Carta a mi padre, hombre que me dio la vida pero no me quiso

Carta a mi padre, hombre que me dio la vida pero no me quiso

carta a mi padre 1

¿Cómo se llama tu papá? Esa es la temida y repetitiva pregunta que me he hecho y me han hecho durante años. Nunca llegué a conocerlo ni supe por qué me abandonó. Pero con esta carta a mi padre prefiero mostrar que no le guardo ningún rencor.

Carta a mi padre

No sé a quién dirigirme pues no te conozco ni conozco tu nombre. No te reprocharé nada en absoluto, puedes estar tranquilo. Con esta carta a mi padre que nunca conocí lo único que quiero transmitir si alguna vez la lees es que te perdono.

Perdono que nunca estuvieses a mi lado, que me abandonaras si ninguna explicación. Quiero que sepas que el dolor de no tener mi padre a mi lado me ha ayudado a ser una mujer fuerte y salir de situaciones difíciles sola.

“Papá, he extrañado mucho tu presencia en mi vida,
han sido años duros para vivirlos en tu ausencia.
Quiero que sepas que siempre te amaré,
que lo vivido no se olvida pero se perdona,
que los buenos recuerdos se atesoran”

-Anónimo –

Perdono que aunque el vacío de un padre es difícilmente sustituirle me ha ayudado a valorar a la gente que lo ha llenado. El abuelo, la abuela y como no, mamá que ha sido mi compañera en todo momento.

Ella tomó tu puesto rápidamente al criar a sus hijos sola, al acompañarme a mis eventos en clase, al trabajar sin descanso para sacar su hogar adelante. Sí, te agradezco profundamente que mamá haya sido la persona que tomó esas riendas y que lo ha hecho de manera irreprochable.

carta a mi padre 3

Ella tiene fotos y recuerdos de mi infancia en los que nunca estuviste. Siempre ha estado ahí para todo y está orgullosa de mí por todos los recuerdos que he creado. Con ella aprendí lo que es el verdadero amor.

Te perdono también porque el abuelo tomó tu lugar haciendo de padre y abuelo a la vez. Él ya había sido padre y no solo de nombre, sino en acciones y me enseñó a no guardar rencor y a saber perdonar, pues el rencor solo destruye a la persona y nunca la ayuda a crecer.

Él me enseñó que no estaba todo perdido por no tener padre y me ayudó y apoyó para crecer como una mujer fuerte y segura de mí misma. También me enseñó lo que es ser feliz a pesar de no tenerte cerca. Y lo que nunca hizo y le agradezco, es hablar mal de ti. Me mostró con su ejemplo a no sufrir por nada ni por nadie y a ser agradecida con las cosas que tengo.

carta a mi padre 2

No te reprocho nada pues la abuela me ayudó a respetar a los demás y a ser una mujer fiel  para que los demás también te respeten. A no mentir para que no te mientan, y si tenía que castigarme para que aprendiera la lección también lo hacía.

Así, con esta carta a mi padre que nunca estuvo a mi lado, quiero dejar claro que no me has hecho falta para crecer, para seguir adelante con mi vida para ir a la colegio, para graduarme de secundaria e ir a la universidad. Y para saber elegir bien el padre que quiero para mis hijos.

El estar sola sin ti me motivó a buscar el éxito y a saber salir adelante. Cuando miro a mi alrededor, veo que he podido crear mi propia familia y que las personas que han entrado en ella han podido llenar el vacío que dejaste.

“No podías estar llena de odio y ser guapa. Como cualquier chica, yo quería ser guapa. Pero estaba llena de odio”

-Alice Sebold-

Tu ausencia me enseñó que el odio no trae buenos resultados. Por tanto he podido ir aprendiendo a perdonar. He aprendido a perdonarte.

Carta a mi padre, que me dio la vida pero no me quiso.