Conoce las diferencias entre el TDA y el TDA-H

Gladys · 1 febrero, 2017

¿Tu hijo es un poco distraído? ¿Olvida casi todo y es desorganizado? Es posible que tenga Trastorno por Déficit de Atención (TDA). ¿Las cosas pueden complicarse cuando interrumpe a todos y no para de moverse? Quizás pueda tener entonces Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDA-H).

Seguro te preguntarás de qué se trata todo esto. Pues bien, el TDA-H es un problema en el desarrollo caracterizado por niveles exagerados de falta de atención, sobreactividad e impulsividad. Si tu pequeño es, más bien, tranquilo y se la pasa “en la luna” puede presentar TDA.

Según los estudios realizados, los síntomas aparecen en la primera infancia y no responden a alteraciones neurológicas, sensoriales o del lenguaje y nada tiene que ver con el  retraso mental

Se puede detectar a tiempo

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Es bueno tener clara la diferencia entre el Trastorno por Déficit de Atención y el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. El TDA se caracteriza porque el individuo no puede concentrarse y, por ende, no presta atención. Es el personaje que la mayoría de los casos está “en las nubes”.

La buena noticia es que se puede detectar a tiempo, cuando nuestros hijos todavía están en proceso de formación. Tenemos que saber que: no son activos, no terminan la tarea y siempre están distraídos.

Un niño con TDA difícilmente realizará con éxito sus trabajos a menos que lo ayude. No lo regañes porque sea  “flojo”.  Puedes herir sus sentimientos, desmotivarlo y  probablemente se deprimirá.

Se estima que un 30% de la población padecen del TDA: su capacidad cognitiva es lenta y,  por tanto, en el trabajo olvidan las instrucciones orales o escritas y cometen errores.

Detectar TDA-H

Por otro lado, el niño con la condición hiperactivo-impulsivo (TDA-H) no puede permanecer sentado en el aula de clases. Es el pequeño que es visto como desobediente e indisciplinado, “tiene mala conducta”. Un pequeño hiperactivo todo el tiempo está activo y le cuesta dormir.

Es verborreico y todo lo pregunta. Tiene pocos amigos porque, como son impulsivos, tienen problemas en las relaciones con los compañeros (todo lo contrario le ocurre al niño con TDA que por su temperamento pasivo cosecha amistades). Si no son tratados en la niñez, serán adolescentes agresivos y desmesuradamente impulsivos.

Tanto a los niños con TDA como los  con TDA-H se le dificulta seguir rutinas, hacer caso a las órdenes de sus superiores y son extremadamente despistados

Si comparamos las conductas de los niños con déficit de atención con los hiperactivos-impulsivos, veremos que a ambos les cuesta mantener la atención y seguir nuestras órdenes. Reconoceremos al niño con TDA-H por su impulsividad.

Alternativas para el tratamiento

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Todavía no se ha llegado a un acuerdo en cuanto al tratamiento más idóneo. Muchos médicos concuerdan  en que los estimulantes no normalizan toda la gama de problemas de conducta; por el contrario, el tratamiento psicológico sí está ampliamente aceptado.

Actualmente se intentan reforzar los aspectos potenciales de los jóvenes mediante el deporte y las dinámicas de grupo para mejorar la autoestima y las habilidades sociales.

Características de los niños con TDA

Algunas características de los niños con TDA pueden ser:

  • Son dispersos y se distraen muy fácilmente.
  • Les cuesta entender las cosas de un modo claro y rápido. Parece que nunca entienden las órdenes al cien por cien.
  • Cualquier tarea supone un esfuerzo titánico que no siempre se logra terminar.

Características de los niños con TDA-H

Algunas características de los niños con TDA-H pueden ser:

  • No pueden estar quietos ni pueden concentrarse.
  • Les cuesta mantener su cuerpo relajado. Siempre están moviendo los pies o  mordiéndose.
  • A menos que se los motive, son incapaces de acabar algo que suponga un esfuerzo.
  • No pueden esperar su turno e interrumpen con facilidad a los demás.

Si tu niño reúne estas características, no hay que alarmarse. Lo recomendable es no quedarse con una sola opinión porque hay casos en los que no hay tal TDA o TDA-H. Entonces es allí cuando cabe la posibilidad de que tu hijo sea un superdotado complejo.

¿Superdotado?

Las investigaciones son muy recientes y aún no hay resultados concluyentes que hayan sido publicados: muchos niños, lejos de presentar trastorno de atención o de hiperactividad, son pequeños Einsteins.

Según el psicólogo y científico cognitivo Steven Pinker, en los casos de Einstein y otros superdotados (se sabe que empezaron a hablar tarde), “ puede ser que la superdotación y el retraso en el desarrollo estén intrínsecamente relacionados”.

El psicólogo Kazimierz Dabrowski sugiere que los niños superdotados tienen una mayor excitabilidad en el ámbito psicomotor, sensorial, imaginativo, intelectual y emocional. Y pueden ser muy despistados.

Probablemente seas una madre muy afortunada. Ama a tu pequeño sobre todas las cosas y siéntete orgullosa de él independientemente de los obstáculos que puedan atravesar.