Arena mágica, ¡a jugar con los niños!

Macarena · 6 julio, 2017

La arena mágica es también conocida como arena cinética o de la luna. Este material tiene la particularidad de entretener y fascinar a los más chicos de la casa. Lo mejor de todo es que hacerla es tan fácil y sencilla como divertido.

Esta arena mágica debe su nombre a su rareza. Pues se trata de un objeto en movimiento que puede adoptar distintas formas. Asimismo, es posible realizarla con diferentes colores con la misma técnica básica.

¿Quieres conocer otro dato que terminará de conquistarte? Este cautivador elemento que requiere de pocos materiales para su armado, es absolutamente reutilizable. ¿Qué esperas para ponerte manos a la obra junto a tu hijo? ¡Anímate!

Materiales para realizar la arena mágica

Como podrás apreciar, son muy pocos los ingredientes que necesitarás para obnubilar a tu hijo con tu creación. Te sorprenderás además al descubrir que la gran mayoría de los elementos necesarios, los tienes en tu casa habitualmente.

arena mágica 2

Presta atención y toma nota. Con tan solo cuatro o cinco simples ingredientes, dejarás a tus hijos tan contentos que te lo agradecerán por un largo rato:

  • Arena de colores
  • Agua
  • Jabón lavaplatos
  • Maizena
  • Purpurina (opcional)

No hay mejor regalo para un hijo que tu tiempo

-Autor desconocido-

Arena mágica, paso a paso

  • Escoge en primera instancia un envase grande y profundo para realizar la mezcla inicial. Allí tendrás que verter toda la arena de color junto a una cucharada de maicena. Resulta fundamental integrar de manera correcta estos ingredientes. Resulta fundamental evitar que queden grumos de la fécula de maíz separados de la arena. Recuerda que puedes elegir el color favorito de tu hijo. Simplemente debes comprar la arena del tono que más quiera el pequeño.
  • En un recipiente distinto, verter una cucharada de agua con una pizca de detergente o jabón lavaplatos. Mezclar hasta obtener un líquido homogéneo.
  • Luego, debes añadir esta última preparación líquida (agua con detergente) a la realizada con anterioridad, la seca conformada por la arena y la maicena. Mezclar correctamente a fin de obtener una masa húmeda.
  • Retirar el contenido del bol para amasar de manera uniforme toda la preparación haciendo uso de nuestras propias manos.
  • En caso de desear que la arena cinética cobre un aspecto brillante, es posible agregar purpurina o brillantina del color deseado.
  • Ahora bien, una vez lograda una masa semejante a la plastilina, pero de cuerpo más frágil, ya tienes tu arena mágica lista para comenzar a jugar con tu hijo.

Consideraciones sobre la arena cinética

Recuerda que las medidas exactas de los materiales para conseguir tu arena mágica dependerá siempre de la cantidad de arena deseada. Se recomienda trabajar con un bote de aproximadamente 100 gramos, pero este detalle responde a la necesidad personal de cada hogar.

Por otro lado, no olvides que se torna fundamental conservar adecuadamente esta preparación. Bajo ningún punto de vista la dejes a la intemperie. Toma los recaudos necesarios para así poder conservar esta práctica creación familiar.

De este modo, sugerimos guardar la pasta dentro de un envase cerrado. Chequea que la tapa del envase cierre a la perfección. Pues de ello dependerá la duración de esta manualidad, dado que así estaremos evitando que se estropee más rápidamente.

Una vez que tengas tu arena cinética en las manos no te arrepentirás de haberla elaborado pues este objeto con movimiento propio es tan extraño y curioso que no lo entenderás hasta tenerlo en las manos. Asimismo tiene múltiples beneficios para los niños.

Entre ellos podemos destacar que la arena de la luna no mancha ni huele mal. Tampoco ensucia dado que los granitos de arena no se desperdigan, sino que permanecen juntos. Además, estamos hablando de un material antibacterias, lo cual no es un dato menor.

Y tú, ¿te atreves a regalarte a ti y a tu hijo este placentero objeto? Ya verás que este material único e inigualable de experimentación y estimulación sensorial te dejará sin habla luego de tu primer contacto con él.