No proyectes en tus hijos tus sueños rotos

María José 24 enero, 2017
A continuación descubre por qué no resulta útil ni positivo el hecho de que te proyectes en tus hijos.

Los sueños rotos son aquellos que no logramos alcanzar por una razón u otra. A la hora de ser padres, muchas veces deseamos que nuestros hijos hagan realidad aquello que nosotros no pudimos.

Esto no aporta ningún beneficio a nuestros hijos. A pesar de que creamos que nuestros sueños pueden inspirarlos y darles una mejor vida, no debemos imponerles a nuestros hijos un camino que no han elegido por sí mismos.

Tus hijos no tienen la culpa de que no cumplieras tus sueños, ellos tienen todo el derecho de elegir su propio camino y no están en la obligación de continuar el tuyo. En otras palabras, cada quien toma sus propias decisiones en la vida.

Si bien los padres pueden tener una idea de lo que podría ser su hijo, a veces se olvidan de tomar en cuenta cuáles son sus aptitudes, cualidades, opiniones, ideas y personalidad a la hora de pensar en el día de mañana.

Los padres que proyectan en sus sueños rotos en los niños no van a conseguir nada con ello. Porque aún si el niño hace lo que sus padres le obligan a hacer, la satisfacción nunca será la misma. Por otra parte, estos padres se autosabotean la oportunidad de experimentar un crecimiento personal.

Los niños deben tienen el derecho de elegir sus propios sueños y de hacer lo posible por alcanzarlos. No tienen por qué continuar nuestra labor.

Consecuencias de imponer sueños rotos sobre los hijos:

  1. Baja autoestima.
  2. Desconfianza en sí mismos (y en los demás).
  3. Ansiedad.
  4. Desidia.
  5. Inseguridad.
  6. Depresión.
  7. Mala toma de decisiones.

¿Por qué algunos padres proyectan sus sueños rotos en los hijos? Estos padres lo hacen de manera inconsciente ya que continuamente ven a sus hijos como una extensión de sí mismos. Desean ver cumplidos sus propios deseos a cualquier costo, y se olvidan de vivir sus propias vidas.

Si los niños no tienen opciones y no son capaces de ser ellos mismos, el panorama para ellos será triste, injusto y desolador.

Lo peor de proyectar en los hijos los sueños rotos en los hijos

No proyectes en tus hijos tus sueños rotos.

Odiarán aquello que se les ha impuesto

Andre Kirk Agassi es un exjugador de tenis estadounidense que se vio obligado a jugar al tenis cada noche porque su padre siempre había soñado con tener una exitosa carrera en el tenis.

Agassi dijo abiertamente en su autobiografía que no le gustaba el tenis. Aunque le dio una carrera y un buen estilo de vida, siente un gran resentimiento hacia este deporte porque fue obligado a jugarlo sin sentir pasión hacia él.

El caso del padre Agassi es uno más de los cientos o miles de padres que proyectan sus sueños no cumplidos en sus hijos y esto, a menudo, les roba su infancia.

¿Es realmente importante que un hijo cumpla anhelos de sus padres solo porque estos no tuvieron la oportunidad de llevarlo a cabo? NO. Los niños deben tener sus propios gustos e intereses.

Serán adultos infelices

Cuando los niños son presionados para ajustarse a los deseos y necesidades de sus padres esto puede hacer que los niños se conviertan en adultos infelices e incompletos.

Además, estos niños se convertirán en personas emocionalmente frágiles y, a menudo, se esfuerzan toda su vida para encontrar un significado o un sentido fuera de sí mismos. Por lo que nunca podrán encontrar la felicidad en sí mismos a causa del vacío emocional que sienten en su interior.

La importancia de enseñarles a pensar por sí mismos

No proyectes en tus hijos tus sueños rotos.

Es muy importante enseñar a los niños a pensar por sí mismos, porque así podrán convertirse en adultos saludables y felices.

Si amas a tus hijo, apóyalos en lo que les gusta. Debes permitirles que tengan tanto responsabilidad como control sobre sus decisiones, y también debes animarles a seguir sus propias pasiones y sueños.

Porque, al final del día, lo importante siempre será honrar, cuidar y respetar su verdadero yo. En otras palabras, permite que tus hijos sean auténticos.

Ponte en contacto con lo que tus hijos sienten. Para ello es importante observar y tener la mente abierta a medida que crecen y descubren su verdadera vocación, sus intereses y aspiraciones.

Apuesta por un amor incondicional y por la aceptación. Hazles saber a tus hijos que les apoyarás y te preocuparás por su bienestar siempre.

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