El reto de la familia reconstruida

Amanda · 24 febrero, 2017

Una Familia reconstruida también es familia, aun viviendo una realidad distinta. Adaptarse a los cambios que la vida ha traído a nosotros es difícil todo el tiempo, sobre todo cuando hay niños en medio de la transición. Reconstruir familias es un reto al que muchas personas se han enfrentado sin estar preparadas, pues es algo que no da lugar a la preparación.

Nadie construye una familia con la expectativa de verla destruida, al contrario, todos creemos que va a ser para siempre. Sin embargo, llega el momento en el que las cosas no son como lo esperábamos. Son muchas las razones por las cuales las familias se disuelven, especialmente en la actualidad, cuando nadie parece tener toda la tolerancia, paciencia y fortaleza que hace falta para conseguir nuestras metas.

Hay muchas maneras de reconstruir una familia, cada una más complicada que la otra, pero todas con posibles resultados positivos. El amor es la principal clave para afrontar este reto, es la medida que define la función de la nueva familia y la sustancia indispensable para unir los pedazos en el proceso de reconstrucción.

Características de la familia reconstruida

Dependiendo de las causas que llevaron a una reconstrucción familiar varían las características de cada una. Además, no todas pueden ser iguales porque son conformadas por personalidades diversas, las edades también son diferentes y los retos cambian a medida que avanza el proceso.

Lo importante en estos casos es tener claro el rol de cada quien, ser madre o madrastra puede tener las mismas complicaciones. Previamente hablamos de la importancia del amor en estas circunstancias, por ejemplo, si hemos tenido que asumir el rol de madre de los hijos de nuestra pareja, es primordial que estemos dispuestas a darles amor.

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Si el caso fuera que debemos compartir nuestro amor entre los hijos y la nueva pareja, es un proceso diferente, pero también con mucha complejidad. De cualquier manera, es una situación que amerita mucha madurez, paciencia y tolerancia, pues se caracteriza por la capacidad de hacer aflorar las emociones más profundas del ser humano.

La familia reconstruida se caracteriza por los siguientes aspectos.

  • Desadaptación. Es posible que se produzca un cambio de casa, de rutinas o de costumbres, por lo cual la mayoría de los involucrados se encontrará desadaptado. Estar pasando un proceso de desadaptación, implica que todo nos resulte más difícil, negativo y con pocas probabilidades de éxito.
  • Los sentimientos encontrados en cuanto a quién pertenece el amor de la persona en discordia, es una emoción común en estos casos. Siempre habrá alguien que demandará más atención y se sentirá en desventaja con el o los nuevos integrantes de la familia.
  • Aunque haya uno más optimista que el otro, lo más probable es que todos tengamos nuestras dudas con respecto a lo que va a suceder. Podemos llegar a pensar que nos equivocamos o apresuramos en la decisión y que después de todo, esto no va a funcionar. Los niños siempre van a dudar de que la madrastra sea buena como la pintan y la propia madrastra dudará de sus capacidades para asumir este reto.
  • Negación. Especialmente ocurre en los niños que deben adaptarse al proceso de reconstrucción, tendrán que lidiar con la presencia de una nueva figura materna o paterna, por lo cual es posible que estén negados al cambio.

¿Cómo asumir el reto de la familia reconstruida?

Como ya hemos dicho, es un proceso difícil, que va a requerir tiempo, esfuerzo, amor y paciencia. En este caso, el papel más importante lo juegan los adultos, pues, los niños pueden ser un poco más emocionales y con menos capacidad para manejarse en esta situación.

Madre hablando con su hijo por su mal comportamiento

Lo principal en estos casos es comprender que cualquier situación difícil está justificada, es decir, debemos suponer que algunas cosas se saldrán de nuestras manos y que nos costará lograrlo desde el principio. De manera que, es muy importante el respeto, la tolerancia y la dedicación que prestemos a conseguir un ambiente de paz y de verdadera familia.

Estos consejos pueden ser de utilidad:

  • Vayamos con calma. No todo va a salir como lo esperábamos desde el primer momento, apresurar las cosas podría ser negativo
  • No esperemos sustituir a nadie. En estos grupos siempre va a haber alguien que no tiene relación sanguínea, cada quien sabe quién es su verdadera familia y que no será sustituido de ninguna manera
  • Evitemos competir. Es muy importante comportarnos como adultos, no demandemos cosas para competir con los niños, esto podría empeorar la relación
  • Nada de víctimas. Victimizarse es una costumbre en estos casos, lo hacen los niños y algunos adultos también, pero es algo negativo para la armonía familiar.