¿Qué hacer para que los niños estudien de manera habitual?

Mervis Romero 1 julio, 2018
Puedes crear estrategias de aprendizaje y ayudarlos a tener la debida actitud para que vean los estudios positivamente y como algo que le servirá a futuro.

Hacer que los niños estudien puede suponer un gran desafío puesto que no se trata de una actividad precisamente calificada como ‘divertida’. No obstante, deseas que adquieran el hábito para que puedan alcanzar todas sus metas y, por supuesto, cumplir con los objetivos académicos.

Crear el hábito de estudio regular no es labor de la escuela. Se trata de un trabajo en equipo cuyo apoyo principal recae en los padres. Ahora bien, esta gran responsabilidad no tiene por qué convertirse en la piedra de Sísifo ni tampoco en un calvario; en realidad, se puede lograr de una forma muy sencilla.

En primer lugar, nuestra actitud debe ser de guías. Así, sentiremos que estamos participando de forma orgánica en el proceso de aprendizaje de tal manera que, pueden ejercer autoridad, pero sin que el esfuerzo sea únicamente por nuestra parte. Debemos estar allí para acompañarlos, orientarlos y auxiliarlos, no para recorrer el camino por ellos.

En vista de lo anterior, nuestra labor va más allá de ‘controlar’ a los niños. Se trata de canalizar el proceso de aprendizaje de una manera fluida para así, no abrumarnos demasiado ni desmotivar a nuestros hijos. Y sí, habrá días más difíciles que otros, pero en general, la dinámica debe ser amena. 

¿Qué hacer para que los niños estudien de manera habitual?

Crear buenos hábitos

En segundo lugar, hay que tener algo muy presente: no todos los niños son iguales; por ende, el ritmo de aprendizaje siempre puede variar. Habrá momentos más acelerados que otros, mientras que en algunos, será necesario detenerse y repasar varias veces el contenido para lograr asimilarlo. Lo importante viene a ser que no pretendamos crear un hábito de estudio de la noche a la mañana.

Al igual que cualquier otro hábito, hace falta tener una organización que consiste básicamente en: perseverancia, paciencia y constancia. Por ello, tendremos que fijar un horario (de una duración apropiada, según la edad del niño) y mantenerlo en el tiempo. Posteriormente, podremos ver cómo el horario, aunque varíe, no implica que se desista de la actividad. Una vez iniciada la etapa escolar, es importante seguir algunas recomendaciones:

  • Proponer estrategias para facilitar el aprendizaje, según el contenido.
  • Establecer un lugar determinado para estudiar y hacer los deberes escolares.
  • Interactuar con los niños a compartir lo aprendido o bien, ponerlo en práctica.
  • Promover un ambiente relajado para que la responsabilidad se tome con buena actitud. Pero sobre todo, cuidemos la motivación escolar.

Estrategias de aprendizaje para lograr que los niños estudien

Para que los niños estudien, es importante aplicar técnicas que promuevan el equilibrio entre su tiempo y sus energías. Una de ellas consiste en enseñarles a llevar una pequeña agenda o un calendario semanal. En ambos, podrán anotar sus deberes, visualizarlos como prioridades y así, desarrollar una rutina de estudio.

Es cierto que habrán momentos en los que surgirá alguna circunstancia que modifique la rutina, pero se deben hacer los ajustes necesarios para que el estudio no se postergue innecesariamente y los cambios no se vuelvan algo habitual.

Observemos el área de estudio y procuremos que esté libre de distracciones. Sin embargo, no es necesario impedir que los niños personalicen el espacio.

Al momento de estudiar, es necesario ayudar a los niños a preparar sus mapas mentales. Si debe leer algo o aprenderlo, podemos valernos de la técnica del subrayado, las imágenes, las palabras claves, entre otros. Todo esto le permitirá grabar y aprender no solo palabras o conceptos, sino ideas. Así llegará a comprender y asimilar el contenido.

Eso sí, no debemos pretender estar ‘encima’ para que los niños estudien todo el tiempo ni tampoco pensar que el estudio debe ser su única actividad. Por ello, es importante no descartar las actividades recreativas. Después de todo, el tiempo de ocio también favorece el desarrollo de nuestros hijos. 

¿Qué hacer para que los niños estudien de manera habitual?

Ayúdalos a tener la debida actitud

No es fácil para los niños comenzar la escolaridad. Hay que tener en cuenta que no hay que proponer el estudio como contraposición al juego. Si bien es cierto que no todo en la vida consiste en jugar, el estudio no es un castigo por jugar ni mucho menos. Simplemente se trata de una necesidad que hay que atender para poder alcanzar todos los objetivos y metas.

Es posible que debamos ejercer cierta presión, ellos a su vez, puede que se sientan un tanto desorientados y se pregunten en qué los beneficia. Además, pueden venir ciertas fases de resultados negativos en donde tus niños se encuentren bloqueados, desmotivados o indefensos ante la falta de concentración o ansiedad. Por lo tanto, tu labor de moldear su actitud hacia los estudios será parte de la clave del éxito posterior.

Por eso, si dentro de la disciplina que inculquemos a tus niños logras implementar técnicas para lograr un aprendizaje estratégico y no por repetición, los resultados serán mucho mejores ya que se sentirán a gusto. Los niños deben aprender a ver las dimensiones de su esfuerzo, en términos de beneficio personal. Al experimentar el logro, se sentirá motivado a seguir adelante.

En conclusión, para lograr también que los niños estudien, debemos participar activamente día a día. Y, al igual que en otros casos, nuestro ejemplo será muy importante para y ellos, sin duda alguna, notarán que nos interesamos en verdad por su bienestar y progreso.

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