Protocolos en colegios contra el abuso infantil

23 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Aun cuando tienen la más honesta voluntad de ayudar a los alumnos, los profesores no poseen las herramientas y los conocimientos necesarios para hacerlo en términos jurídicos o legales. ¿Cómo luchar contra el abuso infantil?

A finales de 2018, se anunciaba que la Ley de Protección Integral a la Infancia y Adolescencia en España pasaría a incorporar el diseño de protocolos contra la violencia y el abuso infantil en los colegios.

Dichos protocolos serán de cumplimiento obligatorio en todos los centros educativos. Los profesionales de servicio social serán las autoridades responsables por promover dicho cumplimiento, actuando ante denuncias o sospechas de delito.

Esta parece ser una respuesta tardía pero necesaria a las constantes denuncias de agresiones, maltrato y abuso sexual en las instituciones educativas. Para entender mejor la importancia y las propuestas de dicha iniciativa, analizamos algunos aspectos importantes.

Abuso infantil y la falta de protocolos de acción en centros educativos

Los colegios han ido tomando un papel cada vez más importante en la formación integral de los niños y adolescentes, así como en la garantía de sus derechos. En muchos casos, los menores pasan más horas de su día en contacto con maestros y compañeros de clase que con sus propios padres.

Por este tiempo escolar y la interacción entre compañeros, no es casualidad que gran parte de las denuncias de acoso o abuso infantil se produzca en estas instituciones, con un profesor o un psicólogo de confianza.Niña víctima de abuso infantil.

Además, estos profesionales deben estar preparados para reaccionar ante una denuncia o la sospecha de que un menor puede ser víctima de violencia, exploración o negligencia. Más aún: lo ideal sería capacitarlos para ayudar en el reconocimiento de los indicios de estos delitos, y estimular a que los alumnos se sientan seguros de contar lo que sufren.

Sin embargo, el día a día de los colegios muestra una realidad bien diferente… La ausencia de un protocolo de acción ante denuncias de maltrato, abuso o acoso sexual reduce significativamente las posibilidades de intervención de los colegios en estas situaciones.

Entre otras cosas, gran parte de los profesores y pedagogos no cuentan con un protocolo establecido ni con un respaldo que les permita actuar correctamente para contener a la víctima y conducir la denuncia a las autoridades competentes. Todo ello según la Ley de Protección Integral a la Infancia y Adolescencia y un anteproyecto de revisión de dicha Ley.

¿Y qué cambia con la incorporación del diseño de protocolos en la Ley de Protección Infantil?

Para empezar, se empieza a contar con un respaldo único, concreto, transparente y de alcance nacional para estos casos. Esto permite que los profesionales del ámbito educativo, tanto de colegios como de clubes y otros centros de formación, puedan tener una base sólida para actuar de forma correcta y segura ante denuncias o sospechas de abuso infantil.

Más allá del diseño de protocolos de cumplimiento obligatorio, también se prevé el nombramiento de una autoridad capacitada en cada centro educativo. Este profesional actuará como un referente en la aplicación y el control de cumplimiento de dichos protocolos, siendo el responsable directo por la protección de los menores que estudian en la institución.

También será competencia de este profesional asegurar que los profesores, maestros, psicólogos, pedagogos y demás funcionarios de centro educativo estén conscientes sobre los protocolos, su contenido y sus implicaciones. Lógicamente, el desempeño y las actividades de este profesional de servicio social serán orientadas y supervisadas por las comunidades autónomas (CCAA).

Además de llevar información y orientaciones concretas de acción, la nueva normativa reforzará que es obligación de todas las personas denunciar, o al menos comunicar, casos de violencia, maltrato o abuso infantil. Especialmente tratándose de profesionales que están en contacto directo con las víctimas. Se garantiza el anonimato y la confidencialidad de las denuncias.Niña víctima de abusos mirando a través de una valla cómo juegan unos niños en el parque.

Prevención del abuso infantil más allá de los protocolos en colegios

Para reforzar el combate al maltrato infanto-juvenil, la nueva normativa también promueve medidas para evitar que estos tipos de delito se prescriban judicialmente. Además, se impulsa la creación de un registro único para investigar y analizar las estadísticas precisas del abuso infantil y las situaciones reales de las víctimas.

Otra acción prevista para avanzar en la prevención al abuso infantil sería extender la obligatoriedad de los protocolos también al ámbito sanitario y deportivo. La meta sería llevar la concienciación y el respaldo de acción a todos los entornos e instituciones relacionadas con el desarrollo y el bienestar de los menores.

En definitiva, este conjunto de medidas impactaría positivamente a medio o corto plazo, tanto en la prevención al maltrato infantil como en la protección a los niños y adolescentes de España. Y no solo dentro de los colegios y centros de formación, sino también en los entornos familiares y sociales de los menores.

Antes de concluir, es importante resaltar que el Observatorio de la Infancia ya pone a disposición un protocolo básico de intervención contra el maltrato infantil en el ámbito familiar. El documento es de libre acceso y para leerlo en su integridad. Casta con clicar aquí.