¿Menos redes sociales y más cafés en persona?

Corina González · 13 noviembre, 2018
Lo peligroso de las redes sociales es que el individuo puede perder la emoción por compartir con las personas que lo rodean por estar en casa internado en la red. ¿Existe un punto de retorno a las relaciones que tradicionalmente mantuvimos con nuestros pares?

Las nuevas tecnologías revolucionan nuestras vidas a cada momento. Vivir sin dominarlas puede convertirse en una gran dificultad, al menos en lo que respecta a la comunicación. A pesar del bombardeo de nuevas opciones para estar más cerca de amigos y familiares, hay quienes comparten la idea de vivir con menos redes sociales y más cafés en persona.

Para nadie es un secreto que, al llegar las redes sociales a las vidas de las personas, el mundo se volvió más frívolo y la comunicación cara a cara se tornó más distante. Es más sencillo mandar un texto, correo o mensaje de WhatsApp que llegar a casa de un amigo y compartir un rato.

No con esto se quiere decir que la tecnología o las redes sociales sean malas; al contrario, ayudan a las personas muy tímidas o inseguras a expresarse y acortan distancias entre personas que viven en diferentes países. Sin embargo, también quienes las utilizan constantemente se aíslan sin notarlo.

La cuestión está en que se ha perdido mucho el contacto físico, ya que las personas están sumergidas en el mundo tecnológico. Se puede decir que, en la actualidad,vale más una buena foto de perfil que conocer a la persona en algún café y entablar una sana conversación.

Interacción a través de las redes sociales

A muchas personas se les hace más fácil establecer una conversación a través de las redes sociales que en persona. La mayoría de las veces, esta preferencia está motivada por algún complejo o inseguridad con su aspecto físico, por timidez, falta de confianza o simplemente porque le parece más atractivo hacerlo por estos medios.

El problema es que estas relaciones pueden llegar a ser un tanto peligrosas, porque a través de una pantalla no se puede conocer verdaderamente a una persona, en especial lo que respecta sus intensiones e intereses. Por lo general, muchos usuarios de estas redes sociales suelen mentir en cuanto a su edad, aspecto físico y demás datos importantes.

Las personas que usan este medio para conocer gente en su mayoría se sienten solas y aisladas, por lo que toman este recurso para llenar el vacío que tienen. Sin embargo, esto puede ocasionar que vivan en un mundo de fantasía, sin darse cuenta de que pierden el contacto con los seres queridos que los rodean.

En vez de preguntarte si es bueno controlar las redes sociales de tu pareja, concéntrate en valorarte y elevar tu autoestima.

Al utilizar menos redes sociales, la convivencia en familia, los detalles, las reuniones entre amigos se hacen más frecuentes porque se busca llenar el espacio que crearon estas herramientas. Se comienzan a buscar nuevos pasatiempos, como la lectura o el ejercicio. Asimismo, la correspondencia se vuelve a hacer presente, al igual que las llamadas de teléfono.

¿Cómo aprovechar las redes sociales?

Muchas personas utilizan las redes sociales para mantenerse informados sobre lo que acontece en el mundo o para comunicarse con amigos o familiares que se encuentren lejos. Sin embargo, esta herramienta es utilizada para más. Por ejemplo, Facebook da la opción de publicitar tu negocio, hacer ventas, encontrar grupos de interés, entre muchas otras acciones.

No se puede determinar precisamente la edad de las personas que pasan su tiempo en las redes. Tanto jóvenes como adultos ven atractivo este medio para conseguir una conversación, e incluso para conocer otras culturas o países. Si se utiliza como guía turística, existen infinidad de páginas con contenido de países que enaltecen su cultura, comida y trajes típicos, entre otras cosas.

“Se ha perdido mucho el contacto físico, ya que las personas están sumergidas en el mundo tecnológico”

Uso racional de las redes sociales

El uso de las redes sociales es inevitable, pero esto no quiere decir que se deba vivir a través de ellas. Podemos abrirnos ante los cambios tecnológicos y aprovechar de las facilidades que estos aportan sin dejar que consuman el tiempo que se puede invertir en compañía de alguna persona.

Asimismo, es fundamental fomentar en nuestros hijos el interés por las relaciones interpersonales cara a cara. Los niños de hoy han nacido en una generación que no conoce otra forma de relacionarse que no sea a través de los dispositivos tecnológicos y las tendencias que se popularizan a través de las redes sociales.

Durante el puerperio es fundamental descargarse emocionalmente con una amiga.

Si sentimos que somos presas de estas herramientas comunicacionales y que dedicamos mucho tiempo a ellas, debemos empezar por colocarnos límites. Para ello, es recomendable demarcar una fracción de tiempo diario para interactuar en redes sociales y respetarlo a cabalidad. Con este sencillo comienzo, notaremos la disponibilidad que tenemos para retomar la práctica de cosas que habíamos dejado de hacer.

Ocupemos nuestras vidas con menos redes y más cafés en persona, recuperemos los espacios con amigos, las estrechadas de manos, los abrazos, los besos en la mejilla, el susurro al oído, las carcajadas y el vivir en compañía de personas reales y mantener el contacto con las lejanas. En pocas palabras, hay que darle a la tecnología la utilidad que merece, pero nunca intentar sustituir el mundo real por el cibernético.