Audrey Hepburn y su labor para UNICEF

Francisco María García · 26 octubre, 2017

Audrey Hepburn tuvo su gran reconocimiento por su labor para UNICEF cuando fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad en 1989. Trabajadora incansable por la causa de esta organización, Hepburn se ha hecho merecedora del agradecimiento eterno de la humanidad y se ha transformado en un icono para UNICEF.

Desde 1988 hasta 1993, tres meses antes de su muerte, Audrey se dedicó en cuerpo y alma a la defensa de los más necesitados. Además de ser Embajadora de UNICEF, fundó la Audrey Hepburn Children’s Fund. Una fundación con la que contribuyó a mejorar la vida de las personas, especialmente de los niños en situación de vulnerabilidad y catástrofe.

Su vida en la guerra

Edda Kathleen Van Heemstra Hepburn-Ruston, así era su nombre real, nació en Bruselas, Bélgica, el 4 de mayo de 1929.  Su familia por línea materna pertenecía a la aristocracia de Holanda.

Pasó su infancia en territorios ocupados por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Por ello conoció en carne propia los horrores de la guerra y la infeliz vida de los niños afectados por tanta tristeza. En esa época, con el desembarco de las tropas aliadas en Normandía, Holanda se arruinó. Los alemanes confiscaron los alimentos y combustibles de la población, y la gente de moría de hambre y de frío en las calles.

La solidaridad es una muestra de afecto y bondad.

Uno de sus hermanos fue llevado a un campo de concentración. Otro murió en los ataques de resistencia y un tío y un primo suyo fueron fusilados. Ella misma y su madre estuvieron a punto de morir de hambre antes de conseguir huir para refugiarse en el Reino Unido. Estas condiciones de vida la afectaron profundamente y le provocaron problemas de salud.

La guerra y un padre que la abandonó la convirtieron en una niña triste, melancólica, reservada y solitaria. Quizás esas circunstancias fueron las que movieron sus acciones filantrópicas. Encontró en UNICEF el camino para  abrazar la defensa de los derechos humanos de los niños del mundo, a la que dedicó gran parte de su vida.

Una vida llena de éxitos

Ser bailarina y actriz siempre había sido el sueño de Audrey Hepburn. Y lo cumplió en la época de oro de Hollywood. Se la consideró una de las mayores leyendas femeninas del cine estadounidenses. Actuó en varias películas y obras de Broadway. De hecho, algunas de ellas le permitieron ganar varios de los principales premios que se ofrecen a los exitosos. Es una de las pocas personas que han ganado un Óscar, un Emmy, un Grammty, un Tony y un Globo de Oro.

Estuvo casada dos veces, aunque ambos matrimonios fracasaron. Tuvo dos hijos y, para ocuparse de ellos, pasó un tiempo alejada del cine, refugiada en una casa de campo. Luego retomó poco a poco su actividad artística, pero con menos intensidad. Dedicó la mayor parte de su tiempo a la atención de los niños en situación de pobreza.

Audrey y su labor para UNICEF

UNICEF es un organismo internacional de cooperación que lleva a cabo su labor en 191 países por medio de diferentes programas. Su misión es hacer realidad los derechos humanos de los niños y las mujeres en todo el mundo.

Involucrada espiritual y materialmente con la labor para UNICEF, su forma de contribuir no se limitaba a enviar dinero. Ella misma visitaba las zonas donde había niños que necesitaban ayuda. Por su humanitaria solidaridad viajó a Sudán, a El Salvador, a Guatemala, a Honduras, a Vietnam, a África. Allí entregó su cariño, sus abrazos y todo su afecto, además de sus donaciones materiales, a numerosos niños en graves necesidades.

Audrey Hepburn tuvo un gran reconocimiento por su labor para UNICEF.

Intentó por todos los medios llamar la atención del mundo sobre el problema de la infancia. Dio su testimonio ante numerosos comités parlamentarios de los Estados Unidos sobre el hambre en el mundo. Se reunió con presidentes, reyes y primeros ministros.

“Audrey Hepburn llevó el mensaje de la necesidad de mejorar la vida de los más pequeños a todo el mundo”

Esa labor de entrega total fue interrumpida cuando se enfermó de cáncer, enfermedad que le provocó la muerte.

“El espíritu de Audrey”: agradecimiento por su labor para UNICEF

El 7 de mayo de 2002 en el centro de Manhattan, Nueva York, se inauguró una estatua de más de dos metros de altura en honor a Audrey Hepburn. La obra se titula “El espíritu de Audrey” y constituye el homenaje a una mujer que supo dedicar gran parte de su vida a defender a los más pequeños.

“Audrey fue una gran actriz, pero creo que será igualmente recordada por su labor humanitaria”. Estas fueron las palabras de la Directora Ejecutiva de UNICEF, Carol Bellamy, cuando se inauguró el monumento.