7 recomendaciones para que tu hijo sea cariñoso

¿Alguna vez te han dicho frases como ”¡Ay, ojalá tu hijos sea cariñoso cuando crezca!” o ”Tienes que procurar que tu hijo sea cariñoso para que no sufra”. Si es el caso, no te preocupes, con nuestras recomendaciones lograrás este objetivo sin mayor dificultad.

Lo principal, por su propio bien, es que los niños sean cariñosos para que no se priven del afecto que puedan recibir de quienes le rodean. 

Ciertamente, existen niños que se muestran más cariñosos que otros; y es que cada niño es en sí un mundo diferente. Por eso debemos tener cuidado con las generalizaciones a la hora de abordarlos. Recordemos que cada pequeño tiene sus propias exigencias y necesidades.

Si tu hijo no es tan cariñoso como otros, no te preocupes. No se trata de que existan niños mejores ni peores, simplemente, algunos necesitan más tiempo que otros para llegar a ser cariñosos o simplemente demostrar afecto con espontaneidad en público. En este sentido debemos ser sabios y pacientes, y ”dar tiempo al tiempo”.

A nivel personal, debemos tener presente que el cariño y su expresión es un comportamiento que repercute considerablemente en múltiples ámbitos de su vida. ¿Te gustaría que tu hijo fuese más cariñoso con los demás integrantes de la familia? Aquí te ayudamos con algunas recomendaciones para lograr que tu hijo sea cariñoso.

7 recomendaciones para que tu hijo sea cariñoso

1. Pasen juntos el máximo de tiempo posible.

Si quieres un hijo cariñoso, basa la relación con él en el amor. El niño aprende a relacionarse de la forma en que es tratado, esto quiere decir que si tu hijo se siente amado será más receptivo a todo lo que le quieras enseñar.

Si atiendes sus necesidades físicas y emocionales correctamente, tendrá un ambiente familiar estable y seguro, logrando así demostrar afecto hacia los demás.

Muchos padres antes de dormir planifican una actividad que les interese a los dos, como por ejemplo, la sencilla y famosa tarea de leer un libro antes de dormir. Otra opción es dedicar los sábados para que ambos disfruten compartiendo tiempo de calidad realizando diversas tareas.

Es fundamental dar el ejemplo para que tu hijo sea cariñoso.

2. Los padres siempre deben ser un buen ejemplo.

Una gran parte de lo que aprenden los niños se logra observando las actitudes de sus padres. Por esto es muy importante que tengas en cuenta tus actitudes (y las de tu pareja) frente a cualquier panorama y especialmente en una situación de conflicto.

Se debe reconocer que nadie es perfecto, y que lo más importante es trabajar para mejorar los aspectos que nos impiden avanzar o perjudican a otros para promover un entorno saludable.

Una buena forma de dar el ejemplo a nuestros hijos para que sean más cariñosos, es tratar de contribuir en nuestra comunidad de alguna forma. Al brindar ayuda a quien la necesite, el niño percibirá la importancia de saber relacionarse con otros ser solidario y cooperar parar mantener un entorno agradable.

3. Enséñale siempre con honestidad y humildad.

Evita estallar con emociones negativas cuando el niño cometa un error. Al regañarle, no lograrás más que asustarlo e imprimir en él una marca negativa. En lugar de ello, procura dialogar con él, preguntarle qué sucedió, y si afectó a alguien, procura que aprenda de buena manera a pedir disculpas.

Explícale y enséñale de qué forma puede evitar ese error en el futuro. Sé siempre honesta y da un ejemplo de humildad. Tal y como dijimos anteriormente, nadie es perfecto, pero sí somos capaces de mejorar si nos apoyamos y nos construimos los unos de una forma positiva.

4. Realiza actividades sencillas, ensaya con pequeños ejercicios.

Despejar la mente es muy importante para lograr tener calma en un momento de estrés, realizar algún deporte que te guste o simplemente dar caminatas te ayudarán a estar más atenta a los cuidados que necesita tu hijo.

5. Enséñale que el interés por los demás es una prioridad.

Es importante que el niño aprenda la importancia de cuidar a los demás y cumpla sus compromisos con otros, debe hacer lo correcto, incluso si le resulta un poco difícil y respetar a los demás aunque ellos no se comporten de manera adecuada.

Aparte de preguntarles a los profesores por las calificaciones de tu hijo, puedes también averiguar cómo se desarrolla socialmente y qué tipo de comportamiento tiene con sus compañeros.

Alienta al niño a resolver sus problemas o malentendidos con sus compañeros y evita que desista al primer intento. Ayúdalo, guíalo y oriéntalo para que pueda superar los obstáculos.

6. Brinda la oportunidad para que tu hijo sea cariñoso.

Los niños siempre necesitan expresar su gratitud y afecto hacia los demás, así se convertirán poco a poco en personas útiles, generosas, compasivas y además, son más propensas a ser felices y sanos.

No hace falta forzarlos. Se puede lograr que tu hijo sea cariñoso con paciencia y naturalidad.

Si puedes, ayúdalo un poco a cumplir con sus responsabilidades. Si el niño aprende la importancia de realizar sus actividades de rutina, en el futuro no tendrás problemas cuando le solicites que lleve a cabo una nueva tarea.

Hablar con tus hijos es muy importante. Acércate a ellos y aborda con cierta frecuencia temas cotidianos que desarrollen sus valores y estimulen sus habilidades sociales. Por ejemplo, puedes conversar con ellos acerca  de la justicia y la injusticia. No olvides darle espacio para que expresen sus opiniones e ideas al respecto.

También es muy importante que sepas enseñarles a expresar su agradecimiento incluso en las situaciones más cotidianas. Anímale a decir ”por favor” y ”gracias” con sinceridad, o a tener gestos bonitos como un buen abrazo de agradecimiento cada vez que sea necesario.

7. Estimúlalo para que sea un agente de cambio.

Los niños siempre se interesarán por resolver sus asuntos de interés, por eso, es importante que aprendan a tomar roles y a desenvolverse adecuadamente si sucede algún problema o dificultad. Recuerda que tú puedes ayudarlos a resolver sus propios dilemas y a fortalecer su capacidad de decisión.

Si notas que tu hijo se interesa por una causa, ayúdalo a integrarse a ese grupo y motívalo para que promueva soluciones o apoye las iniciativas. Anima a tu hijo no solamente a ayudar a los demás sino a trabajar con los demás. Esto hará que tu hijo sea más cariñoso con el tiempo.

Al seguir estas recomendaciones, notarás una mejoría en el niño. Poco a poco, entre una cosa y otra, conseguirás que tu hijo sea cariñoso, se exprese y se abra a otros con soltura. No se trata de cambiar su esencia, sino de brindarles la oportunidad de expresarse con afecto para poder llevar una vida más feliz.

Como hemos podido comprobar, lograr que un hijo sea cariñoso no tiene por qué ser una tarea que los enfrente ni que perturbe la paz de ninguno. Al contrario, se trata de un ejercicio de empatía y de una valiosa oportunidad de crecimiento personal, así como también una experiencia de aprendizaje y autoconocimiento.

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