Judo y Karate como herramientas para fomentar la disciplina en los niños

Gladys · 13 noviembre, 2016

La disciplina es un factor fundamental en la vida de todo ser humano, en los niños puede ser difícil de adquirir. Aquí te presentamos dos deportes que te ayudan a fomentarla.

Todos los niños son diferentes. De acuerdo a su personalidad, estos resultan ser extrovertidos, alegres, hiperactivos, tímidos e incluso desobedientes. El exceso de energía y adrenalina que la mayoría de ellos emana puede ser agotador para las madres.

Impartir disciplina puede convertirse en todo un reto, pues el descontrol constante de nuestros pequeños requiere de atención para evitar que las cosas se escapen de nuestras manos. Hoy día las mamás optan por el deporte para solventar este tipo de inconvenientes.

Aunque existe una variedad de alternativas para elegir, sin duda las artes marciales se están convirtiendo en la favorita de los pequeñines. Los beneficios de practicar deportes como el karate y el judo son ideales para fomentar la disciplina en los pequeños.

El desarrollo del pequeño se ve influenciado por la práctica de estas disciplinas deportiva

Ofrece beneficios físicos y psíquicos

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La práctica constante de estos deportes permite que un niño desarrolle habilidades y capacidades físicas y psíquicas. De esta forma, no solo se garantiza su correcto crecimiento, sino que además le proporciona técnicas para desenvolverse en su entorno.

Todo lo que está relacionado al sistema psicomotor recibe un impacto directo y positivo. Se evidencia un aumento considerable en la flexibilidad, fuerza, velocidad, reflejos y  coordinación en el pequeñín.

Por otra parte, fomenta la seguridad y autoconfianza, logrando una mayor aceptación en sí mismo. Todo esto sin olvidar que aprenden a trabajar en equipo y bajo presión. Ambos elementos claves para resolver cualquier conflicto que se les presente en la vida.

Fomenta la concentración y autocontrol

Estas dos condiciones son exigidas por el judo y el karate. Las mismas se obtendrán con la práctica y perseverancia que el aprendiz le imprima al deporte. Una vez se logren estos dos elementos, el pequeño trasladará estos valores a su vida diaria.

El autocontrol se obtiene porque hay una constante necesidad de evaluar las situaciones y escenarios que pudiesen presentarse para así tomar la decisión más acertada. Al mismo tiempo, se certifica que la reacción no será impulsiva e hiriente.

La concentración se adquiere gracias al esfuerzo de meditar sobre los movimientos a realizar y la coordinación que debe existir entre uno y otro. Aprenden a moderar su comportamiento y sé observadora pues es un requisito indispensable antes de actuar.

Crea hábitos y rutinas

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El hecho que el niño tenga hábitos y rutinas significa que está en el camino correcto hacia la disciplina. Por tal razón, este tipo de deportes son ideales, pues se exige un entrenamiento físico, específico y diario con una cuota de tiempo determinado.

La alimentación también es parte de esta formación. Todos sabemos que una sana ingesta de alimentos contribuye al adecuado desarrollo del organismo proporcionando las vitaminas, proteínas y nutrientes que el cuerpo necesita.

Las horas de comida deben ser respetadas, pues un descontrol puede reducir la energía, el rendimiento escolar e incluso deportivo. Mantener el uniforme impecable, llegar puntual a clases entre otros aspectos es proporcional a la responsabilidad.

Promueve el cumplimiento a las normas

No es un secreto que a los niños no les gustan las normas. Recordemos que estos deportes tienen un marco de reglas claras que todo practicante debe acatar. Esto no quiere decir que el niño se encuentre supeditado a un régimen dictatorial.

De acuerdo con cada edad, se irán agregando pautas que el niño aprendiz poco a poco asumirá. Esto permite ampliar la capacidad de respeto y tolerancia no solo a los superiores sino también a sus compañeros.

Lo más importante es que las normas jamás serán vistas como una imposición. Por el contrario, ellos las asumirán como parte del reto para obtener un mejor rendimiento. Entenderá que la excelencia solo se logra con perseverancia y disciplina.

Es una filosofía de vida

A diferencia de otras actividades deportivas, el judo y el karate son contempladas como una filosofía de vida. Esto significa que no solo es una preparación corporal, sino que además alimenta la mente y el espíritu.

Su objetivo no es competir, se trata de conocer y controlar su cuerpo. Su misión es la defensa, evitando causar un daño injustificado en terceros. Sus beneficios en el plano psicológico motivan al pequeño a cumplir cada meta que se trace sin importar la naturaleza.

Como madre podrás estar segura de que será una decisión acertada. Además de fomentar la disciplina, le estarás ofreciendo a tu pequeño herramientas para saber afrontar el mundo que le espera una vez deje de ser un niño.