Pujos en el parto: ¿qué son y cómo se llevan a cabo?

Astrid Moreira · 4 diciembre, 2017
Los pujos en el parto son el acto natural que realiza la madre durante la fase expulsiva. Dependiendo de si existe o no intervención médica, los pujos pueden ser espontáneos o dirigidos.

Existen diferentes fases que forman parte del proceso para que un bebé llegue al mundo. Se conoce como pujos en el parto a los empujones que la madre realiza durante el periodo de expulsión, los cuales se encargan de facilitar la salida del bebé a través del canal de parto.

Después de una dilatación natural, los pujos en el parto se producen de forma espontánea. La madre comienza a sentir ganas de empujar cuando el feto empieza a buscar cómo salir. En las madres primerizas, este periodo puede durar hasta 3 horas, mientras que una madre que ya ha dado a luz anteriormente puede disminuir este tiempo a 1 hora.

“La postura vertical facilita la dilatación y el pujo espontáneo”

Tipos de pujos en el parto

Existen dos tipos de pujos en el parto. Mientras que los pujos espontáneos ocurren de manera natural y guiados por la madre, los pujos dirigidos tienen lugar cuando el personal médico asiste el parto. Aquí los explicamos detalladamente:

Pujos espontáneos

Los pujos espontáneos o fisiológicos se dan cuando la madre siente la necesidad de empujar, siguiendo su instinto natural del proceso. Los expertos coinciden en que prefieren que los pujos en el parto se produzcan de manera natural y sean guiados por la madre, debido a que así no se altera el proceso y la duración del parto. Además, estudios indican que pueden reducir las posibilidades de partos instrumentales, se beneficia el suelo pélvico y se minimizan los riesgos de traumatismos perineales.

Pujos dirigidos

Los pujos dirigidos se llevan a cabo cuando el personal médico dirige el proceso de parto, es decir, le indican a la madre cuándo debe pujar basándose en la monitorización de las contracciones. Generalmente se toma la decisión de realizar pujos dirigidos cuando la madre no nota la necesidad natural de empujar, que podría deberse a  la administración de anestesia epidural.

Las contracciones del parto pueden identificarse fácilmente.

Desventajas del pujo dirigido

  • Mayor riesgo de daños en la estructura del suelo pélvico.
  • Mayor estrés y fatiga maternal.
  • Mayores posibilidades de desgarros perineales o episiotomía.
  • Patrones cardíacos fetales anormales.
  • Puede generar incontinencia urinaria.
  • Tasas mayores de nacimientos asistidos por fórceps o ventosas y cesáreas.
  • Limita a la madre el dar a luz de una manera natural.

Cómo se realizan los pujos en el parto correctamente

Si bien lo natural es que la madre sienta la necesidad de empujar, es importante hacer coincidir el pujo con la contracción, lo que hace que se unan las dos fuerzas y se logre que el bebé descienda más rápidamente. Estos pujos en el parto son provocados por la cabeza del bebé que ejerce presión sobre el suelo pélvico de la madre.

Para realizar el pujo correctamente, se debe ejercer fuerza contrayendo la pared del abdomen y empujando hacia abajo, y siempre que sea posible acompañando el proceso de la contracción. La respiración juega un papel muy importante debido a que la madre puede tener mucha más fuerza si controla su respiración.

Aquí explicamos por pasos cómo deben realizarse:

  1. Se debe asociar el pujo con la contracción y trabajar ambas fuerzas al mismo tiempo.
  2. La madre debe contraer el abdomen y al mismo tiempo empujar hacia abajo.
  3. La parturienta debe controlar su respiración para así ejercer un control sobre su fuerza.

“Expertos recomiendan que las embarazadas asistan a cursos de preparación al parto”

¿Cuál es la mejor manera de pujar?

Algunos expertos consideran que debe replantearse el enfoque convencional de los métodos de pujar durante el parto. Destacan que lo más aconsejable es que las madres dejen que sus cuerpos les indiquen cuándo y cómo pujar. Comentan que, aunque el pujo dirigido puede ser de mucha ayuda, no debería recurrirse a él de manera rutinaria.

Las contracciones falsas con arrítmicas y molestas.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que lo mejor es permitir que las madres pujen de manera espontánea y advierte que no se les debe dejar contener la respiración y pujar durante un periodo de tiempo prolongado. Este proceso también depende de la madre y si nota correctamente las señales del parto.

Con esto se concluye que lo más recomendable durante el parto es que el proceso se desarrolle de manera espontánea y no se fuerce, esperando las contracciones para que la madre pueda tener más fuerza. De igual forma, durante las visitas prenatales se puede consultar con el médico de cabecera cualquier inquietud.