Padres primerizos: cómo cuidar tu vida social

25 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Que seas padre primerizo no significa que tengas que renunciar a tu vida social. ¡Te contamos los secretos para que sigas en contacto con otras personas!
 

Si eres padre o madre, sabrás que es agotador. Por mucho que ames a tus hijos de la forma más incondicional que existe, la realidad es que tu energía se agota. Es por este motivo que muchos padres permiten que su vida social se desvanezca y desaparezca. En realidad, no tienes que ser tan drástico; puedes cuidar tu vida social aunque seas padre primerizo.

La paternidad puede sentirse en soledad, sobre todo en esas noches que apenas duermes y después, durante el día, te sientes tan cansado que apenas puedes ni caminar. Al ser padre primerizo, es necesario que tengas a tus amistades cerca para evitar la soledad. Así, te sentirás apoyado por otros en los momentos más complicados. Las conexiones son importantes, así como también hacer nuevas.

Pero ¿cómo se pueden hacer malabarismos con la paternidad y, al mismo tiempo, mantener una visa social activa? Parece misión imposible, pero no lo es: ¡solo tienes que poner de tu parte! No te pierdas estos consejos para poder encontrar el equilibrio entre ser padres y tener vida social.

Tus vecinos

Aunque seas tímido, si tienes vecinos cerca, intenta conversar con ellos, sobre todo si vuestros hijos juegan juntos en el parque, por ejemplo. Te darás cuenta de que cuando haces tu primer ‘movimiento’ social, siempre merecerá la pena porque podrás hacerte amigo de ese padre o madre. Incluso, puede que te den consejos útiles de tu comunidad que quizá no conozcas.

Grupo de amigas madres primerizas haciendo vida social.
 

Cuando veas a otros padres, no dudes en presentarte. También puedes empezar abriendo temas de conversación de actualidad para entablar una charla. Así, podrás comprobar si esa persona que hasta ese momento era desconocida puede dar un paso más en tu vida.

Haz planes para aumentar tu vida social

Deja de encontrar excusas para cancelar los planes. Una vida social es realmente importante para los nuevos padres. No nos referimos a salir de fiesta hasta altas horas de la madrugada, sino a conectar con amigos para salir de la monotonía de la vida y disfrutar de ese sentimiento cálido y difuso de amistad.

En otras palabras: si tu pareja está en casa o si tienes una niñera para los niños, ¡haz planes de vez en cuando porque te sentará bien conectar con otras personas! Salir podría ser justo lo que necesitas para sentir que eres tú mismo de nuevo y aliviar el estrés.

Aplicaciones

Gracias al mundo digital del que disponemos hoy en día, puedes bajarte aplicaciones en tu móvil para poder conectar con otras personas. Puedes hacer amigos a través de diferentes portales, buscando siempre apoyo en otras personas que, quizá, estén en tu misma situación.

También puedes conectar con madres y padres en Facebook que tienen diferentes propósitos, como encontrar actividades para los hijos. También para pedir y recibir consejos de otras madres sobre diversos temas infantiles. Busca los grupos que se ciñan más a tus intereses.

Extraescolares de los niños

 

Quizá te interese inscribir a tu bebé en una clase para pequeños, como las clases de música para bebés o las clases de yoga para mamás y bebés. Esto te dará la oportunidad de conectar con otras personas que tienen hijos de la misma edad que el tuyo y podrías encontrar amigos para poder ver en otros momentos y forjar una amistad.

Amigas madres primerizas yendo a cenar juntas para tener vida social.

Grupos de juego para tu vida social

Los grupos de juego son una excelente opción para disfrutar de la compañía de otras mamás. Pueden ser grupos de juego con hijos para socializar con los otros padres mientras los niños juegan o grupos solo para padres, para practicar intereses que se tengan en común, como, por ejemplo, la lectura.

Quizá tengas dudas por el hecho de conocer o no a otros padres, o de mantener a tus amistades, pero es normal. Es un sentimiento habitual, pero lo ideal es no tener prisa, tomar las cosas con calma y no forzar las situaciones.

Haz las cosas cuando te sientas más cómodo o cómoda haciéndolo; acude a lugares con otros padres, pero si no te sale entablar una conversación, no te fuerces a hacerlo. Quizá otra persona se dé cuenta de tu presencia y se acerque a ti para entablar una charla y poder hacer una amistad que no habría nacido en el caso de haberte quedado en casa.