¿Cómo actuar de manera positiva cuando tu hijo desafía tus límites?

¿Tu hijo desafía tus límites todos los días? ¿No comprende el concepto de las normas? No desesperes, porque allí justamente reside la clave del éxito. Simplemente se trata de actuar de manera positiva, sin perder la calma ni la paciencia.

“No quiero bañarme”, “No dormiré solo”, “Yo hago lo que quiero” y demás pruebas infantiles no son imposibles de manejar. Es mentira que existan chicos difíciles o ingobernables. Presta atención entonces, porque en este artículo de Eres Mamá te mostramos cómo actuar de manera positiva para resolver conflictos familiares.

Porque, en definitiva, es absolutamente normal que los niños desafíen y pongan a prueba límites. Que experimenten hasta dónde pueden llegar. De ahí que sea tan importante no solo establecerlos sino delimitarlos del mejor modo posible.

Pasemos de pensar en positivo a actuar en positivo.

-Anónimo-

¿Por qué actuar de manera positiva?

Olvídalo. No se trata simplemente de ser absolutamente estricto. Menos que menos de instaurar la supremacía indiscutible del castigo, físico o emocional. Ello no comporta más que una lesión imborrable a lo largo de la vida de todo ser.

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Tómate tu tiempo, con paciencia y templanza. Con calma y sobre todo mucho amor. Solo de este modo podrás finalmente comprender qué es lo que realmente está pasando. ¿Qué se esconde detrás de estos comportamientos infantiles hostiles?

Es que, ciertamente, los motivos por los cuales tu hijo te desafía son pequeñas piezas de un rompecabezas que te darán la solución. Sea como fuere, esa solución implica ni más ni menos que actuar de manera positiva. Algo que, con el día a día de cualquier persona adulta mayor, resulta sumamente complicado.

Ya verás que, entre las razones más frecuentes de esas actitudes que mantienen tus hijos, puede que se escondan algunos llamados de atención. Si la problemática no pasa por allí, evalúa que tu hijo sencillamente no esté probando las barreras o se sienta frustrado por algo que sucedió en la escuela o incluso contigo.

 

5 Tips para poner límites

Poner límites sin ser demasiado duro es posible, tanto como llevar a cabo la mejor crianza a base de flexibilidad. Desde luego, ello no implica permitir todo a nuestros hijos. Sino de educarlos explicándoles los porqués de las prohibiciones. Enseña, no ordenes todo el tiempo. ¿Cómo? Con estos tips para manejar situaciones complejas:

Cuando estamos enojados, nuestra primera reacción suele ser equivocada.

-Rick Warren-

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  • Construir en positivo siempre. Manejarse sobre los logros y triunfos por lo general suele ser una manera de educar muy potente y valiosa. No vivas hundiéndote en todo aquello que el niño haga mal. También debes reconocer y realzar sus acciones positivas y su buen comportamiento. Ello estimula e incentiva al niño a mantener ese tipo de conductas y acciones tan deseadas.
  • Trabajar en un “positivo opuesto”. Evitar pronunciar la palabra “NO” es posible, y sus efectos son fabulosos. No se trata de aceptar hasta lo inaceptable, sino de econtrar la manera de rechazar de modo positivo. Es decir, buscar una forma de decir “no”, pero desde un “sí”. Entonces, y a modo de ejemplo, no diremos “no dejes tu ropa tirada en el piso”, sino “lleva la ropa al canasto de prendas sucias”.                                                                                    
  • Cuentas claras conservan la maternidad. Sé siempre clara con las reglas y valores de la casa. Ten claridad incluso a la hora de establecer límites. No importa la edad, todo pequeño precisa conocer con certeza las normas del hogar. Establece entonces los horarios de comidas, juegos y sueños, fija sus tareas en casa y las conductas y comportamientos aceptados en la familia.
  • Poder personal de acción, no de reacción. No te enojes ni te montes al malestar del niño. Muéstrale que no apruebas para nada esa actitud. Conserva la calma, medita cuál es la mejor manera de transmitir a tu hijo eso que debe aprender para corregir su accionar. No te enganches en una pelea sin razón de ser, le das oportunidad de retarte y desafiarte. “Ya hablamos sobre las consecuencias de tus actos, no discutiré sobre esto”.
  • No a las segundas oportunidades, sí a las alternativas. Desde muy corta edad es positivo brindar alternativas al niño. Tanto, como evitar por todos los medios las tremendas segundas oportunidades. Pues ser consistente y firme en una decisión es vital para reforzar buenos hábitos. Cada acción trae consecuencias, ¡que se apliquen! Al otorgar una nueva oportunidad enseñas que tu palabra no tiene peso. No hablas en serio y puede salirse con la suya ya que no hay reglas estrictas.
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