Evita el exceso de higiene en tu bebé

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 26 abril, 2019
Zuleyvic Adriana Cuicas · 26 abril, 2019
La higiene es fundamental desde el primer momento de vida pero no hay que irse al extremo a la hora de velar por la salud de los pequeños. 

Hay padres que asumen la llegada del bebé al hogar como el comienzo de un régimen obsesivo de limpieza, sin saber que el exceso de higiene es contraproducente. Por ello, aún cuando creen que siendo extremadamente pulcros están beneficiándolos, en realidad, los perjudican.

El sistema inmunitario necesita aprender a defenderse contra distintas sustancias tóxicas y microorganismos patógenos, y este aprendizaje debe llevarse a cabo durante los primeros años de vida. Así pues, la exposición a ciertos gérmenes ayuda a crear las defensas necesarias para estar activo y sano.

La verdad es que no es necesario desinfectar de arriba a abajo el hogar, ni utilizar productos antibacteriales para todo, basta solo con que el entorno esté limpio y bien ventilado. Lo mismo sucede cuando se cae algo al suelo. Si lo recogemos al momento, no es necesario ir corriendo a lavarlo con lejía ni mucho menos.

Los médicos indican que los objetos de los bebés menores de 6 meses, en especial, biberones y chupetes, deben esterilizarse.

A medida que los niños crecen, empiezan a llevárselo todo a la boca. Si bien hay que estar atentos y mantener ciertos cuidados, es necesario entender que, poco a poco, hay que ir ‘aflojando’ las medidas. De lo contrario, solo crearemos una burbuja a su alrededor y los haremos más frágiles y, por ende, vulnerables a las enfermedades.

Con enjuagar el chupete o el biberón con agua caliente después de que se ha caído al suelo, es suficiente. No hace falta ir más lejos con la higiene.

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En términos generales, pretender que tu niño jamás se ensucie o evitar que entre en contacto con algo que pueda tener gérmenes es llevar las cosas al extremo. Al fin y al cabo, los bebés con exceso de higiene, está menos protegidos contra los microorganismos que provocan enfermedades.

Ojo, no se trata de dejar de ser limpios y descuidar la higiene de la familia, sino de mantener un nivel aceptable de higiene en casa y enseñar a los niños hábitos simples y buenos como lavarse las manos con frecuencia.

Exceso de higiene en niños ligado a casos de asma y alergias

En relación al aumento de las alergias en niños, una teoría médica afirma que es el exceso de higiene la causante de estas afecciones. ¿Cómo es posible? En el cuerpo hay partes que cuanto más se usan más se desarrollan, como por ejemplo los músculos, y que también cuando no se usan, pierden fuerza y alcance.

Si el sistema inmunitario no trabaja, las consecuencias de un simple resfriado podrían ser fatales. Por ello, pretender que el ambiente en el que el niño se desarrolle reúna las condiciones de esterilidad de un quirófano es contraproducente y además, un esfuerzo innecesario.

Está comprobado que cuando las defensas no tienen trabajo, lo buscan. Por ejemplo, si vivimos en un ambiente en el que no hay gérmenes que lo desafíen lo suficiente, empezará a buscar otros estímulos frente a los que reaccionar. Y es entonces cuando aparecen las alergias. Esto es una teoría a la que llaman “Teoría higienista de las alergias”.

La teoría explica que la aparición de alergias ha aumentado en los países donde las medidas de higiene son más rigurosas. Por eso, es imprescindible evitar los extremos. Hay que dejar que las defensas tengan al menos la actividad mínima para que puedan actuar como y cuando se les necesita.

No olvides la naturaleza de los niños, ellos necesitan explorar. Son inquietos por naturaleza. Parte de su infancia consiste en descubrir ciertas cosas. Y parte de esto incluye entrar en contacto con cosas limpias y otras no tan limpias.

“Eso no lo toques”, “no te metas eso en la boca”, “deja que te limpie las manos con la toalla”, “eso no, que está sucio” son mensajes que se dicen mucho durante la infancia pero, ¿qué tanto hay que dejarlos salir?

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Lo más razonable y recomendable

La esterilización de objetos para comer

Es absurdo seguirla haciendo en bebés por encima de los 3-4 meses. Basta con lavarlos como el resto de los utensilios de cocina.

Baño

Un baño diario no hace daño a nadie siempre y cuando se utilice el jabón adecuado, en cantidad moderada para no perjudicar la piel.

Cepillado de dientes

La higiene dental es fundamental desde que aparecen los primeros dientes de leche. Ahora bien, esta debe llevarse a cabo con menor regularidad que cuando ya han brotado más de 10 dientes. Durante los primeros meses, bastará con cepillarle los dientes al bebé por la mañana y antes de ir a dormir.

Conclusión

El exceso de higiene es una realidad muy común en muchos países. Queda de parte de los padres saber hasta qué punto deben ser rigurosos así como mantener una actitud flexible. Después de todo, vivir pendientes de esterilizarlo todo a cada momento, no solo perjudicará a los niños, sino al resto del núcleo familiar a largo plazo.