Cómo enseñar a los niños a leer un globo terráqueo

03 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la profesora Samanta Ruiz
Leer un globo terráqueo incita a los niños a investigar y saber más sobre el planeta Tierra. Te damos algunos consejos para aprender a hacerlo.

Entre los muchos desafíos de la Geografía en la enseñanza primaria está la forma de enseñar a los niños a leer un globo terráqueo. El uso de este recurso valioso permite una visión tridimensional y total del espacio. Con él es posible ofrecer a los más pequeños una muestra en escala de la forma real del planeta en el que vivimos.

Una vez que comienzan a usarse mapas y planos, esta representación del espacio parece complicada de descifrar, pero no lo es. Solo hay que activar la imaginación y enseñar a los niños a leer un globo terráqueo, que puede contarles muchas cosas.

Niño consultando un globo terráqueo.

¿Qué se puede leer en un globo terráqueo?

Los globos terráqueos son representaciones del espacio geográfico cuya información se representa con signos cartográficos. Poder leer, comprender e interpretar los datos que están impresos en el globo es parte de un proceso complejo para los niños, parecido al que se produce cuando están aprendiendo a leer.

Se trata de decodificar un lenguaje distinto que se refiere a los componentes del espacio. Los símbolos más comunes que aparecen en la representación cartográfica y que facilitan el proceso de leer un globo terráqueo son

  • Representación de los continentes y océanos con sus nombres, en diferentes colores.
  • Los puntos cardinales.
  • Paralelos y meridianos: líneas imaginarias que sirven para ubicar los puntos sobre la Tierra.
  • Iconos de ciudades y límites territoriales.
  • Colores distintivos de los ambientes naturales: océanos, mares, montañas, llanuras, ríos. etc.

¿Qué enseñar según la edad de los niños?

La percepción del espacio en los niños va cambiando a medida que crecen, por lo tanto, explicarles las representaciones abstractas de los mismos requieren diferentes metodologías.

Siguiendo la teoría del aprendizaje de Jean Piaget, el psicólogo infantil Hubert Hannoun, definió tres etapas en la evolución de la percepción del espacio, al que todas las actividades pedagógicas deberían adaptarse.

En principio, los niños hasta los 7 años tienen una percepción biológica y cercana; a los diez años reconocen una posición y puede orientarse, mientras que a partir de los 11 años puede hacer localizaciones y abstracciones, lo que le permite “materializar” el espacio.

De acuerdo a los esquemas espaciales que tienen en su mente, puedes enseñarles diferentes formas de leer un globo terráqueo. Este recurso práctico y lleno de información sirve para desarrollar actividades como buscar, investigar, diferenciar lugares, etc., en los grados de complejidad que sean acordes a la edad de los chicos.

Actividades de Geografía para aprender a leer un globo terráqueo

  • Para niños hasta 7 años: existen globos terráqueos interactivos que permiten a los pequeños presionar distintas partes del globo para escuchar y aprender saludos, música y sonidos de animales de distintas partes del mundo. También les ayuda a distinguir las grandes masas de agua y tierra a través de los colores.
  • Para niños hasta 10 años: ya pueden orientarse, por lo que un globo terráqueo con división política les dará una cabal idea de dónde está su país, quiénes son sus vecinos, qué está al norte o al sur… Además, ya pueden comprender los colores que hacen referencia a diferentes relieves, ríos, mares, etc.
  • A partir de los 11 años: comienzan a dominar la abstracción, por lo tanto, ya puedes explicarles el concepto de los paralelos y meridianos, los límites políticos, las representaciones de las ciudades, los iconos de carreteras, vías de ferrocarril, etc.

Para este último grupo, una actividad práctica sencilla, pero muy útil, es utilizar el globo terráqueo para enseñarles cómo se mueve la Tierra.

Niño aprendiendo a leer un globo terráqueo.
  1. Ubica el globo terráqueo en un espacio abierto donde le de la luz del sol.
  2. Enseña a los chicos observar detenidamente y a registrar qué ciudades están del lado iluminado.
  3. Los niños deberán investigar dónde se encuentran esas ciudades, países o continentes.
  4. Después de una hora, han de volver a mirar el globo y ver si están iluminadas las mismas ciudades o hay cambios.
  5. Con esta ultima respuesta, tienen que comparar con el punto 2.
  6. Alienta a los chicos a que den explicaciones sobre qué ha sucedido, incítalos a reflexionar y a encontrar las respuestas correctas.

Un recurso didáctico antiguo y vigente.

Muchas veces se deja de lado el uso del globo terráqueo por considerarse un recurso antiguo. Además, con la irrupción de las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación), que todo lo invaden, no se presta atención a algo tan sencillo, pero que tiene una gran potencialidad.

Desde la simple tarea de tocar y sentir con los dedos un globo interactivo para los más pequeños, hasta la lectura más compleja que puede hacer un niño en su adolescencia, saber leer un globo terráqueo es una experiencia enriquecedora.

Una forma más para aprender el espacio y sus dimensiones que lo ayudará a comprender que el planeta no es infinito y que, por ello, hay que cuidarlo.