Cómo ayudar a niños sensibles que se enfadan por todo

Muchos niños son muy sensibles y se enfadan con facilidad. A veces, cualquier actitud puede herir sus sentimientos. Si quieres convertir esa sensibilidad en algo positivo, aquí tienes algunas ideas.

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López el 30 Abril, 2020.

Última actualización: 30 Abril, 2020

¿Cómo podemos ayudar a niños sensibles? Estos niños son más emotivos, vulnerables y se sienten ofendidos con bastante facilidad, más que el resto de niños. Por esta razón, debemos tener especial cuidado y detectar si nuestro pequeño es altamente sensible.

Estos chicos interpretan cualquier cosa que les pasa como algo muy malo o triste. Si se caen, lloran de manera desmesurada y tardan mucho en calmarse. Si les riñen o les hablan alto, les duele mucho y se ponen muy tristes…

Está claro que cada uno tenemos un carácter y una personalidad, y estos niños sensibles seguirán siéndolo también de adultos, por eso, es importante detectarlos y ayudarlos. En este artículo te contamos cómo.

¿Cómo son los niños sensibles?

Ellos interpretan cualquier conducta, mirada o comentarios de alguna persona, como un ataque hacia ellos, y suelen responder con impulsividad, bien mediante una rabieta o llanto, o ante una reacción violenta. Debemos ayudar a que se sientan bien consigo mismos, aumentar su confianza y, así, mejorar la relación con otras personas.

Normalmente, cuando un niño es muy sensible y se enfada por todo, puede ser que también tenga una baja autoestima y esta sensibilidad venga ocasionada por tener un autoconcepto negativo sobre sí mismo que le provoque inseguridad y miedo a ser minusvalorado por los demás.

Características de los niños sensibles

Puntos débiles

  • Pueden ser rencorosos.
  • Se sienten culpables con facilidad.
  • Están centrados en su yo interior y son más distraídos.
  • Se quejan constantemente.
  • Suelen ser autocompasivos y se sienten las víctimas ante cualquier conflicto.
  • Les cuesta perdonar cuando se sienten traicionados.

Puntos fuertes

  • Les gusta ayudar a los demás.
  • Son personas creativas.
  • El contacto físico, para ellos, es algo importante.
  • Sus deseos y necesidades los tienen muy claros.
  • Tienen una gran inteligencia emocional.
  • Suelen ser muy empáticos; comprenden los sentimientos y necesidades de otros.
  • La comunicación puede ser uno de sus puntos fuertes.

Cómo ayudar a niños sensibles

  • Debemos realizar siempre críticas constructivas, nunca hirientes.
  • Evitar castigos humillantes o que lo hagan sentir mal.
  • Darles mucho cariño, besos, abrazos, caricias, halagos, etc.
  • Ofrecerles nuestro amor incondicional.
  • Hacerles saber que estamos orgullosos de ellos y que los queremos tal y como son.
  • Nuestras expectativas tienen que ir siempre adecuadas a las características personales del niño.
  • Evitaremos corregir, criticar o juzgar las cosas que el niño haga mal.
  • Reforzaremos y felicitaremos siempre que hagan las cosas bien.
  • Dejaremos clara la idea de que lo importante es ser buena persona y feliz, no perfecto.

Si nuestro hijo es altamente sensible y se enfada por todo, tenemos que reflexionar y pensar si quizás estamos siendo muy exigentes con él. Es cierto que es muy importante la disciplina, pero siempre de una manera sana y con afecto.

¿Cómo ayudar a niños sensibles para convertir su sensibilidad en algo positivo?

  • No debemos tratar de animar o minusvalorar su estado de ánimo.
  • Todos los niños necesitan ser escuchados, pero los niños sensibles lo necesitan aún más para poder desarrollar su personalidad.
  • Escucharemos siempre a nuestros niños, aunque lo que tengan que decirnos no tenga importancia alguna.
  • Prestaremos atención a sus sentimientos. Si nos cuenta un problema, lo escucharemos atentamente sin juzgar. Ellos no esperan que les demos una solución, simplemente esperan sentirse acompañados y escuchados.
  • Usaremos frases que expresen empatía, nunca reproches.
  • Les dejaremos su espacio y tiempo para sentirse mejor. El tiempo que necesiten, nunca meterles prisa, porque perderás todo lo conseguido. Tenemos que ser pacientes.
  • Ayúdales a que sepan olvidar y perdonar las decepciones. Si mostramos empatía por lo que están sintiendo y los ayudamos a gestionar sus emociones, al final, acabarán reconociendo también pueden cometer errores y pedir perdón.

Ya sabes cómo puedes ayudar a niños sensibles y en qué se caracterizan. Ahora solo queda poner en práctica algunas de estas ideas, si ves que tu pequeño es muy sensible. Seguro que esta sensibilidad acabará convirtiéndose en su habilidad. Una buena educación hará que sea un adulto con una gran bondad.

Estas ideas podemos aplicarlas siempre, aunque nuestros niños no sean altamente sensibles pues, en general, son ideas que a todos nos pueden ayudar. ¡A ponerlas en práctica!

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Licenciada en Psicología por la Universidad de Murcia en 2009 (itinerario mixto en psicología clínica y educación). Máster de Práctica Clínica en Salud Mental por la AEPCCC (Asociación Española de Psicología Cognitivo Conductual) en 2010. Acreditada por la European Foundation of Psychology (EFP). Número de colegiado: COP Murcia MU:02396

Curso de Formador de Formadores, Formador Ocupacional, Psicología Infantil, entre otros por la Universidad Antonio de Nebrija. Experiencia como formadora en Escuela de Padres durante 4 años.

Participación en Symposium Internacional sobre Familia y Psicología de la salud, así como, en el estudio para la Identificación de Alumnos con Altas habilidades en Educación Secundaria, organizado por la Universidad de Murcia.

Psicóloga y directora de gabinete de psicología y educación durante 3 años. Redactora para revista online sobre maternidad, educación, bebés, psicología, etc.

Actualmente, trabaja como psicóloga a domicilio, desplazándose a casa del paciente con trastorno mental o emocional, especialmente en problemas educativos y clínicos infanto-juveniles (apoyo y refuerzo a niños con dificultades de aprendizaje, técnicas de estudio y orientación familiar).