Ciclismo para niños, un deporte saludable y con numerosos beneficios

Goizane · 5 enero, 2018
El ciclismo es un deporte que fomenta el esfuerzo, la resistencia y la constancia. Además ayuda a reducir el estrés y la ansiedad en quiene lo practican. Conoce todos los beneficios de montar en bicicleta, a continuación.

Al hablar de ciclismo automáticamente se suele pensar en largas carreras y competiciones. Sin embargo, este deporte abarca un campo de ejercicio muy amplio e integrado en nuestro día a día. Es más, se podría decir incluso que es raro encontrar a alguien que no haya practicado ciclismo.

El ciclismo comienza con las primeras pedaladas de triciclos y bicicletas. Son “juguetes” que los niños adoran y piden, ya que son una forma ideal de divertirse y socializar mientras descubren sus alrededores.

Con el paso del tiempo muchos de estos jóvenes suelen ir dejando de lado las bicis. Pero otros se interesan por esta actividad, como ejercicio regular o incluso como deporte de competición.

Beneficios del ciclismo para los niños

El ciclismo destaca como deporte de competición. Dado que se trata de una actividad individual, se ensalzan valores como la voluntad, la participación, el esfuerzo, la constancia y el saber ganar o perder.

Pero además de inculcar estos principios en los más pequeños, este deporte ofrece múltiples beneficios, tanto a nivel físico como cognitivo y social.

Como actividad física que es, el ciclismo ayuda a crear hábitos saludables y fortalecer el cuerpo. Entre otros, refuerza el sistema inmunitario, el circulatorio, mejora las articulaciones, aumenta la capacidad respiratoria y combate la obesidad, un problema de muchas sociedades actuales.

“El ciclismo ofrece múltiples beneficios, tanto a nivel físico como cognitivo y social, además de ser muy divertido”

Los niños que lo practiquen verán también mejorada su resistencia, velocidad y agilidad. También incrementa la coordinación y el equilibrio. Además el ciclismo favorece el desarrollo intelectual y de valores sociales, como el compañerismo, respeto y tolerancia, por ejemplo.

Pero los beneficios más destacables del ciclismo son aquellos que afectan al ánimo y mentalidad de los pequeños. Este deporte aumenta la autoestima y el estado de ánimo de los niños y reduce su ansiedad y estrés.

El ciclismo para niños es un deporte recomendado porque fomenta su autonomía.

Asimismo promueve el encuentro social, con lo que se toparán fácilmente con compañeros de juegos con los que compartir intereses y grandes momentos.

Un medio de transporte ecológico

Otro gran beneficio del ciclismo es que se trata de un medio de transporte limpio y que no daña al medio ambiente. Los niños aprenderán a desplazarse al tiempo que adquieren una cierta conciencia ecológica y cuidan de su entorno.

Además a través de este deporte, un juego para ellos, los más pequeños empezarán a conocer las normas de tráfico y circulación.

Esto implica no solo reconocer y utilizar los espacios destinados a los ciclistas, sino también respetar al resto de deportistas, viandantes y conductores con los que se puedan cruzar. Es decir, ayuda a promover el respeto, la tolerancia y la paciencia, así como a prestar atención y concentrarse.

Iniciarse en el ciclismo

“Quitar los ruedines es un paso que asusta a muchos niños. La ayuda y apoyo de los padres será crucial para ellos en este momento”

Ya hemos mencionado que el inicio del ciclismo se encuentra en los triciclos y bicicletas. Por eso la tarea de los padres en este aspecto será enseñar a sus hijos a montar en bicicleta. Al principio los más pequeños llevarán ruedines que ayuden a estabilizar la bici.

Pero una vez dominen lo básico y se manejen con soltura, llegará el para muchos temido momento de quitarlos y manejar una bicicleta de dos ruedas. La ayuda y apoyo de los padres será crucial para muchos niños en este punto.

Después de aprender a manejarse solo con la bici, es posible que un niño decida que le gusta y quiere competir. Evidentemente, tendrá que entrenar y considerar más seriamente esta actividad, pero es importante no olvidar que se trata de niños.

Una infancia relajada debe contar con espacios de recreación y juegos.

No se puede adaptar un entrenamiento de adultos para los más jóvenes: tenemos que tener en cuenta que esta presión puede llegar a hacer que los niños detesten el deporte.

Las salidas que hagan los niños no deben ser largas. Es mejor que se trate de excursiones cortas pero intensas. Si además van juntos, un grupo de amigos divirtiéndose, mejor. Al principio se cansarán con rapidez, pero se recuperarán con la misma facilidad.

Poco a poco irán aumentando la distancia que recorran. Al llegar a la fase de cadetes (15-16 años) el entrenamiento empezará a ser más serio y técnico. No debemos hablar de obligaciones, sino de retos, siempre sin excederse. 

Lo más recomendable es buscar un entrenador que sepa dirigir las salidas y variar los entrenamientos para optimizar los resultados. Para los más jóvenes, el ciclismo debe ser ante todo una diversión.

Se puede motivar a los niños y recompensar sus logros, pero sin presionarlos para entrenar y obtener buenos resultados. Ante todo, un joven que decida entrenarse en ciclismo necesitará el ánimo, apoyo y comprensión de sus padres.