúrgica.

Al menos 30% de los niños prematuros presentan ectopia testicular

Aunque se trata de un problema de descenso de testículos, la ectopia no tiene por qué convertirse en un quebradero de cabeza para los padres de los pequeños que presentan esta condición. Lo que sí es indispensable es tener conocimiento de lo que deben hacer para corregirla con ayuda de un especialista.

Ectopia testicular

Si observas que el escroto de tu niño  no está abultado por un mal descenso de los testículos, o si observas que uno de sus testículos sobresale más que el otro, debes consultar con su pediatra quien evaluará si debes acudir a un especialista en endocrinología o a un cirujano.

El especialista se encargará de palpar con detenimiento el área del escroto e ingle y hará exámenes que incluyan imágenes, para determinar si se trata de uno de los siguientes casos:

Testículos que no descienden por condición congénita: Este es el diagnóstico de los testículos que no han ocupado la bolsa desde el nacimiento del bebé.

Es posible que hayan quedado a mitad de la ruta de descenso, pero que no hayan logrado bajar por completo. En estos casos, los testículos se pueden palpar, pero no ceden a la presión.

Testículos que no descienden por condición adquirida: Se refiere a los testículos que estaban dentro del escroto cuando nació el niño, pero que al pasar los meses se retraen debido a un acto reflejo del cordón espermático.

Debes consultar con un especialista con rapidez para conocer el diagnóstico

Testículos en ascensor:

Son los que no logran fijarse al escroto y suben y bajan de acuerdo a la presión ejercida manualmente o cuando hay temperaturas cálidas. Este es el caso más leve, ya que no se encuentra obstruido en el canal de descenso, solo asciende por un reflejo que los contrae, pero que luego puede bajar por cuenta propia.

Testículos ectópicos: En estos casos los testículos se sitúan de manera permanente fuera del escroto y no se encuentran en el canal de descenso. Su mala ubicación puede ser subcutánea o inguinal.

Testículos criptorquídicos:

Estos son los casos que merecen mayor atención, ya que se trata de testículos que no pueden palparse en el escroto ni en el trayecto de descenso, porque permanecen en la región abdominal o porque se atrofió cuando el bebé estaba en el vientre de su madre.

Bebé bañándose

Riesgos de la ectopia testicular

Los casos que suponen riesgos son los que presentan testículos que no quieren descender, se encuentran fuera del canal de descenso y si no se reubican en los primeros años de vida del niño, pueden devenir en infertilidad en la edad adulta.
Soluciones

En los casos ectópicos y criptorquídicos, el cirujano junto al endocrinólogo pueden indicar un tratamiento hormonal que aumente la producción de testosterona, que aumentará el tamaño de los genitales.Si los testículos no logran descender incluso después del tratamiento, el equipo médico optará por realizar una pequeña intervención quirúrgica para fijarlos en el escroto.

Si luego de los dos años, todavía los testículos no han logrado llenar el escroto, debe preferirse la cirugía inguinal o por lamparoscopia, de acuerdo al caso. Lo importante es corregir a tiempo la anomalía, antes que el testículo se atrofie y se vea comprometida la eficiencia del cordón espermático.

Si tu hijo tiene uno de los síntomas que hemos descrito, consulta con tu pediatra la pertinencia de visitar al endocrinólogo o al cirujano. No debes alarmarte ni angustiarte, pero sí actuar con rapidez para conocer el diagnóstico y saber qué debes hacer para corregir el problema que con seguridad no significará un problema mayor.

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