Consejos para prevenir la caída del cabello durante la lactancia

Amanda Sánchez Peralta · 26 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 26 marzo, 2019

La caída del cabello es uno de los cambios que puede experimentar una mujer tanto en el embarazo como en la lactancia, debido a los cambios hormonales que tienen lugar en el organismo. En algunos casos resulta más notoria que en otros, sin embargo, en líneas generales suele causar bastante preocupación. Después de todo, la madre no desea perder uno de sus atributos físicos.

Hay mujeres que notan cómo su cabello mejora durante la gestación, otras en cambio, notan un debilitamiento. Se trata de algo normal puesto que no todos los organismo son iguales. Además, hay muchos factores a tener en cuenta, empezando por el estilo de vida. 

Los 5 tips para evitar la caída de cabello

La caída del cabello es una cuestión que puede prevenirse adoptando hábitos de vida saludables y reforzando ciertos aspectos del día a día. Para ayudarte, a continuación te brindamos algunos consejos.

Elige el champú correcto

Para prevenir la caída del cabello, elige los productos adecuados.

Aunque parezca una recomendación obvia, en realidad, no lo es. Durante la lactancia es importante elegir un champú que se ajuste a las necesidades actuales; es decir, si antes del embarazo utilizabas un champú para cabello seco pero ahora lo tienes más bien mixto, debes utilizar el respectivo producto y no el que acostumbrabas.

Hay quienes recomiendan aprovechar la gama de productos que ayudan a aumentar el volumen de cabello, para nutrirlo a profundidad y restablecer su buen aspecto. Existen muchas opciones disponibles.

Visita a tu estilista

Hacerte un corte de cabello (bien sea solo las puntas o un buena sección) te ayudará a prevenir o bien, frenar la caída del cabello porque alivia el ‘peso extra’ y, por supuesto, te permite deshacerte de las puntas abiertas y de la sección de cabello más maltratada. Así que, quizás debas reconsiderar ese cambio de look que tanto querías hacerte.

Cuando mantienes el cabello largo, mal cuidado, las hebras no reciben la cantidad de nutrientes que necesitan para mantenerse sanos y, por ello, acaban teniendo un mal aspecto.

Trátalo con cuidado

Para evitar la caída del cabello debes prestar atención a la forma en que cuidas tu cabello. Por ejemplo, la forma en que lo exprimes al finalizar el baño, la forma en que lo secas incluso cuando tienes prisa, etcétera, pueden parecer cuestiones menores pero, en realidad tienen mucho peso.

Algunas recomendaciones para el día a día son:

  • Dejarlo secar de manera natural.
  • Evita el uso del secador de manera prolongada y frecuente, así como el uso de planchas y rizadoras.
  • No lo peines mientras está muy húmedo.
  • Sécalo delicadamente con una toalla, evitando retorcerlo o frotarlo de manera brusca.

Usa correctamente el acondicionador

No todos los cabellos necesitan acondicionador. Por ejemplo, aquellos que son finos y con tendencia a producir grasa con facilidad, es preferible que no sean tratados con este producto. Si quieres aumentar el volumen de tu cabello, es preferible evitar el acondicionador.

Si decides aplicarlo, hazlo solo a partir de la mitad del cabello hacia las puntas. Nunca sobre las raíces. Se tiene entendido que el acondicionador puede tapar los poros, impidiendo la respiración natural del folículo piloso, lo que ocasiona su caída posteriormente.

La caída del cabello y el estilo de vida

La caída del cabello durante la lactancia también se puede evitar a través del cuidado de otros ámbitos. Es preciso mejorar los hábitos alimenticios, evitar el estrés y ponerte en manos de los expertos.

Es posible que el cabello se caiga si necesitas alguna vitamina o elemento en particular. El médico puede recomendar algún suplemento y dar consejos sobre la alimentación.

Por otro lado, es sabido que el estrés es una causa común en la caída del cabello. En tal sentido, conviene que busques equilibrar tus actividades de manera que puedas realizar más cosas agradables. Evita sobrecargarte con muchas tareas y preocupaciones.

Afortunadamente, la lactancia es una etapa que no dura para siempre. Pronto tu cuerpo comenzará a volver a su ritmo normal y las hormonas dejarán de hacer de las suyas.